lunes 29 de agosto de 2011

UNA BUENA NOTICIA/ 29.08.11






(PUBLICADO ESTE SÁBADO EN TODOSADENTRO)

La Poesía de la Ciudad

Una buena noticia:


Donde había un terreno que era la madre de todos los huecos,

avanza la construcción de una plaza cultural en la Avenida Bolívar


Por largos años ha estado ese hueco allí, en un gran terreno deprimido al lado de la avenida Bolívar, frente a Parque Central.

Antes lo acompañaban las curiosas ruinas de un edificio comenzado en los años ochenta y perennemente inacabado.

Ya hoy las ruinas no son tales, pues el Gobierno Bolivariano actuó, reemprendió la ejecución de la obra, y hoy funciona allí la Galería de Arte Nacional.

Pero la noticia que hoy queremos comentar es que el sempiterno y descomunal hueco de más de una hectárea, está dejando de serlo.

Avanza a muy buen ritmo la construcción en ese lugar de una extensa plaza (que aún no tiene nombre).

Hay que decir que fue una idea del propio Presidente. En efecto, el día en que se inauguró la primera etapa de la GAN, con la exposición sobre Miranda, el Presidente, viendo el gran terreno contiguo en estado de abandono, nos preguntó sobre su propiedad y dio las instrucciones para construir en él una plaza pública.

Eso es lo que hemos venido haciendo en estos meses desde la Oficina Presidencial de Planes y Proyectos Especiales.

Debajo de la Plaza va un gran espacio expositivo de doble altura y de unos siete mil metros cuadrados que se complementa con seis salitas con capacidad para 85 espectadores cada una, destinadas a tener un programación permanente de música, danza, teatro, cine y conferencias para los caraqueños y para los visitantes de paso.

Creo que va a resultar un lugar digno y hermoso. Y además muy útil.

Desde luego que la construcción de un espacio expositivo de esa magnitud va a poder permitir atender la programación de ferias de mediana escala, grandes exposiciones temporales de arte y ese tipo de actividades, que hoy día no tienen donde efectuarse.

Como dije, la construcción marcha a buen ritmo.

La etapa más complicada, que es la de los pilotes, ya concluyó. Cualquier visitante interesado que se asome a la obra, puede ver ya los arranques de todo el sistema de columnas. Ellas tienen ahora que llegar hasta el nivel de la avenida. Si las cosas van bien, este mismo año, quizás en diciembre, se estaría terminando toda la estructura incluyendo la del piso de la plaza. Los recursos que fueron aprobados para esa etapa llegan también hasta allí.

Así, la parte estructural del edificio estará lista.

¿Que faltará entonces?

Faltarán la arquitectura interior, los acabados internos y externos, instalaciones eléctricas, sanitarias, mecánicas, de seguridad y contra incendios, iluminación, así como el equipamiento y mobiliario de los espacios. Una nueva inyección de recursos complementarios va a permitir darle continuidad a esta última etapa, cuya ejecución no debiera llevarse más de cuatro o cinco meses.

Esto quiere decir que la plaza, con todas sus instalaciones completas, podría ser inaugurada en algún momento del primer semestre del año que viene, tal vez hacia abril o mayo.

De esta manera, creo yo, se va reforzando la vocación cultural de la zona que cada vez adquiere una mayor importancia. Hace tres años se sumó la Galería de Arte Nacional. Este año en noviembre se inaugura el Museo de la Arquitectura. ¿Quieren que saque la cuenta? En un eje de apenas unos seiscientos metros tenemos (además de las dos mencionadas y de esta nueva plaza con sus espacios internos) el Museo de Bellas Artes, el Museo de Ciencias, la Plaza de los Museos muy activa culturalmente, La universidad de las Artes UNEARTE, el Teresa Carreño con todas sus salas, instalaciones e instituciones culturales, el Instituto de las Artes de la Imagen y el Espacio, la sede de la Fundación Red de Arte con alguno de sus espacios en la zona, el Museo de Arte Contemporáneo, el Museo de los Niños, algunas otras instituciones culturales que hay en Parque Central y el Museo del Diseño. Si nos vamos uno poquito más allá nos conectamos con todas las instituciones culturales del Centro de Caracas que son una gran cantidad. Si nos dirigimos hacia el otro lado, la zona de Quebrada Honda va también reforzando una vocación análoga.

