martes 31 de mayo de 2011

LA ENTREVISTA QUE ME HACE EL EQUIPO DE ENCONTRARTE / 31.5.11

(Reproduzo esta entrevista que me hizo ENCONTRARTE y que aparece hoy publicada en Aporrea)

Encontrarte: desde hace unos años te han correspondido funciones de altísimo nivel en el gobierno de la Revolución Bolivariana. Dos veces Ministro del Poder Popular para la Cultura, una vez Ministro de Vivienda y Hábitat, y ahora Ministro de Estado para la Transformación Revolucionaria de la Gran Caracas, ¿dónde te sientes más cómodo?


Farruco: me gustaría reformular la pregunta para que fuese: ¿dónde te sientes más útil?

Al respecto te diría que todo tiene su momento. En lo personal me siento muy orgulloso de haber formado parte de un equipo que cambió radicalmente la gestión cultural heredada del pasado para convertirla en una gestión revolucionaria bajo la dirección del Presidente Chávez. Lo que hicimos fue importante, según creo. Falta bastante camino por andar pero ese equipo sigue allí, con entusiasmo, con compromiso de vida, y nuevas gentes, más jóvenes casi siempre, se van sumando al esfuerzo para enriquecerlo. Pienso que ya no va a haber lugar al retroceso. La gestión cultural está en buenas manos.

En ese sentido, sí, pienso, que esta nueva tarea relacionada con Caracas que me encomienda el Presidente puede ser de gran trascendencia, quiero decir estructuralmente útil, si lo hacemos bien, y lo será más en la medida en que podamos darle forma a un equipo que ligue la reflexión a la acción transformadora.


Encontrarte: a finales del 2010 se produce la catástrofe ambiental con miles de damnificados y el Gobierno Nacional retoma con fuerza el tema de la vivienda… el Presidente asume para sí el desafío. ¿Cuál es la magnitud del reto? ¿Qué parte del problema te corresponde? ¿En que consiste tu tarea?


Farruco: la tarea tiene una dimensión cuantitativa, pero al mismo tiempo tiene también una dimensión cualitativa que es la que termina de darle un sentido profundo al reto asumido. Por una parte, construir dos millones de viviendas en siete años, o las que hagan falta, tal como lo ha anunciado el Presidente, para responder a la necesidad del pueblo. Pero por otra, aprovechar el esfuerzo para avanzar en la construcción del socialismo en términos organizativos, económicos, políticos y culturales, esto es, de ciudadanía. Junto con la edificación de las viviendas, nos toca renovar el hábitat en profundidad, urbanamente y socialmente. ¿Qué parte del problema me corresponde? Te diría que todas las partes nos corresponden a todos. Como se sabe, en mi caso pertenezco como ministro al Órgano Superior de Vivienda y Hábitat que dirige el propio Presidente Chávez y Coordina el Vicepresidente del ÁreaTerritorial, Rafael Ramírez. De ese Órgano forman parte ocho ministros. Ya se ve que es una tarea compleja asumida como política de estado. Eso es lo que tiene que ver con la Gran Misión Vivienda Venezuela y su enorme reto. La construcción de vivienda de una manera tan intensiva nos ofrece la mejor posibilidad para renovar nuestras ciudades.

Como ministro de estado para la Transformación Revolucionaria de la Gran Caracas, me corresponde de una manera específica recoger y producir ideas sobre el tema, evaluarlas, ordenarlas, y a partir de ellas, sugerir al Presidente y su gobierno políticas y estrategias integrales para Caracas. Y por supuesto, acatar las instrucciones que me de el Presidente y asumir las tareas concretas que me encomiende. Para ello dirijo la Oficina Presidencial de Planes y Proyectos Especiales.


Encontrarte: ciertamente el problema es cuantitativo y cualitativo. A nivel nacional se necesitan millones de viviendas pero también se requiere hacer ciudad, favorecer la vida colectiva, la vida urbana… Vamos por partes, ¿Cómo se aborda la cuestión de la cantidad? ¿Cómo se hace para trabajar contra reloj, disponer de terrenos, de urbanizar y construir miles y miles de unidades de vivienda?


