sábado 29 de enero de 2011

!SEMANA DE LA CULTURA CUBANA! / 29.1.11




(Publicado hoy en Todosadentro)

El día 21 comenzaron sus actividades que se han extendido hasta hoy, sábado 29, en que sale esta nota en Todosadentro.
Semana bien intensa.
¡Qué demostración de compromiso y hermandad, en esta hermosa fiesta cultural!
¡Que denso programa de música, arte, literatura, cine, gastronomía, artesanía, circo y demás manifestaciones de una cultura que es tan cercana a la nuestra, que casi, casi, se confunde!
Nos unimos aún más si cabe en estas jornadas tan gratificantes.
¡Díganme las tardes habaneras!
Para que podamos darnos una idea, que logre ir más allá de los informes que como ministro debo recibir, transcribo literalmente un mensaje de texto personal que recibo por el celular. Me lo envía Vivian Rivas, nuestra Presidenta de Iartes y de la Fundación Museos Nacionales. Dice así: Felicitaciones por iniciativa de Semana Cultura Cubana en Museo de Ciencias. Música, baile, gente feliz. Mañana le doy fotos.
Bueno, Vivian, espero esas fotos para darme una idea, porque lamentablemente no pude estar allí. Pues, además, parte de la semana coincidió con una ausencia mía de varios días. ¡Pero el año que viene me desquito!
El Celarg, la Casa Martí, los jardines del Museo de Ciencia, y otros lugares nuevamente nos esperarán para hacernos, como dice Vivian, gente feliz.
Gracias, embajador Rogelio Polanco. Gracias, queridos compañeros y compañeras del pueblo hermano.
¡Saludos a Cuba, eternamente solidaria, humanista, revolucionaria!

jueves 27 de enero de 2011

COMPLETANDO EL CUADRO / 27.1.11

Desde la izquierda
COMPLETANDO EL CUADRO
(Publicado hoy en El Correo del Orinoco)

Hoy voy a hacer una afirmación contundente. No la improviso. La sustento en la experiencia directa de muchos años de trabajo en el seno del pueblo, bien haciendo política, bien en gestiones de gobierno.
Y digo, por ello, que nuestra gente en los últimos años ha logrado unos cambios espirituales, culturales y políticos, que hasta hace poco eran impensables.
Siendo el mismo pueblo, ya es otro en cierta forma.
La disminución de la pobreza, más allá de los datos estadísticos que recogen oficialmente la superación de las metas del milenio, se hace evidente en los propios rostros de la gente, en sus figuras, en sus hábitos, en sus palabras.
Nuestro pueblo se va pareciendo cada día más a lo que en otras partes pudiera verse como un pueblo casi todo él de “clase media”.
Y digo esto advirtiendo que ese calificativo hay que colocarlo entre comillas. Pues esto de clase media no es, desde luego, ninguna apreciación científica. Es totalmente subjetiva. Pero muy válida en este caso. Podemos decir que la gente es de clase media cuando ella misma se autodefine así, cuando se ve a sí misma en una posición donde no se siente ni rica, ni pobre.
Hoy la mayoría de nuestro pueblo, con salud, con educación, con buena nutrición, con bonita ropa, va viéndose a sí misma en esa categoría.
Salvo por un elemento vital.
Hay solamente una condición que le falta, que completaría el cuadro.
Es la que tiene que ver con la vivienda y el hábitat.
Si nuestro pueblo, sintiese por fin (como lo va a ir viendo en pocos años) ese problema superado, podríamos cantar entonces el fin de la pobreza.
Y eso va a ser así.
Por eso para allá van nuestros esfuerzos.
El Presidente Chávez tiene eso bien claro.
En muy poco tiempo, habiéndole entrado con la fuerza del Estado a ese gran problema heredado de los malos gobiernos del siglo XX, formaremos parte de una Venezuela modestamente dichosa, hasta donde los seres humanos podemos serlo.