En resumidas cuentas, la cultura está afirmando su voluntad de hacerse presente y de estar espacialmente representada en el eje más importante de la ciudad capital.

No es poca cosa.


jueves 25 de agosto de 2011

ESPIRITUALIDADES / 25.08.11


(Publicado hoy en el Correo del Orinoco)


Desde la Izquierda

ESPIRITUALIDADES


En estos días, hemos visto en el seno de la Revolución una efervescencia de espiritualidades. Nos hemos encontrado encontrado con ellas.

La inmensa mayoría se nutren de la idea (o más bien del sentimiento) de la existencia de un poder más allá de nosotros.

Me refiero a las que tienen un basamento religioso, sean o no cristianas.
Hay otras sin embargo que no se apoyan en creencia alguna y que también se hacen presentes.

Las primeras, mayoritarias, se construyen sobre una visión de lo sobrenatural y se supeditan a ello conscientemente. Hacen de esta relación su gloria.

Las segundas, minoritarias en Venezuela, más bien se apoyan en la consideración de lo natural y de lo humano, sin necesidad de creencias en un más allá.

Ese intenso fervor colectivo de los espíritus está teniendo lugar en estos dias a raíz de la emotividad suscitada por las circunstancias que vive el Presidente.

Y hay que decir que es algo hermoso.

Pero lo más atractivo de todo ello es la condición que hace que ambas formas de espiritualidad coincidan en un objetivo común.

El domingo tuve ocasión de asistir a un acto cristiano de oración por la salud del Presidente. Tenía un cierto carácter ecuménico, por la presencia de distintas corrientes del cristianismo.

Y quiero decir que yo, que no soy creyente, me sentí muy bien allí.

Vi autenticidad, vi cristianismo verdadero (del que toma la opción por lo pobres), y vi abundancia de amor, que es la base de toda espiritualidad.

Intenté comprender a los presentes y conectarme con ellos.

Espero que ellos a su vez puedan también comprenderme y conectarse conmigo y con todos aquellos que concebimos una espiritualidad más bien identificada con lo terrenal.

Pues más allá de cualquier otra consideración, lo que es evidente es que el punto de encuentro es aquel que se refiere a lo humano.

Alli nos hermanamos.

En este caso concreto confluimos en el entrañable afecto por esa persona que se llama Hugo Chávez.

Bueno, este es un tema complejo. No estoy seguro de que en estas breves líneas haya sabido explicarme.

Si no lo he logrado no importa mucho.

Lo que verdaderamente importa es constatar que estos días hay una confluencia colectiva de lo amoroso en el espacio de la razón sensible.


lunes 22 de agosto de 2011

UNA VISITA A VARGAS, EN TAREAS DE LA GRAN MISIÓN / 22.08.11




(Publicado el Sábado en Todosadentro)


La Poesía de la Ciudad
UNA VISITA A VARGAS, EN TAREAS DE LA GRAN MISIÓN

El jueves 18, hace dos días, efectuamos una visita de inspección a las obras de vivienda que está construyendo la OPPPE en Vargas.

Como se sabe, la OPPPE es la Oficina Presidencial de Planes y Proyectos Especiales que me toca dirigir.

Esta Oficina , dentro del Plan de Vivienda para la Emergencia y, desde luego, en el marco de la Gran Misión Vivienda Venezuela, tiene por encargo del Presidente Chávez la responsabilidad de construir cerca de ocho mil viviendas en la Gran Caracas.