Farruco: pienso que por primera vez el Estado se dispone con una gran estrategia unificada a enfrentar el problema para resolverlo en un tiempo determinado y relativamente corto. Se da cuenta de que con los métodos del capitalismo no hay solución y se dispone a acometerlo con otros métodos. Esa disposición es la clave. A partir de ella se enfrentan conceptualmente y en la práctica los temas de la planificación, del suelo urbano y urbanizable, de los insumos básicos y componentes constructivos, de la distribución, de la organización para la producción, de la industrialización, del estudio científico de la demanda, de la asignación, del financiamiento, de la participación del Poder Popular y, muy importante, de las leyes adecuadas para llevar todo esto adelante. Sería un poco largo entrar en detalle, pero la idea es esa: con el tiempo como un factor de primera importancia (a contra reloj, como tú dices), vamos a ir cumpliendo las metas. Ten la seguridad de que así será.


Encontrarte: pero por otro lado, suponemos que no se trata solamente de hacer unidades de vivienda sino de ir configurando, reforzando, renovando el habitat urbano. ¿Es así?

Farruco: así es, tal como te lo refería hace un rato. Nuestras ciudades no crecieron en el siglo XX de la mejor manera. No. Su desarrollo fue muy intenso y descontrolado. En cien años, lo que equivale al tiempo de tres o cuatro generaciones, pasamos de dos millones y medio de habitantes a casi treinta millones. Caracas en 1900 tenía 85.000 habitantes. ¡Ya ves tú ahora! ¡Y todo ello en un sistema capitalista, que además estuvo fuertemente marcado por el populismo!...


Encontrarte: perdón, ¿populismo?... !Al Gobierno Bolivariano sus enemigos lo acusan de populista!


Farruco: ¡pues no! Populismo era lo de antes, con adecos y copeyanos. ¡El nuestro no es un gobierno populista, sino popular que es bien distinto! Pero…en fin… continúo. Bueno, así nuestras ciudades crecieron muy mal, tienen muchos problemas, reprodujeron físicamente de una manera terrible la segregación de las clases sociales. Por eso nos toca ahora de alguna manera ir intensamente a la transformación de estas ciudades nuestras. El tema de la vivienda nos ofrece un buen punto de apoyo para acometer esa gran tarea.

Tal como dijo Arquímedes, ¿no fue él?, dadme un punto de apoyo y moveré el mundo, refiriéndose a la palanca. Bueno, aquí la palanca como instrumento para mover nuestras ciudades hacia una renovación profunda es el asunto de la vivienda, su construcción por millones.


Encontrarte: y en relación a tu condición de jefe de la Oficina Presidencial de Planes y Proyectos Especiales, se podría inferir que tu tarea también es la de desarrollar proyectos de arquitectura, diseñar edificios, de vivienda y de otro tipo… ¿Es así?


Farruco: si, es así. La OPPPE, como su propio nombre indica, es un instrumento de planes y proyectos directamente al servicio de la Presidencia de la República. Desde allí ya hemos desarrollado algunos proyectos importantes para Caracas, como la Plaza de la Revolución en la Hoyada o la ampliación del Panteón con el Mausoleo de Simón Bolívar, por citar algunos. Por supuesto ahora estamos muy metidos en lo de vivienda. Pero te digo algo: el taller de diseño de esta oficina se está preparando para llevar adelante un proceso de diseño y sistematización de modelos para la arquitectura de masas, sean de vivienda, sean edificios de servicios, fábricas, lo que sea. Por allí pensamos incidir con fuerza para facilitarle al Estado y al Poder Popular, la renovación de los centros poblados.


Encontrarte: deduzco de tus respuesta que estamos hablando de transformaciones profundas, que deberían ser resultado de una planificación integral en cuanto a la dotación de servicios como agua, drenajes, electricidad, teléfonos, transporte público, políticas para el uso del automóvil individual, estacionamientos… Si esto es así, ¿cuáles son las interrelaciones con las otras áreas de gobierno?