lunes 24 de enero de 2011

LAS MÁSCARAS EN LA ASAMBLEA / 24.1.11

Desde la izquierda.
LAS MÁSCARAS EN LA ASAMBLEA.
(Publicado el 20 en El Correo del Orinoco)

¿Qué es lo contrario a un baile de máscaras? ¿Una sentada de máscaras?
Pues eso es lo que hubo el otro día en el hemiciclo de la Asamblea Nacional durante las horas que duró la intervención del Presidente Chávez.
La verdad es que resultó bien extraño, cuando no divertido, ver a ese grupo de sesenta y tantas estatuas de palo, sentaditas, tiesas, inexpresivas, absolutamente quietas, con los ojos fijos en el infinito cercano y un rictus de contenida amargura en los labios, como tratando de no revelar ninguna emoción de tipo natural.
No parecían personas, sino efigies.
Era curioso observar a todas esas estatuas, diputados y diputadas de la derecha, con rostros de papier maché y una misma actitud, como ensayada de antemano, en lo que parecía una coroegrafía de maniquíes baratos.
El discurso del Presidente, no hace falta decirlo, estuvo buenísimo.
Fue intenso, oportuno, emotivo, ameno, argumentado y preciso. Extraordinaria intervención, a mi juicio, de las mejores que le haya escuchado. La inmensa mayoría de los asistentes, diputados bolivarianos, pueblo y público invitado, seguían con muchísima atención las palabras del Jefe del Estado. A ratos aplaudían, a ratos se reían, en algunos momentos no podían contener el ánimo que se salía de cauce y un par de veces corearon consignas. Había una especie de alegría en el ambiente que, dentro del respeto necesario, sobrepasaba cualquier formalidad preconcebida.
Fue un excelente discurso y un excelente público. Salvo las estatuas.
¡Ah las estatuas!
Aunque yo no diría que ellas no estuvieron excelentes. Lo estuvieron en su representación de cartón piedra. ¡Veinte puntos a la inexpresividad! ¡Hay que ver lo que significa estar ocho horas sin moverse, sin un gesto, sin un aspaviento, mordiéndose la lengua y el alma! Para mí que batieron todos los records de la parsimonia.
A pesar de las olas de júbilo que estallaban a su alrededor, las diputadas y diputados de la rancia derecha conservadora, se mantenían impasibles, mudos, agrupaditos, sentaditos, como figuras disecadas.
A veces la cámara introducía en la transmisión un primer plano de la María Corina. Su calculada insipidez gestual era todo un símbolo.
¿Símbolo de qué? De la conciencia de la derrota de una minoría que no tenía nada que ofrecer, sino el pasado.

sábado 15 de enero de 2011

¡VIVA LA COMPAÑÍA NACIONAL DE DANZA! / 15. 01.11


Publicado hoy en Todosadentro

Quiero rendirle hoy un pequeño homenaje personal a la Compañía Nacional de Danza. Ella nos hace sentir extremadamente orgullosos.
Ya no es posible imaginarse a Venezuela sin su existencia.
Tenía que nacer y nació en el momento oportuno para ser expresión, por una parte, de los bailes tradicionales y populares tan variados de nuestra geografía cultural, y por la otra para abrirle caminos de excelencia a la vanguardia en el universo de la danza.
Considero que su creación por parte del gobierno revolucionario es uno de los más grandes logros en materia de gestión cultural.
Pero no todo el mérito se centra en su creación, sino sobre todo en el cúmulo de aciertos con que ella se fue desarrollando bajo el empuje y dirección de Alice Dotta quien, al frente de un excelente equipo, se entregó a la tarea con una pasión inigualable
Entre esos aciertos está la conformación de un elenco de bailarines, en su mayoría muchachas y muchachos muy jóvenes, provenientes de diferentes lugares del país, que constituye hoy, sin duda alguna, el cuerpo de baile más talentoso y representativo de la venezolanidad.
También hay que reconocer como otro gran acierto la selección y acoplamiento del magnífico grupo de músicos que la acompañan, perfectamente integrados y compenetrados como si ambas manifestaciones, la música y la danza, hubieran estado juntas desde siempre.
Y por supuesto, hay que destacar el extendido repertorio que ha ido formándose como producto de la más rigurosa investigación de campo en todo el territorio.
Cada vez que la Compañía Nacional e Danza entra a escena, tal como lo hizo el miércoles 12 de enero durante la entrega de los premios del Ministerio, el público se emociona al límite de lo posible para salir, una vez terminado el acto, con el corazón lleno de gozo y una profunda alegría de vivir.
La Compañía, que próximamente cambiará de nombre para llamarse Centro Nacional de Danza, ha llevado nuestras manifestaciones a muy distintos lugares del planeta. Así los públicos de Rusia, Vietnam, Cuba, España, Argentina, Uruguay, Chile y muchos otros países, han podido asombrarse de nuestra variada riqueza expresiva y disfrutar con ella.
Quien no haya visto la Zaragoza, el Tamunangue o el Calipso del Callao interpretados por la Compañía Nacional de Danza, no sabe lo que se pierde. Y, sobre todo, un joropo llanero.
Gracias por todo, desde lo más hondo del alma, a Alice y a su equipo.