De ellas 3958, vamos a decir cuatro mil en números redondos , se están edificando en el Estado Vargas.

¡Cuatro mil viviendas! No es poquito en verdad. Equivale al número de viviendas de una ciudad de dieciséis mil habitantes.

Este día de la visita recorrimos los terrenos uno a uno y constatamos que todas las obras están comenzadas. Se han hecho ya todos los proyectos, demoliciones, estudios de suelo y trabajos de terraceo y nivelación. Está comenzando la fase de pilotaje que, junto con las losas a nivel de piso debe terminar antes de que culmine octubre. De modo que para fin del año 2011 ya tendremos la totalidad de los edificios levantando su estructura decididamente hacia arriba.

En Vargas son 45 edificios de 12 pisos los que está haciendo la OPPPE, con un total de 3608 apartamentos y 115 locales socioproductivos. Además trescientas cincuenta casas de dos pisos agrupadas en hermosos conjuntos con patios centrales comunitarios y también con algunos otros locales socioproductivos adicionales.

Como se ve, es todo un gigantesco esfuerzo realizado con una intensidad nunca antes vista en Venezuela.

Y lo que está haciendo la OPPPE en Vargas, está siendo realizado por distintas instituciones ejecutoras de vivienda en todo el país, incluyendo también el Litoral, donde otros ejecutores actúan. No hay estado alguno donde no se esté haciendo un gigantesco esfuerzo para darle respuesta a las necesidades de nuestro pueblo para el logro de buen vivir.

El propio Presidente Chávez dirige todo esto, a través de la Vicepresidencia del Área Territorial y del Órgano Superior de la Vivienda.

Muchos ministerios, gobernaciones, alcaldías están involucrados directamente, aparte, por supuesto, del gigantesco aporte que están dando el poder popular y las organizaciones de base.

La verdad es que todo esto es como una Fiesta.

Es algo, realmente, apasionante y conmovedor.

En nuestro caso y según las estimaciones realizadas a raíz de esta visita de inspección, la totalidad de estas 45 edificaciones se terminarán, si todo va bien, antes de que finalice agosto de 2012. Pienso que algunas, incluso, podrán ir siendo entregadas a partir de junio.

¿Dónde se ha visto algo así?

Aproveché la visita a Vargas para conversar un rato con el Gobernador, General García Carneiro. Él venía de entregar treinta y cuatro casas en Caruao. Estaba contento. Yo lo estaba también con el resultado de mi visita.

La verdad es que la ejecución de los planes está marchando muy bien.

Aunque esta página se llama La Poesía de la Ciudad, quise hoy dar a sus lectores estos datos tan importantes. ¿Acaso no forman parte de la poesía? ¿Qué mayor gesto poético que contribuir a la construcción del hábitat en condiciones de dignidad?

¡Es la poesía de la Revolución!

Farruco Sesto

jueves 18 de agosto de 2011

FIDEL, CINCUENTA Y TANTOS AÑOS DESPUÉS / 18.08.11



(Publicado hoy en el Correo del Orinoco)


Desde la Izquierda


FIDEL, CINCUENTA Y TANTOS AÑOS DESPUÉS

La memoria me lleva a los años cincuenta del siglo pasado.

¡Qué intensos recuerdos!

Era un adolescente entonces y, por consiguiente, mi alma era el centro de los conflictos del mundo.

¡Había tanto que conocer, tanto que descifrar, tanto que sentir!

¡Y aquella nuestra mirada insaciable, entre la ingenuidad y la desconfianza!

Descubríamos que el mundo no era un lugar perfecto y que, en consecuencia,

teníamos que aprender a mirarlo con los ojos de quien espera transformarlo.

A esas edades uno no tiene límites ¿no es cierto?

Se procuran y se encuentran referencias, donde quiera que estén, para nutrirse de ellas.

Así, por circunstancias de la vida, yo encontré un ejemplo que me iba a marcar para siempre. Un modelo.