Farruco: es tal como lo dices. Pero creo que la respuesta está implícita en lo que hemos venido comentando. Fíjate que ya te dije que todo gira alrededor de la Gran Misión Vivienda Venezuela, que está bajo la dirección del Presidente, la coordina Rafael Ramírez y tiene incorporados ocho ministros, entre ellos el del ambiente. La relación con el resto de los ministerios y otros organismos públicos es directa. Por ejemplo, ya Alí Rodríguez ha estado en más de una ocasión en la reunión semanal del Órgano Superior. Si todo sucede como pensamos, no va a haber lugar a la improvisación.


Encontrarte: el censo para la Gran Misión Vivienda Venezuela está reflejando la gran expectativa popular por esta iniciativa. Hablando específicamente de Caracas, ¿cuántas viviendas se están construyendo y dónde?


Farruco: bueno, ya tú ves, al día de ayer, 28 de mayo, el registro superó la cifra de ochocientas cincuenta mil familias inscritas en los Estados en que se está llevando a cabo, que corresponden a un tercio de la población del país. Y todavía falta una semana más. No es difícil prever que pueda llegar al millón de familias que demandan vivienda, o incluso superarlo, en este tercio de la población. Eso nos indica que el registro, casi con toda seguridad, nos va a dar una cifra entre tres y cuatro millones. ¡No es poca cosa! ¿Verdad? ¡Tremendo reto! Pero lo vamos a honrar, sin ninguna duda. Para eso es justamente la Gran Misión. En Caracas, me refiero a la Gran Caracas, vamos a saber en unos días exactamente cuál es la demanda. Y le vamos a dar repuesta planificada. En todo caso ya sabemos que son unos cuantos cientos de miles. ¿Qué hacer? Te lo pregunto a ti: ¿Les decimos a las familias que no hay respuesta posible, que ya no caben, que se tienen que ir a otro lugar? Hay que considerar que todas las familias que demandan vivienda ya viven en Caracas. ¡Eso es importante tenerlo en cuenta! No son familias que se van a venir para acá. ¡Son familias que ya están aquí, que ya forman parte de la multitud que ocupa vías y aceras, que ya consumen agua y electricidad, que ya son parte de la ciudadanía caraqueña! ¡Ah!, lo que pasa es que no lo hacen en condiciones de dignidad, ¿no es cierto? Están arrimadas, hacinadas, alquiladas en condiciones miserables o viven en lugares inadecuados y, en muchos casos, en zonas de alto riesgo. Bueno, pues de eso se trata. De cambiarles las condiciones de vida por otras de mayor dignidad. Tengan la seguridad de que la Revolución les va a dar respuesta. Entre otras cosas para eso es una Revolución, para que la gente se dote a sí misma de condiciones de dignidad plena. Y con Chávez al frente, eso está garantizado.

¿Me preguntas cuántas viviendas se construyen ahora en Caracas? Habría que ir sumando distintas cifras, incluyendo las de los convenios internacionales. Pero yo te puedo decir que nada más en el Plan para la Emergencia se están construyendo cerca de veintiocho mil en distintos lugares de la Ciudad, incluyendo el litoral. Todas ellas, y otras que se van a comenzar pronto, deben estar concluidas y entregadas antes de finalizar el 2012.


Encontrarte: algunos de estos desarrollos han sido cuestionados. ¿No será que faltó diálogo con las respectivas comunidades?


