jueves, 22 de septiembre de 2011

SOMBRÍAS RESISTENCIAS / 22.09.11

(Publicado hoy en Todosadentro)


Desde la Izquierda


SOMBRÍAS RESISTENCIAS

A la hora de ubicar y construir los edificios que van a alojar a las familias refugiadas por los deslaves, de vez en cuando (no siempre) observamos una cierta resistencia de los vecinos del entorno.

Esgrimen razones para que no se construyan los edificios.

Entre ellas, la insuficiencia de los servicios (agua, electricidad, estacionamientos) y la amenaza de un colapso. Otras veces recurren a falso espíritu ecologista o rebuscan cualquier otro argumento.

Pero la verdad de su resistencia es otra, aunque no la dicen por pena. En el fondo de su corazón queda un residuo de vergüenza, que les impide expresar en voz alta lo que todos piensan.

La verdad verdadera es que no quieren que los pongan a convivir con nuevos vecinos que vengan de los cerros. No aceptan a los pobres cerca. Si no les diera pena expresar ciertos sentimientos, lo dirían de esta manera (en versión suave) :¡Ah no!. Son gentes indeseables que no saben comportarse. Ruidosos. Desordenados. ¡No los queremos a nuestro lado! ¡Que se queden donde están! ¡Que se las arreglen!

¡Y cuidado si no asoma por allí ese brote de racismo, que nunca falta!

Son las duras realidades de una sociedad de clases, en las que unas se creen superiores a las otras. Expresión de la discriminación, de la exclusión, de la desigualdad.

Para nosotros, quien estamos en la tarea de transformar Caracas desde el ejercicio de un nuevo tipo de urbanismo y desde la acción política revolucionaria, la tarea es justamente la contraria: construir una ciudad integrada, como reflejo de la sociedad de iguales que estamos edificando.