Por primera vez oí y leí el nombre de Fidel.

Supe de Cuba, de la Sierra Maestra y sus guerrilleros, y del 26 de julio.

Ello alimentó mi rebeldía naciente. Y dibujó un camino.

Desde entonces he ido ajustando la mirada, pero siempre desde la misma perspectiva que en aquel momento hice mía.

Han pasado más de cincuenta años.

Fidel cambió la historia de Cuba desde luego. Todos hemos sido testigos de ello.

Pero no solo la de su país. Igual cambió la historia del mundo. Así lo creo. Son millones de personas las que me acompañan en ese convencimiento.

Yo lo que puedo decir, humildemente, es que entre las muchas cosas que cambió Fidel, también lo hizo con mi vida.

Ahora que acaba de cumplir años, no puedo dejar de reconocerlo y agradecérselo una vez más.

Ochenta y cinco años: ¡Salud, Comandante!

sábado 13 de agosto de 2011

CONTRA LAS ESCOLÁSTICAS RAZONES DE UNA "AUTORIDAD" / 13.08.11

(Publicado hoy en Todosadentro)

La Poesía de la Ciudad

CONTRA LAS ESCOLÁSTICAS RAZONES DE UNA "AUTORIDAD"

(Respuesta rápida a Graziano Gasparini, sobre el uso del color en los edificios recuperados)

Se van turnando en los ataques desmedidos a todo lo que hagamos. Ahora le tocó a Graziano Gasparini que salió a insultarnos a través de una entrevista en El Universal. Es así. Suelen venir uno detrás de otro.

Me pregunto: ¿Qué los mueve? ¿Será la soberbia?

Desde luego hay un odio allí, un resentimiento por el hecho de que otras personas lleguen, de que nuevas visiones surjan y se democraticen los espacios durante largo tiempo secuestrados.

Pero ¿justifica eso tal intensidad en las descalificaciones?

Entre otras gracias, Gasparini nos llama incompetentes e ignorantes con poder.

Le dice al entrevistador: “la ignorancia de esta gente es digna de un Nóbel”.

¿Esta gente? ¿A que gente se refiere?

Normalmente el uso de esa frase siempre oculta una arrogancia infinita, cuando no una auto diferenciación de clase. Pero en este caso, ¿Se refiere a quién? ¿A los arquitectos bolivarianos? ¿A los bolivarianos en general? ¿A quién?

¡Qué cosa! ¡Ah Gasparini, que personaje! No voy a responder a sus insultos y desprecios. En verdad no me vale la pena descender a los niveles de este polémico arquitecto, que ha tenido que ver con tanta gente pero que, en el fondo, no ha logrado que nadie lo quiera.

En fin… que no vale la pena responder a sus injurias.

Sin embargo, no puedo dejar pasar la oportunidad de hacer algunas anotaciones sobre uno de los aspectos donde él hace gala de una posición a todas luces fundamentalista: el tratamiento del color en la restauración.

He ahí un punto que no puedo profesionalmente evadir.

En relación a ese tema del color, desde hace años Gasparini ha querido convertir en ciencia lo que no es más que su opinión que, por cierto, es una opinión extremadamente dogmática.

El quiere desde su “autoridad” imponerle criterios a los demás profesionales. Pero hasta aquí llegó la escolástica que lo inspira. Su anacrónico discurso no afectará nuestro trabajo. Y no por bolivarianos, que lo somos, sino por que somos serios y nos reconocemos hijos de este tiempo.

Pues para el uso del color no puede haber cartillas, ni catecismos, ni manuales, ni recetas de ningún tipo, ni de Gasparini ni de nadie.

¿Por qué? Porque en la naturaleza del color está la libertad de ser, como la primera de sus cualidades. No es sólo un adjetivo encadenado como lo quisiera Gasparini. Es todo un sustantivo.