Farruco: en verdad hay dos tipos de cuestionamientos. Uno de carácter político, liderado por los medios de comunicación, ya tú sabes cuáles, que son actores políticos de oposición. Ese cuestionamiento no cuenta para nosotros. Otro, y es lógico que sea así, es el de los intereses que se afectan cuándo se ocupan terrenos subutilizados. Siempre se pisa algún callo y aparece una queja que también adquiere por lo general cierto uso político. Eso es fundamentalmente lo que sucede. También a veces algún grupo de vecinos, piensa que la construcción de viviendas los va a afectar de alguna manera. No quiero pensar en el egoísmo que se cuela en esa apreciación y que muestra, en ocasiones, hasta señales de racismo o discriminación de clases. Lo hemos oído: ¡esa gente que ustedes van a meter en los nuevos apartamentos, nos van a echar a perder esta zona! No se dan cuenta de que la ciudad es de todos y que, si a ver vamos, no son ciertos sectores de “alguna clase media” precisamente los que nos van dar lecciones de ciudadanía. Y digo “alguna” entre comillas porque hay muchísima clase media que participa de este proyecto humanista y, cuando no, que conserva un alto grado de sensatez. Por eso es que no se puede generalizar. Pero yo te digo que tenemos que construir una sociedad igualitaria y una ciudad integrada, le pese a quien le pese. El esfuerzo es de todos. Por otra parte, no te niego que podamos cometer algún error de procedimiento o de falta de información en un momento dado, no te olvides que reaccionamos muy rápido ante una gran emergencia, pero te aseguro que ese no es el caso en términos generales. La mayoría de las críticas a la actuación del gobierno en estos casos no son de buena fe, sino que son interesadas.


Encontrarte: en el caso del Paseo Vargas han dicho que se trata de un ecocidio. Usted dijo que no lo es ¿Por qué? También ha declarado que “en el Paseo Vargas tenemos la nada. La ciudad está como retirada de allí”. Sabemos que esta afirmación expresa convicciones muy profundas acerca de qué es la ciudad, pero al mismo pudiera afectar sentimientos de los vecinos del lugar. ¿Cómo podría explicar de manera concluyente las razones de tal afirmación?


Farruco: de ninguna manera acepto esa afirmación del ecocidio. El tema del Paseo Vargas viene de lejos. Todo el mundo sabe que esa es una zona inacabada, que se ha venido trabajando desde las primeras décadas del siglo pasado. Estamos hablando ya de ochenta y más años de historia contemporánea de reflexión sobre ese eje tan importante en la ciudad. Distintas propuestas se han formulado, distintas visiones se han expuesto. El propio autor del Paseo Vargas, construido cuando Lusinchi, ha mostrado proyectos de vivienda para esa zona. Y hay otras muchas otras propuestas que se han hecho, como ejercicio académico de las escuelas de arquitectura, como iniciativas profesionales y así. ¿Por qué? Pues porque hay la conciencia, como te dije antes, de que el llamado Paseo es algo inacabado, inconcluso urbanísticamente. Para comenzar, llama la atención el nombre: Paseo Vargas. Yo te pregunto: ¿quién pasea realmente por allí, a lo largo de ese eje de conexión tan importante? ¿Algunos vecinos contados con los dedos de la mano? ¿Te das cuenta dónde está? Nada menos que tiene en un extremo el Centro Histórico de la Capital, las Torres del Centro Simón Bolívar, el Silencio, y en la otra parte y a los lados, Parque Central, la Candelaria, San Agustín. Ese debería ser un eje de comunicación peatonal de primera importancia en la ciudad, no sólo vehicular. Debería ser un lugar lleno de vida, un eje para el gratificante movimiento de mucha gente. ¡Ah! Pero no lo es, no lo es. Es un lugar extrañamente desolado. No sólo en las horas del atardecer, donde se torna peligroso, sino en las horas del día. Yo te pido que lo recorras personalmente. O bien que te subas a un edificio alto y le tomes fotografías a cualquier hora. Verás una falta de uso asombrosa que no se corresponde con el papel que debería estar jugando.

De modo que el tema viene de lejos. La inclusión de vivienda y comercio, espacios de servicio, heladerías, librerías, peluquerías, las cito como ejemplo, es algo que se ha considerado muchas, muchas veces. Es la respuesta a un problema que está allí, que es un problema de toda la ciudad. No podemos pensar en ese lugar como el sitio para que unos vecinos saquen su perro a pasear, tal como lo reclamaba una señora que decía: ¿Ahora dónde voy a sacar a mi perro? No. Es algo mucho más serio que eso.

