jueves, 24 de noviembre de 2011

RESEÑA DE UN DESALOJO, CASI SIN COMENTARIOS / 24.11.11

(Publicado hoy en el Correo del Orinoco)


Desde la Izquierda


RESEÑA DE UN DESALOJO, CASI SIN COMENTARIOS


Leemos la siguiente noticia en el periódico español PUBLICO, con fecha 19 de noviembre de 2011:

Una mujer en paro de 29 años. Su madre, de 52, con una baja laboral por enfermedad. La abuela, de 87 años y con problemas de movilidad. Y tres niños de 4, 2 y 1 año. Todos ellos se quedaron ayer en la calle después de que la Policía Municipal de Madrid ejecutara la orden de desahucio que pesaba sobre su vivienda, en la que estaban instalados desde hacía más de 20 años.

El precio inicial de la casa, que pertenecía a la Empresa Municipal de Vivienda (EMV), era de 30.000 euros. "Mi madre no pudo pagar una temporada y ahí empezó nuestra deuda", explicó Azucena Paredes, la mujer de 29 años afectada. Poco después, ella se trasladó con sus hijos a vivir con su madre y con su abuela y se hizo cargo de los pagos de la vivienda. "Nadie me avisó de que lo que estaba pagando eran los recibos atrasados, mientras que los nuevos iban generando nuevas deudas, con sus respectivos intereses", denuncia. Al final, el agujero al que no pudo hacer frente, ascendía a 49.000 euros.

En esta ocasión, poco pudieron hacer por ellos las más de 200 personas, entre miembros del 15-M y la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), que se concentraron ayer a primera hora de la mañana frente a su casa, en el barrio de Manoteras, para intentar evitar el desalojo. Después de horas de guardia esperando a que llegara el secretario judicial, los agentes pusieron fin a la espera. ¿El resultado? Tres vecinos lesionados, los muebles en la acera y la puerta de la vivienda tapiada."

Aún no me lo creo", declaró Azucena. "¡Me han quitado mi casa para cerrarla! ¡Nos han echado para dejar el piso vacío!", exclamó. "Si nos echaran para que entrara otra familia a vivir, lo entendería, pero así...", añadió."

Teníamos la ilusión de conseguirlo, creíamos que un organismo público daría alguna opción de negociar a la familia, pero la única opción que les dieron fue la puta calle", lamentó, por su parte, Florencio Flores, miembro de la Asamblea de barrio de Manoteras que acudió a apoyar a la familia desahuciada.

¡Que contraste con lo que ocurre en Venezuela! Aquí, mientras tanto, el Gobierno Revolucionario lanza la Gran Misión Vivienda Venezuela para darle hogar y seguridad a cada familia, se estimulan desde el Estado políticas de solidaridad y amor hacia los más débiles y se promulgan leyes justas que impiden actos de brutal inhumanidad como el que reseña la prensa española.