jueves, 7 de julio de 2011

LA CARTA INCONCLUSA / 07.07.11

(Publicado hoy en Todosadentro)
Desde la Izquierda

LA CARTA INCONCLUSA


El domingo pasado en la noche, ya tarde, comencé a escribirle una carta personal al Presidente, con la idea de hacérsela llegar hasta la Habana.

Cansado por la intensidad del ajetreo de estos días, suspendí momentáneamente su redacción para terminarla unas horas después, en la mañana del lunes que era día de fiesta.

Sin embargo ese día, tempranito, en el programa de radio donde participo los lunes a las 7 a.m. por Alba Ciudad, la noticia de la llegada del Comandante nos sorprendió y emocionó a todos nosotros. Ya la carta no era necesaria.

Transcribo lo que iba a ser una nota personal.


Querido Jefe:

Hace días que quería escribirle esta nota. Pero la verdad es que no tenía ánimo.

No sabía cómo hacerlo. Tampoco tenía claro qué decirle.

Ahora resulta que el coraje viene de allí para acá.

Usted nos da la fuerza. Nos repone el ánimo.

Yo he dicho en estos días que el pueblo le ofrece a Usted toda su fortaleza espiritual. Pero que a su vez Usted se la devuelve multiplicada.

¿De dónde sale tanta disposición a vivir, a luchar?

Sus palabras lo han dicho muy claro: de la razón amorosa.

Ella nos sostiene en este combate contra la iniquidad que nunca termina. Todo esto es un asunto de amor. Sobre ese amor, y a su servicio, se desarrollan las ideas, las explicaciones de la realidad, el entendimiento del mundo. Y a partir de ello, la disposición transformadora, revolucionaria. Pero es el amor el que lo mueve todo.

Ahora que escribo estas palabras, recuerdo una frase del Libertador en los papeles de Bucaramanga. “El gran poder está en la fuerza del amor. Sucre lo dijo”.

Allí Bolívar se está refiriendo a Manuelita. Pero el concepto sirve para todo lo humano.

Es en ese punto donde yo, que como sabe no soy creyente, me hago cristiano con Usted.

En verdad, Jesús, el dios de mis padres, el de mi niñez y juventud, era un gran revolucionario. Llegó a tocar la esencia de las cosas, con su mirada. A partir de él, todo cambió, evidentemente.

………………


Hasta aquí el inicio de una carta que ahora quedará inconclusa. No porque haya perdido su sentido, sino porque la llegada del Presidente, la convirtió en un documento innecesario.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

jamas innecesario,mientras en un 'solo espíritu mantengamos la fortaleza y el amor seremos invencibles.La palabra es la creadora que hace al creyente solidario con el amigo, hermano,compatriota, envié la carta a su destinatario.El lo necesita."el gran poder esta en la fuerza del amor" y alli nada es nconcluso. saludos