El proyecto beneficia a todos, vecinos y no vecinos. Es bueno para la ciudad. Y con respecto a lo del ecocidio, esa es una acusación sin fundamento. De los varios centenares de plantas que hay allí, hay que afectar (por tala o transplante) alrededor de un diez por ciento, pues los edificios como se sabe, ocupan nada más el fondo de las parcelas, donde la masa vegetal es mucho menor. Pero lo que no se quiere decir en la crítica interesada, es que cuando termine la operación el número de árboles habrá crecido en algunos centenares. Por ejemplo, se incorpora una hectárea de área verde densa en el proyecto de Plaza que se construye frente a la Galería de Arte Nacional, que tiene previstas dos hectáreas, una para recreación activa y otra como parque arbolado.


Encontrarte: en el artículo “El ecocidio que viene”, Samuel H. Carvajal Ruiz dice que “aplican a rajatabla la lógica del cemento y el ladrillo que identifica al capitalismo urbanístico más salvaje”. ¿Qué opinión le merece?


Farruco: ¿opinión? Negativa sin duda. No es un artículo serio. Está lleno de falsedades, exageraciones y descalificaciones, hasta personales. Pero si además me lo preguntas en términos políticos, te diría que es un artículo reaccionario. No creo que merezca muchos comentarios de mi parte. Pero le digo a Carvajal que lo que identifica al capitalismo no es la lógica del cemento y el ladrillo, sino el profundo egoísmo (ese si, salvaje) de ciertos sectores que creen que ellos son los dueños de la ciudad. Yo diría que ahí se reproduce la lógica de los antiguos Amos del Valle. Ahora son ciertos sectores medios que lograron acomodarse mal que bien en el espacio del valle y que nos vienen a decir ahora, entre líneas, subliminalmente, disfrazándose de ecologistas, que los pobres no caben, que están de más o, en todo caso, que se queden donde están encaramados en los cerros, que no nos fastidien.

Pero, ¿qué vamos a hacer? ¿Los vamos a desalojar de Caracas? Ah, no, esa es la lógica del “que se vayan”.

Yo le digo a Carvajal: ¿Por qué no te vas tú?

jueves 26 de mayo de 2011

PREGUNTAS A UN DIPUTADO DE OPOSICIÓN / 26.05.11

(Publicado hoy en el Correo del Orinoco)

Desde la izquierda
PREGUNTAS A UN DIPUTADO DE OPOSICIÓN

Alguna vez fuiste diputado del pueblo, te desvelaban sus problemas, su voz era la tuya.

Dime: ¿A quien representas ahora?

¿Qué voz habla por ti?

Alguna vez estuviste comprometido con los intereses de la clase trabajadora, de cuyo seno saliste.

¿Quiénes son ahora tus amigos?

¿Cuáles son tus intereses? ¿No sientes nostalgia de aquellos tiempos de lucha?

Alguna vez soñaste una patria distinta, donde no hubiera explotados ni excluidos. Y por ese sueño diste más de una pelea.

Ahora la palabra patria te parece un disparate.

¿Para donde se evadió tu alma? ¿Cuáles fueron los lazos que se desataron?

Alguna vez te oí decir que lo más importante de un hombre era su palabra. Lo afirmaste con mucha convicción.

Con el tiempo tu palabra se desdijo una y mil veces. Perdió todo valor.

¿Cómo te sientes ahora viéndote al espejo?

Alguna vez dijiste:”nada de medias tintas”

¡Quien te haya visto hoy en la sesión de la Asamblea, rodeado de espectros descoloridos, aguados, retorcidos, que escondían la deslealtad a su país tras la retórica vacía!

¿Cuáles son los colores de tu bandera en esta época?

Alguna vez participaste de una gran esperanza, le diste aliento formando parte de las multitudes.