Cualquiera puede comprender que en las edificaciones, sean de la época que sean, el color que viene dado por la pintura es una piel, pero una piel cambiante y autoafirmativa. Como una tela, como una ropa, como un maquillaje. Una piel que explora distintos juegos y variaciones a lo largo de su existencia.

Eso es, amigos, lo que nos dice la realidad. Es una lección de historia. El color no se está quieto. Se transforma de continuo.

El color, de esa manera, responde a la estética, no del punto de origen, sino del tiempo de su aplicación. De cada tiempo y circunstancia. De cada voluntad. Para eso existe. Para eso es.

El color, asumido en libertad, se relaciona con el momento en que es aplicado, con las estéticas de ese momento. Es una flor pasajera, una apuesta estética individualizada, que no acepta rutinas impositivas.

Cuando un especialista en restauración hace su trabajo científicamente y devela las distintas capas de pintura que cubren, por ejemplo, el pilar de una iglesia del siglo XIX, hasta llegar a la capa original, no tiene ninguna obligación moral o estética de reproducir el color de esa primera capa. ¡Óigase bien! Ninguna obligación de hacerlo.

Es una opción, ciertamente, pero no es la única opción. ¿A partir de qué código se impondría? ¿Quién escribiría ese código y con cuales premisas? ¿Gasparini? ¿Con base a cual totalitaria autoridad? ¡No me hagan reir!

Si en la restauración de esa hipotética iglesia se quiere hacer un trabajo didáctico que nos hable de cómo era ella en el momento de su construcción (pues pueden existir, ciertamente, motivos para ello, motivos culturales), entonces el restaurador tendrá la opción de reproducir el color y las tonalidades originales. Pero, repito, es una opción que puede responder a intenciones de la restauración. No es una ley.

En otros casos, la pertinencia de lo que llaman “valor coral” o del conjunto, puede prevalecer sobre la pieza individual. Y generalmente cuando es así, hay ordenanzas urbanas que consideraron ese valor, que establecieron unas reglas obligatorias y que hay que respetar. En ese caso la libertad del color se subordina a la coherencia del sector a partir de un criterio superior que nos viene dado. Cuando ello ocurre, no hay más remedio que acatar el criterio convertido en norma. Pero sólo entonces.

En todos los demás casos, la libertad del uso del color por parte de los arquitectos responsables está o debe estar garantizada.

Esto se refiere, por ejemplo, a las de los edificios que se están recuperando en el Centro de Caracas, a los cuáles, por cierto, les hacen todas las investigaciones científicas pertinentes. Pero ellas no son, o no deben ser, una camisa de fuerza para nadie.

Que a Gasparini no le guste la propuesta de los arquitectos es otra cosa. Pero Gasparini no es un hombre que haya destacado precisamente por su buen gusto.

jueves 11 de agosto de 2011

EL PRESIDENTE Y LA VIDA / 11.08.11

(Publicado hoy en el Correo del Orinoco)

Desde la Izquierda


EL PRESIDENTE Y LA VIDA


Estos días el Presidente insiste en multiplicar las referencias a la vida y a las ganas de vivir.

Las razones son obvias.

Siendo, como es, un hombre extremadamente vital, y siendo al mismo tiempo tan sincero y comunicativo como es, ha sentido la necesidad de reafirmar esa vitalidad para él mismo y para nosotros.

Y de verdad que nos da fuerza.

Y logra su objetivo al involucrarnos y hacernos pensar mucho en estos días sobre ese asunto de la vida.

Pero por otra parte hay que decir que el tratamiento del tema no es nuevo en Chávez.

Viene de lejos. De muy lejos.

Y en concreto de una manera muy especial ya lleva dos o tres años refiriéndose al sentido profundo de la vida desde lo individual hacia lo colectivo.

A la calidad de vida desde una espiritualidad compartida.

A la relación ciudadana de cada una de nuestras vidas con las de las demás.

