martes, 20 de diciembre de 2011

SIETE POEMAS / 20.12.11

De Dibujos de Mujer, reproduzco siete de sus poemas, un poco como tomados al azar.

Supongo que cualquier lector interesado puede conseguir este libro, recién editado, en las Librerías del Sur, adonde ya debe estar llegando.


*


La mujer deseada habla con su mano.

Mano, le pregunta, ¿eres tú quien me desea?

No, responde la mano, sólo soy un reflejo,

una pálida sombra

del deseo de otro.


Quien de verdad te ama es aquel hombre

sentado cada día en el café de enfrente

a quien ligeramente rocé,

casi sin darme cuenta,

hace ya tanto tiempo que no me acuerdo cuando.


*


Una mujer que atraviesa invicta

el túnel de la noche

resurge al otro lado renacida.


Cuando el alba clarea el horizonte

de su alma,

el amor elegido sobrevive.


Se despejan las sombras acechantes.

La luz, que todo puede,

reafirma su triunfo.


*


Esa mujer levantó una muralla

entre su cabeza

y su corazón,

de tal manera que las ideas y los sentimientos,

separados,

no podían entremezclarse.


Hasta que anoche,

a raíz de un pequeño sismo imprevisto,

se cayó la pared y sobrevino la confusión.


Hoy esa mujer amaneció distinta.

Verdaderamente está más hermosa.


*


Una diminuta mujer usa por casa

el bolsillo de mi camisa.


Lo comparte con la rutina de los latidos

que me acompañan desde siempre,

pero también con los puntuales sobresaltos

que a veces nos asaltan.


¡Pequeña mujer, como un pajarito delicado

que poco vuela!


*


Cuando firma la orden

para mi ejecución

no le tiembla el pulso.


Cien veces me ha fusilado.

Cien más lo haría.


Pero en cada ocasión esa mujer

llora un poquito

ante mi cadáver.


Extrañas lágrimas

que me resucitan



*

La mujer que tú eres

se vistió con el traje de mi cuerpo.


No te favorecía.

Te quedaba grande, te quedaba pequeño.


Definitivamente

Estás mejor desnuda.


*


Una mujer desnuda sobre un caballo negro,

cabalga al paso por el Centro de la Capital.


Por supuesto, inmediatamente se interrumpen

las actividades financieras,

quiebran los bancos,

la oligarquía pierde el Norte,

se enervan los pobres,

y se desmorona el gobierno burgués.