¿De qué escuálida desesperanza participas en este momento? ¿De cual triste amargura?

Alguna vez la dignidad fue asociada a tu nombre (Eso fue antes de que te entregaras).

¿Valió la pena el plato de lentejas que te sirvieron?

La verdad es que uno no deja de sorprenderse de la vida.

Termino, pues, esta especie de cuestionario formulándote una pregunta muy sencilla:

¿Cómo se puede cambiar tanto?

viernes 20 de mayo de 2011

LOS MEJORES DESEOS PARA PEDRO / 20.05.11


(Para ser publicado el sábado en Todosadentro)


Me gustaría que hoy Pedro Calzadilla escribiera esta nota, pues ya es ministro de Cultura por designación del Presidente Chávez.

Y por lo tanto le toca.

Así, mientras él estuviese acometiendo la tarea de enfrentarse a la página en blanco, hoy jueves ya en la noche, yo aprovecharía los minutos liberados para escribir un poema, ver un poco de televisión o más sencillamente, para servirme una copa de vino y brindar por el nuevo Ministro.

Pero entre el enorme montón de obligaciones que le estoy traspasando a Pedro, todavía no he alcanzado a transferirle la de escribir esta columna semanal.

De manera que me sale sentarme ante la computadora e improvisar unas palabras adecuadas a este momento.

Quiero aprovecharlas pues, ya que estamos en esto, para desearle a mi camarada y amigo, Pedro Calzadilla, el mayor de los éxitos en una labor que es muy hermosa pero nada cómoda. Que no permite descanso. Que exige colocar el espíritu en un estado de extraño equilibrio entre la tensión y la elasticidad.

Ya él lo sabe, porque desde hace años ha formado parte del equipo de la cultura, asumiendo responsabilidades de primera importancia.

Entre ellas, la de presidir el Centro Nacional de la Historia,

Y, hasta ayer no más, la de ocupar el despacho de Viceministro para la Economía Cultural.

Buen compañero, hombre sencillo, inteligente y trabajador, revolucionario integral, estoy seguro que su labor al frente del Ministerio del Poder Popular para la Cultura responderá a las exigencias del proceso revolucionario y, por supuesto, a la confianza del Comandante Presidente.

Sé de sobra que el cargo no lo hará otra persona.

Felicidades, Pedro. Cuenta con nuestro apoyo.

jueves 19 de mayo de 2011

CHÁVEZ Y MANEIRO / 19.05.11



(Publicado hoy en el Correo del Orinoco)

Desde la Izquierda


CHÁVEZ Y MANEIRO


Yo supe de Hugo Chávez por Alfredo Maneiro. No de su nombre, pero sí de su existencia. Estamos hablando tal vez de los años 79 u 80. No recuerdo bien.

Los dos, Maneiro y Chávez, habiéndose conocido, se reunieron en más de una ocasión, tal como el propio Presidente lo ha contado.

A ambos los asumí como Jefes indiscutibles, a cada uno en su momento y circunstancias.

A veces me da por pensar en que se parecen y en qué se diferencian.

Ya Alfredo no está, pero su presencia sigue muy viva en nosotros.

Desde luego, los veo distintos en muchos aspectos, seguramente de estilo. Pero también creo que, como personas y como líderes, comparten bastantes cualidades.

Como por ejemplo la memoria prodigiosa, la inteligencia capaz de ver las cosas con una mirada distinta a la de los demás, la tenacidad absoluta sin espacio para el desánimo, el sentido de lo auténtico, la voluntad para llegar a lo más profundo en el desciframiento de la realidad, el pensamiento radical, el humor (que siempre es importante) y el poseer en su carácter algo a lo que Chávez llama “la capacidad de mantener la pulsión hacia el objetivo”.

Hablando de objetivos, recuerdo ahora que en una oportunidad Alfredo Maneiro nos habló de las tres formas de aproximación a la idea de revolución.