A la vida y a su entretejido de existencias, como memoria continua, memoria que fluye con el río de la historia que nunca se detiene.

A la vida en dignidad. Tan necesaria para la reafirmación de lo humano.

A la vida en el concepto del buen vivir. En armonía con la naturaleza. Desde el conocimiento de lo que somos.

A la vida en la noción del vivir viviendo, en lo cotidiano, entendido desde la esencia más que desde la apariencia.

A la vida en común, de libertad, de fraternidad, que debemos conquistar o construir entre todos, sin que nadie se quede afuera.

A la vida en la sinceridad y la sencillez, desmanteladas todas las hipocresías.

A la vida como proyecto solidario.

De modo pues, repito, que el tema no es nuevo en el Presidente ni en sus reflexiones y discursos.

Cuando en estos días él habla de un nuevo Chávez, o de la manera distinta en que a partir de ahora va asumir su vida, en realidad lo que está haciendo es utilizar su propia experiencia vital para comunicarnos directamente algo.

Algo que él ha venido trabajando íntimamente desde siempre.

La necesidad de que la vida esté conectada con una razón, a la que él denomina razón amorosa.


sábado 6 de agosto de 2011

ÁREAS VERDES Y ESPACIOS PÚBLICOS / 6.08.11



(Publicado hoy en Todosadentro)

La Poesía de la Ciudad

ÁREAS VERDES Y ESPACIOS PÚBLICOS

De la demagogia a la realidad

Algunos funcionarios urbanistas, dirigentes vecinales y periodistas, de vez en cuando traen a colación unos supuestos índices recomendados internacionalmente sobre la cantidad mínima de área verde por habitante que debe tener toda ciudad.

Con frecuencia se habla de unas ciertas recomendaciones de la Organización Mundial de Salud.

He visto escrito en muchas partes que Caracas tiene un gran déficit de áreas verdes, porque esos índices estipulan entre 10 y 15 metros cuadrados por habitante y en nuestro caso no se cumple.

La verdad es que todo eso es muy poco serio.

He aquí la realidad.

Es un hecho que tanto la OMS como el Banco Interamericano de Desarrollo recomiendan unos índices. En el caso del BID es de 9 m2 por habitante.

Ahora bien ¿Cuál es el origen de esa recomendación? ¿Cuál es su sentido y qué significa?

Parece ser que lo que hay detrás tiene que ver, no con la articulación y disfrute de espacios públicos, por otra parte tan necesarios, sino con el tema de la salud, de la protección contra el exceso de rayos ultravioleta y , como puede deducirse, con la producción de oxigeno. Es decir, es un tema relacionado con la biomasa vegetal, por así decirlo.

De manera que , en ese sentido, Caracas no tiene problemas. La sola presencia del Waraira Repano, de los numerosos parques que tenemos, y de las decenas de miles de árboles que pueblan la ciudad, ya es una garantía de que estamos bien servidos en ese aspecto.

En tal sentido, podemos asegurar con énfasis que, en razón de los índices de áreas verdes, no tenemos ninguna razón para preocuparnos.

Otra cosa, desde luego, son los espacios públicos necesarios para el disfrute de la vida cotidiana.

Ahí, si, necesitamos una planificación, hecha entre gobierno y poder popular de base, que nos garantice la existencia de suficientes espacios públicos, muchos de ellos parques y plazas, que en todas sus escalas y tamaños se distribuyan por la ciudad.

Eso hay que hacerlo.

Pero ¡cuidado con la demagogia!

En la prensa del miércoles 3 de agosto, sale una funcionaria de la Alcaldía Metropolitana, proponiendo a nombre de su alcalde, elevar la cifra de 1,1 metros de espacios públicos por habitante a 6 m2 en cinco años. Es decir: aumentar el índice en 4,9 metros por habitante.

Si eso no es demagogia, ¿qué es?

Saquemos unas cuentas elementales:

Para empezar consideremos conservadoramente la población de Caracas en tres millones de habitantes.