jueves 13 de enero de 2011

DE LÓGICA Y ESCORPIONES QUEJUMBROSOS / 13.01.11

Desde la Izquierda
DE LÓGICA Y ESCORPIONES QUEJUMBROSOS
(Publicado hoy en El Correo del Orinoco)

Un medio de comunicación escuálido es un medio de comunicación escuálido.
A = A
Una cosa es igual a sí misma. (Aunque no lo parezca, esta ecuación es una de las verdades axiomáticas de la lógica, uno de sus principios).
Ese principio aplicado a la comunicación significa que un medio escuálido es un medio escuálido.
O sea, que un escorpión en el sentido metafórico, es un escorpión.
La experiencia nos dice que el escorpión pica cuando puede.
Picar, en el sentido directo de envenenar, de inyectar veneno.
Esto quiere decir que el medio de comunicación escuálido, al que en nuestro ejercicio simbólico lo identificamos como escorpión, inyecta veneno cuando puede.
Aquí envenenar es mentir, distorsionar, alterar la verdad y también difamar, inculcar el odio y promover antivalores.
Eso es lo que hace un medio escuálido, de circulación nazional.
Y dentro de ese periódico, su suplemento comercial de arte y espectáculo.
Y conste que decimos comercial, comedidamente, para no decir mercenario.
En estos días ese medio tiene una campaña que da nauseas.
Asco profundo. Grima inigualable. Arcadas.
Resultó que no le gusta que esa Galería de Arte denominada Museo Alejandro Otero, haya dado alojamiento provisional a los damnificados por las lluvias.
Se perturba y alborota por ello.
En ese diario las plañideras nostálgicas del antiguo régimen oligárquico se echan ceniza en el pelo y se rasgan las vestiduras, escandalizadas por el humano acto de refugiar al desvalido.
Repugnante periódico, en verdad.
Escuálido escorpión.

martes 11 de enero de 2011

OJOS CLAROS, SERENOS / 11.01.11

El primer poema que aprendí como tal, conscientemente, me lo enseñó mi madre. A ella le encantaba.
¿Cuántos años habré tenido entonces? ¿Seis o siete, tal vez?
Me pregunto ahora: ¿Cuánto de ello habrá influido en mi amor por la poesía?
Hoy, como quiero cambiar la nota del blog y no tengo tiempo de elaborar algo, se me ocurrió transcribir el poema desde la memoria.
Se trata de un madrigal de Gutierre de Cetina, escrito, creo, en el siglo XVI.
Para Ustedes:

Ojos claros, serenos,
Si de un dulce mirar sois alabados,
¿Por qué si me miráis, miráis airados?
Si cuanto más piadosos
Más bellos parecéis a aquel que os mira,
No me miréis con ira,
Porque no parezcáis menos hermosos.
¡Ay, tormento rabiosos!
Ojos claros, serenos,
Ya que así me miráis, miradme al menos.

