domingo, 17 de julio de 2011

HUGO CHÁVEZ Y LA GRAN MISIÓN / 17.07.11


(publicado ayer en Todosadentro)

La poesía de la ciudad

HUGO CHÁVEZ Y LA GRAN MISIÓN

9 de Julio de 2011

@chavezcandanga: “Qué gran despliegue el de la Gran Misión Vivienda Venezuela! Pa”lante es que vamos! Al Vivir Viviendo! Viviremos y Venceremos!!”


10 de Julio de 201

@chavezcandanga: Bendito el día aquel en que se nos ocurrió lanzar la GranMisiónViviendaVenezuela! JusticiaSocial! Esta es la más grande RazónDeMiVida!!”


De Chávez hemos aprendido mucho todos.

Bien sea que lo veamos como el líder de un proceso radical de cambio, como Jefe de Estado, o como el amigo querido de quienes lo hemos conocido de cerca, no podemos (me parece, al menos yo no puedo) dejar de verlo además como un maestro de vida. Es más: como un gran maestro, del que todavía nos queda mucho por aprender.

Porque en esta Revolución de los afectos que vivimos, en la vorágine de los cambios profundos, de las fuertes tomas de decisiones, de los planteamientos estratégicos y tácticos, y de las luchas y contradicciones en que estamos sumergidos, ese maestro que es Chávez no permite nunca que perdamos de vista que el sentido de todo esto es darle concreción real al tema del amor al otro, al débil, al que lo necesita.

Un tema muy cristiano, por cierto, pero que trasciende a una creencia. Fue Martí quien dijo: patria es humanidad. Esa fue tal vez la mejor manera de decirlo.

Quien esto escribe, estudió diez años en un colegio religioso. Toda la niñez y la adolescencia. Misa temprana cada día de esos diez años. Ustedes se pueden imaginar la cantidad de miles de horas que aquellos jesuitas dedicaron a inculcarnos una moral de vida basada en el amor al prójimo.

Llegué a ese punto, ciertamente, pero no fue a través de aquellas prédicas. Porque a la larga, consideradas en la distancia, me parece que no había en ellas sino retórica superficial. Como un ropaje vacío sin carne adentro. Metafísica deslastrada de la realidad. Trabajo con los recuerdos ya lejanos de aquella época, los observo con lupa, y no encuentro en ellos ninguna manifestación real, comprometida a fondo, de amor solidario. Al menos, no soy capaz de verla.

Fue de la propia vida de donde pude alcanzar la mirada esencial que me trajo a la revolución. Del contacto con las injusticias de una sociedad que, en algunos aspectos, es particularmente cruel e hipócrita. Pues fue más tarde, pero no mucho más tarde, como a los diecinueve años, y ya en otras circunstancias de vida, cuando comencé a conectarme con las luchas sociales. El tiempo me llevó luego a militar en organizaciones políticas definidas. Son ya treinta y ocho años de militancia continuada en La Causa R, luego en PPT y, de allí al PSUV desde su lanzamiento como partido de la revolución bolivariana.

En ese camino, con cientos de compañeros, nos fuimos enseñando unos a otros, unos de otros aprendiendo, en las tareas compartidas. De alguna manera, todos fuimos maestros y discípulos. Guardo en mi corazón la presencia imborrable de Alfredo Maneiro, el mejor de ellos, amigo y guía durante años importantes.

Trabajo también ahora con el recuerdo de algunos que entonces fueron no sólo camaradas sino jefes, y ahora comulgan con la oposición. Sus enseñanzas demostraron ser vanas. Me pregunto: si no era el amor lo que los impulsaba ¿qué lo hacía? Es extraño. Desde un punto de vista de lo humano, es difícil explicarse ciertas cosas.

Otros siguen ahí con nosotros, continuando en la lucha. Martí lo dijo también: “Con los pobres de la tierra, quiero yo mi suerte echar”. De tal manera que seguimos avanzando.

Pero fue en Chávez, de un modo muy especial, donde encontré esa conexión cotidiana, sorprendente, entre la teoría y la práctica. No sólo en lo grande, sino en lo pequeño. No sólo en los sueños de futuro, sino en las conexiones anímicas de lo inmediato.

El compromiso de Hugo con los demás es de una autenticidad que casi duele. No pareciera natural, de tan intenso. Lección de vida, como dije.

Un día en el Palacio de Miraflores, durante las intensas vaguadas de noviembre pasado, conversando por los pasillos del patio central, me señaló algunos lugares: “aquí y aquí, voy a meter a las familias refugiadas, ¿no te parece? ¿Para que sirven estos espacios? ¿Van a ser sólo para la burocracia de Palacio, cuando tantas familias no tienen donde refugiarse?. No. No puede ser así. Si llegara a ser necesario, ubicaremos algunas familias en el salón del propio Consejo de Ministros, aunque nosotros tengamos que reunirnos bajo una mata” Horas después, dio las instrucciones que todos conocemos.

Supongo que por esos días comenzó a darle vueltas a la idea de la Gran Misión Vivienda Venezuela que lanzó poco más tarde.

Escribo estas notas para expresar mi convencimiento de que esa política de estado no surge por casualidad. Que es el resultado de muchas horas de reflexión por parte de Chávez y su equipo sobre los aciertos y errores en la tarea de responderle a nuestro pueblo. Es un producto, ciertamente, que nace de la experiencia y el conocimiento acumulados en estos años. Pero, sobre todo, es una consecuencia de la razón de ser de esta revolución. El compromiso con los pobres, con los desheredados, con los explotados del mundo.

Y por eso va a tener éxito. Porque no es un operativo más. Porque es una explosión de voluntades. Un universo de amor humano convertido en política de estado.

La oposición, esta oposición escuálida que no entiende nada, se equivoca enormemente cuando juzga a la Gran Misión despectivamente, llegando desde el recelo hasta la burla.

No alcanza a comprender que está Gran Misión Vivienda Venezuela, más allá de los errores pasajeros que seguramente cometeremos, llegó para quedarse y no conocerá el fracaso.

Entre otras cosas, porque está extraordinariamente bien planteada y dirigida por el propio Presidente Chávez.

1 comentarios:

luis felipe comendador dijo...

Te enlazo un dibujo que hice en mi último viaje a Perú... entonces llevaba en mi mochila tu libro "Con la cabeza en otra parte" como biblia personal, civil y profana... No lo sabes, pero durante ese viaje iniciático a la pobreza peruana fuiste constante protagonista, cosa que quiero agradecerte ahora, pues gracias a ti dibujé mucho y escribí más en esos días.

Un abrazo.

Enlace:
http://4.bp.blogspot.com/_9an1QrKQgIM/SVdz8tO0I6I/AAAAAAAAOlU/tQbxeD3otCs/s1600-h/croma.jpg