Una, la de los que toman a la revolución como escenario o como motivo. Una razón bien frágil, por cierto. Decía que era muy frecuente en los intelectuales.

Otra la de los que usan la revolución para darle un sentido ético a su propia existencia. Ponía como ejemplo a algunas personas religiosas, u a otras que se conectan con ciertos principios o valores en abstracto, para estar bien consigo mismos, independientemente de los tiempos y las vicisitudes de la revolución.

Y la tercera, la que él valoraba especialmente, la de aquellos que hacen de la revolución un objetivo. Y ellos, decía Alfredo, son los verdaderos revolucionarios.

Yo, a veces, utilizo esta simple clasificación para entender ciertas actitudes de la izquierda. Superficiales u oportunistas en unos casos, principistas en otros.

Remato esta nota diciendo que en eso de tener a la revolución como objetivo, se parecen enormemente Chávez y Alfredo.

martes 17 de mayo de 2011

CONVOCATORIA / 17.5.11



(Publicado el sábado en Todosadentro)

SE ANUNCIA LA CONVOCATORIA A FORMAR PARTE DEL SISTEMA NACIONAL DE LAS CULTURAS POPULARES

Esta semana se lanzó en todo el país, estado por estado, la convocatoria para las inscripciones en el Sistema Nacional de las Culturas Populares.
Como recordamos, la creación de este Sistema fue anunciada por el Comandante Presidente Chávez el 28 de febrero pasado, en un acto de graduación de la Misión Cultura celebrado en el Teresa Carreño.
Su anuncio, por el significado que carga, causó un gran impacto en el universo de los artistas y cultores. No he oído a nadie hasta ahora ni un solo comentario negativo. Todo ha sido aprobación y reconocimiento a la decisión de Chávez.
En realidad, no conozco precedentes de un programa así. Creo que es un modelo que irrumpe con mucha fuerza y que representa un aporte a la manera de concebir la gestión cultural revolucionaria.
Es, en verdad, un gran acontecimiento en el tratamiento de la cultura por parte del gobierno bolivariano.
Yo me atrevería a decir que está en la misma línea de importancia que la creación del propio Ministerio del Poder Popular para la Cultura, o de la Misión Cultura.
Son tres hitos extraordinarios, relacionados entre si, que demuestran que cada día más se va quebrando la cultura de élite, y se va generando el soporte estructural para una cultura de masas, democrática, popular, entrañable, que no puede ser otra que una cultura de culturas.
Hoy, este Sistema Nacional de las Culturas Populares comienza a andar.
Está sometido a la confrontación con la realidad.
Avanzará, como es lógico, por el método de ensayo y error, para in mejorando cada día más.
Por lo de pronto nació y se puso en marcha. ¡Palante!

sábado 14 de mayo de 2011

3,46 / 14 de mayo de 2011

(Publicado el jueves en el Correo del Orinoco)

Desde la Izquierda

3,46

Lo sucedido el fin de semana pasado nos llena de entusiasmo. No sólo por la confianza que el pueblo venezolano tiene en la palabra del Presidente (lo cual se evidencia en la forma masiva en que acudió al Registro) sino además por los resultados que ya nos va arrojando el sistema.

Por primera vez en la historia de Venezuela vamos a conocer de una manera técnica, científica, y al mismo tiempo sensible, cuál es la necesidad real de nuestro pueblo en relación a la vivienda. No se trata de una muestra. No responde a la proyección de algunos datos conocidos. Es el absoluto conocimiento de la demanda real, estado a estado, municipio a municipio, familia a familia.

Ese conocimiento exacto, preciso, y la voluntad del gobierno bolivariano de darle respuesta a la necesidad del pueblo, van a garantizar que hagamos la tarea en el tiempo requerido, pero además que la hagamos bien, sin errores de enfoque, ni desviaciones.

El sistema nos va a decir donde está la demanda, en que lugares. Nos va a informar también sobre los deseos de nuestras familias de quedarse donde viven o de irse a otros lugares de su interés. Con ello la planificación centralizada y la ejecución desconcentrada, serán absolutamente posibles y eficaces.