La incorporación del Parque Bolívar, con sus 102 hectáreas, elevará el índice en 0,34 m2.

¿De donde saldrían los otros 4,56 m2 por habitante?

¿Saben cuanto es eso?

Nada más y nada menos que trece mil, seiscientos ochenta millones de metros cuadrados en plena Caracas. ¡Mil trescientas sesenta hectáreas! Esto es 13, 6 kilómetros cuadrados. Es decir, lo equivalente a un rectángulo de 13, 6 kilómetros de largo por 1 kilómetro de ancho.

Vamos a verlo con un simple ejercicio de cálculo de superficie sobre un mapa de Caracas. ¿Saben a qué equivale? Nada más y nada menos que al territorio que llega desde el Country Club hasta la Urbina, y que está comprendido entre la avenida Francisco de Miranda y la Cota Mil.

¿Será que ese Alcalde piensa convertir en parque todo Chacao, La Castellana, Altamira, Los Palos Grandes, Santa Eduvigis, Sebucán, Dos Caminos, Los Chorros, Boleíta, el Marqués y la Urbina, sin que le tiemble el pulso? ¿Desalojará a los miles de familias que allí viven?

¡Oligarcas temblad, que viene la Alcaldía Metropolitana!

En todo esto, lo único cierto, lo único verdadero, sin fantasear irresponsablemente, es que el Presidente Chávez aprobó la creación del Parque Bolívar en la Carlota.

Y que la Oficina Presidencial de Planes y Proyectos Especiales investiga la posibilidad de ampliar y articular los espacios públicos de la ciudad para convertirlos en un sistema peatonal. Sobre eso, que es real, que es tangible, iremos informando en esta página.

Farruco Sesto

jueves 4 de agosto de 2011

UNA CIERTA SONRISA / 4.08.11

(Publicado hoy en el Correo del Orinoco)


Desde la Izquierda


UNA CIERTA SONRISA



Se supone que cualquiera de nosotros en la llamada democracia representativa, tiene garantizada la libertad de pensamiento y expresión.

Te dicen: piensa como quieras, nadie te va a reclamar por ello.

Lo que no te dicen es que eso es así, siempre y cuando no trates de poner en práctica tus ideas.

En la democracia representativa podemos, por ejemplo, abogar públicamente por el socialismo: bienvenidos al mundo de los sueños.

Pero ni se nos ocurra intentar construir el socialismo en los hechos, ni siquiera siguiendo las reglas de juego de esa falsa democracia.

¡Pues eso no está permitido¡

Pensar como izquierda: si. Es decir: más o menos. Pero hacer realidad nuestros pensamientos: de ninguna manera.

Hasta ahí llega la ceremoniosa pantomima de libertad.

Ni se te pase por la cabeza. Pues serás aplastado.

Si te da por comenzar a edificar el socialismo en serio, habrás llegado al punto donde la hipocresía burguesa desaparece y se cae su máscara de tolerancia.

Conocerás entonces el verdadero rostro que hay detrás de esa máscara. Y sentirás el represivo y totalitario brazo de la oligarquía.

Si no, que se lo pregunten a Allende.

O al Chávez del 11 de abril, es decir, a nosotros.

En 2001 ni siquiera desde el gobierno se había hablado de socialismo ni de imperialismo, cuando ya la burguesía y el resto de los poderes fácticos comenzaron a preparar la caída por la fuerza del gobierno bolivariano. En 2002 dieron el artero zarpazo.

No fue sorpresa. Está en la naturaleza de la burguesía.

Cuando siente que la acción del pueblo comienza a resquebrajar su dictadura, actúa.

No nos dejemos engañar. Esa es la historia.

Es con base a este conocimiento que cuando escuchamos los insinceros y banales discursos de la oposición sobre democracia y derechos humanos, aparece en nuestro rostro una cierta sonrisa.

Cómo si no tuviéramos memoria.