Desde la Izquierda
TRES PLACERES Y... LA REVOLUCIÓN
He comentado a veces que para mí, los tres grandes placeres de la vida son: conspirar, seducir y producir.
Conspirar en el sentido de organizarse para confrontar y derrocar un poder constituido de naturaleza opresora. Eso puede suceder en cualquier ámbito de la vida, no solamente en la política.
Seducir en el sentido de convencer, de ganarse a uno o a muchos, de conquistar a alguien para una idea, para una precisa visión, para un propósito.
Producir en el sentido más claro del término, es decir, en el de hacer, de crear algo donde antes no había nada, de transformar un proyecto en realidad. Esta es, sin duda, una auténtica satisfacción de dioses.
En el disfrute de estos goces de naturaleza intangible he centrado mi vida.
Entre las cosas que le agradezco a la Revolución Bolivariana, es que ha democratizado y generalizado el encuentro sensible con estos tres placeres.
Hoy, como debe ser, han afirmado su naturaleza colectiva
¿Quién no participa en esta fiesta? ¡Que nadie se quede afuera!
Ahora somos millones los que conspiramos contra el poder opresor del imperio construyendo una estrategia de emancipación. Nos preparamos para no permitir que los grandes poderes mediáticos, financieros o militares dirijan nuestra vida. Luchamos para ir sustituyendo el reino totalitario del capitalismo por otra forma de relación humana a la que denominamos socialismo.
Así conspiramos y lo disfrutamos.
Somos también muchos los que integramos el ejército del alma, empeñados en la lucha cultural, en la batalla de las ideas, para irnos encontrando en la diversidad como la inmensa multitud que somos. De ese modo vemos como nuestro pueblo crece día a día en conciencia hasta hacerse invencible.
Así seducimos y nos llenamos de satisfacción.
Y con relación al tercer gran placer, que es el de producir, nos deleitamos al ver cómo el país se transforma con proyectos convertidos en hechos, ideas que se hacen realidad, ilusiones que se convierten en logros alcanzados.
De esa manera producimos masivamente bienes materiales y espirituales.
En verdad vivimos en tiempos dichosos.
¡Son los tiempos de la Revolución!
1 comentarios:
EXCELENTE ARTICULO, SALUDOS Y ÉXITOS!!!!
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