jueves, 1 de septiembre de 2011

DOS EUROPAS / 01.09.11

(Publicado hoy en el Correo del Orinoco)


DOS EUROPAS


¿Cómo es posible que Europa haya llegado al punto de matonería donde hoy se encuentra?

¡La Europa de Marx, de Picasso, de Chaplin, de Einstein, de Sartre, de García Lorca, de Le Corbusier, de Madame Curie, de Voltaire, de Beethoven, de Nietzsche, de Rosa Luxemburgo, de Gramsci, y de tantos y tantos miles de hombres y mujeres que han sido referentes de una sensibilidad especial en la tarea de transformar el mundo!

¿Cómo es eso posible?

¡La Europa del humanismo, de las causas justas, de la ilustración, de las luchas antifascistas! ¡La Europa de los pueblos!

Bueno, la respuesta es que esta Europa que hoy vemos, horriblemente brutal, bravucona y sinvergüenza, siempre estuvo ahí. ¡No es nada nuevo!

Las Europa de las élites espantosas.

Es la misma Europa de las inquisiciones, del vil negocio de la trata de esclavos, de la rapiñas, las conquistas y el coloniaje. Es la Europa que saqueó Nuestra América y arrasó con sus civilizaciones milenarias, la que prácticamente acabó con la población originaria de Norteamérica, la que descuartizó África y la trituró, y ¡tanto daño hizo a los pueblos de Asia con sus guerras coloniales! Es la que el siglo XX montó dos guerras mundiales y sigue cada día, de una u otra manera, embarcada en una nueva guerra de saqueo, aquí y allá, en todo el planeta.

La que no conoce la piedad y el amor, sino el dominio ejercido contra viento y marea, por la fuerza.

No hay sorpresas en esto.

No hay una u otra Europa. Siempre han convivido las dos.

La Europa de las ideas y las sensibilidades por un lado, y la Europa brutal, fanfarrona, hipócrita y desfachatada, cruelmente asesina, del capital y del interés, por el otro.

A la una le canto mi reconocimiento.

A la otra le compongo una dura cantiga de escarnio y maldecir.