sábado 8 de enero de 2011

LA MÁS HERMOSA OBRA DE ARTE / 8.01.11

(Publicado hoy en TODOSADENTRO)

Cuando me preguntan por los hechos más relevantes durante los últimos años en el plano cultural, me vienen a la mente dos tipos de respuestas.
Una, la institucional, como ministro de un área específica llamada cultura, según lo cual tengo que referirme al Perro y La Rana, a la Villa del Cine, a la Compañía Nacional de Danza, al Centro de la Diversidad Cultural, a los premios Libertador al Pensamiento Crítico y Víctor Valera Mora, a las revistas masivas, a Corazón Adentro, al Foro mundial de Filosofía, y pare Usted de contar.
De esa manera me complazco en citar, ya se ve, ocho o nueve ejemplos seleccionados al azar entre muchos centenares posibles. Pero algo pasa, que no siento que esa respuesta sea correcta. Al menos, no es precisa.
Yo prefiero la otra. La que hago como revolucionario integral comprometido con Chávez y con el pueblo. La que sale del alma. Y digo, entonces, que los hechos culturales más importantes en este período han sido las alteraciones colectivas del espíritu necesarias para producir los grandes cambios, la vorágines sociales que conforman ese gran desorden bajo los cielos que es toda Revolución, las poderosas aventuras de la imaginación que traspasan las edades, y el placer inmenso de socavar los cimientos de un orden burgués injusto y cruel heredado de siglos.
Creo, por eso, que el hecho cultural más significativo en estos años es la Revolución en sí misma.
Ver, por ejemplo, en un mismo espacio del Palacio Blanco a las familias refugiadas conviviendo con los arquitectos e ingenieros de la OPPPE, en su mayoría muy jóvenes, es algo increíblemente conmovedor.
Ninguna película, ninguna novela, ningún cuadro, sería capaz de reproducir lo que uno siente al estar aquí.
Si de Arte hablamos, la valiente y sorprendente decisión de Chávez de subvertir masivamente los espacios de la burocracia, dando refugio a las familias damnificadas por las lluvias es, a mi juicio, la más hermosa obra de arte de los últimos años.

jueves 6 de enero de 2011

LA ISLA URBANA / 6.01.111

(Publicado hoy en El Correo del Orinoco)
Desde la Izquierda
LA ISLA URBANA

Si me lo preguntan, me gustaría comenzar el año derribando barreras, no construyéndolas.
Tumbando muros, integrando espacios.
Esta ciudad está llena de islas.
Por ejemplo, la Universidad Central es una isla ajena a la ciudad, extraña al mar de pueblo que la rodea.
Me gustaría abatir sus cercas para hacer que la gente la atraviese.
En un sentido físico, desde luego, pero también en un sentido espiritual. Integrarla a Caracas y, más allá de Caracas, al país.
Pero el ánimo actual de la UCV, encerrada en sí misma, ensimismada, autocomplacida, no está en eso. Ella es una isla y le gusta serlo.
Se autocultiva.
Y eso muy grave en el caso de una Universidad.
Pienso que si únicamente fuera un pecado de soberbia, (Distancia y Categoría, como decía la propaganda de una marca de flux), tal defecto podría ser, si no perdonado, al menos comprendido.
Pero va más allá.
En mi opinión, es un pecado de complicidad.
¿Con quién? Con la Banca, con el Capital, con los Medios, con el Oscurantismo.
Teniendo al mando, como tiene actualmente, a las autoridades más reaccionarias de su historia, no es extraño que la Universidad Central de Venezuela sea una isla.
La isla de la desolación.
Desolación y decadencia. Ausencia.
“Ausencia quiere decir olvido”, dice una vieja canción cubana.
¿De quién se ha olvidado la UCV? No hay duda: del pueblo al que se debe, de la ciudad que la creo, del país que la mantiene.
Por mi parte espero que los necesarios debates sobre la Ley contribuyan a disipar ese orden de camposanto intelectual que hoy reina en la Universidad.
Y que la casa que vence las sombras, se sacuda de una vez por todas las sombras de su propia alma.