Así la gente no tendrá que desplazarse hacia donde se construyan viviendas, sino que, por el contrario, el Estado diseñará políticas más activas para el desarrollo de las regiones y la búsqueda del equilibrio territorial, teniendo en cuenta la voluntad de las familias. Y de ese modo la gente pudiera llegar a conocer anticipadamente cómo será su vivienda, cuando y en dónde estará ubicada, incluso antes de que sea construida.

La información que tenemos en un verdadero tesoro. Por lo de pronto, y lo digo como ejemplo, el registro de sábado y domingo confirma con absoluta exactitud lo que hace dos años venimos diciendo una y otra vez: el promedio de la composición familiar de nuestro pueblo de acuerdo a los resultados del fin de semana es de 3,46 miembros por familia que demanda vivienda.

Es el resultado de dividir 355.082 personas entre 102.409 familias.

Por una vez me perdonan la inmodestia, pero,… ¡Yo lo sabía!

¡Que vivan las matemáticas!

domingo 8 de mayo de 2011

CARTA DE ANITA / 8.05.11


(Hace un par de meses, me escribió Anita desde lejos. No sé por qué, hoy se me ocurrió reproducir una parte de su correo)


Te sigo.

En tu blog, en los diarios.

Ya sé lo de tu cambio. Estoy contigo. Te acompaño en esos ministerios. En esas tareas que este proceso te ha delegado.

Compromiso social. Compromiso de vida. Compromiso en que dejas el Alma, para recuperarla también.

Ayer, me enojé demasiado con una nota que escribió Petkoff contra Ti. Ni vale ya comentarla. En tu blog habías respondido: somos entornos, los unos de los otros.

La dialéctica de la Vida.

Me reanima verte, librando esas batallas diarias.

Te envío un fuerte Abrazo.

Y besos.

Me despido -por ahora- con este poema de Beltolt Brecht:

No aceptes

No

No aceptes lo habitual como cosa natural

Porque en tiempos de desorden,

de confusión organizada,

de humanidad deshumanizada,

nada debe parecer natural.

Nada debe parecer imposible de cambiar

viernes 6 de mayo de 2011

VENEZUELA 2018 / 6. 5.11

(Publicado ayer en el Correo del Orinoco)

Desde la izquierda

Venezuela 2018

Confieso públicamente ser de naturaleza optimista. Lo he sido siempre. A todo le busco el lado luminoso. Confío en el desarrollo de la conciencia colectiva y en la existencia de una voluntad de las mayorías para lo bueno. En todo caso al presuponer que esa voluntad existe, actúo siempre para sumarme, para formar parte activa de ella.

Ello no quiere decir que carezca de un sentido preciso de la realidad. Por el contrario, la observo con cuidado, le llevo el pulso, porque es en la transformación de lo real, donde el reino de la imaginación se hace vida cotidiana. Es de esa manera cuando se hace, parafraseando al Che, Revolución.

Estos días, asistiendo al hermoso parto de la Gran Misión Vivienda Venezuela, siento que ese optimismo mío se hace más sólido, más firme, se apoya en argumentos cada vez más numerosos y mejores. Ocurre que este optimismo va dejando de ser tal, para convertirse en conocimiento, es decir, para convertirse en una proyección de la conciencia.

Por un momento hago el ejercicio de avanzar en el tiempo y dirijo mi vista al último año del próximo período presidencial. Y he aquí que lo que veo me entusiasma. Constato que en ese momento la guerra frontal contra la pobreza habrá logrado resonantes victorias y estaremos cada vez más cerca de la Venezuela igualitaria soñada por generaciones y por la que tantos compatriotas fueron dando la vida a lo largo de un camino de siglos.

En todo caso, en relación al tema de la vivienda, la construcción efectiva de dos millones de unidades, no es poca cosa. He allí, en la consecución de esa meta, que se habrá conseguido para ese año, lo extraordinario convertido en algo cotidiano.