¡Ah, poetas, compañeros del alma! Esto es duro ¿saben?
Disparan desde muchas partes como si uno fuera importante.
De Aporrea, de Vea, de Debate, sorprendentemente.
Me han dicho pequeñoburgués, oportunista, infiltrado, quintacolumna, reformista de los quieren apuñalar la Revolución desde adentro.
Hasta el querido Marciano me ataca, sin nombrarme, por tomar para vivienda un terreno, mejor dicho dos, que un restaurante había fagocitado en el desorden caraqueño. Fruto dice que le dan pena mis posiciones irreflexivas sobre la ciudad. El Toby dispara también, no sé por qué.
Otros me han dicho saboteador, traidor disfrazado y hasta operador del Gran Capital.
Me han acusado de tener engañado al Comandante. ¡Y de tantas cosas!
También de abuso de poder, o de malversación, porque Todosadentro editó en una navidad como regalo institucional un estuche de discos con mis letras, y en otra ocasión El Perro y la Rana imprimió mil ejemplares de un libro con dibujos míos.
Supongo que me espera Nuremberg por ello.
Desde la derecha, ni les cuento. De censor, comisario, vivían, vivo criollo, políticamente miserable, corrupto, aprovechador, pícaro, pillastre, y otras lindezas me han calificado en la páginas de Tal Cual, El Nacional, El Universal, El Mundo.
Desde el Twitter, el odio de la oposición se manifiesta en forma horrible. Me han deseado la muerte, la cárcel y cosas peores, como la violación.
La guinda la ha colocado el viejo amigo OT llamándome mediocre.
¿En verdad merezco tanta atención?
¡Ah, poetas! ¿Verdad que no? ¡Bienvenidos en estos días del octavo Festival Mundial de Poesía! Eso sí merece que le dediquemos cuidado.
Menos mal que ustedes existen. Y también tantos amigos y amigas, que aunque no escriben versos, son lo que pudiéramos llamar “poetas de la vida”.
Y están los pobres de la tierra, verdadero motivo de nuestro desvelo permanente.
¡Que viva, pues, la palabra! Pero no la manipuladora e indigna.
Sino la palabra poética, rebelde, sensible, justa y emancipadora.
4 comentarios:
Saludo revolucionario camarada Farruco, demasidos calificativos para un solo hombre, solo el trabajo digno y productivo, seran los que cambien los conceptos, yo como "Poeta de la Vida", y como profesional que aunque por poco tiempo trabaje con usted, confio en su trabajo, se que el reto es inmenso, pero hay que intentarlo, con mucha voluntad, fuerza y amor, al final veremos los resultados.
Desde Valencia Edo. Carabobo le saluda Ing. Ruben Dario Romero saludos a Edwin Navarro
Alégrese, poeta, si lo atacan tanto, es porque lo está haciendo bien. Recuerde que, como dice la Biblia, "los peores enemigos serán los de tu casa". Para responder a esos ataques, basta sólo con seguir trabajando, luchando, escribiendo poesía. Ser revolucionarios como hombres, y ser hombres del arte. Eso se espera de nosotros. Un abrazo. Néstor Caballero.
¿Mediocre un tipo que dibuja y crea como Farruco Sesto?, ¿un tipo capaz de involucrarse en una revolución creyendo en ella?
Haz oídos sordos, amigo... desde España hay gente, como yo, que te admira hasta misma envidia.
Un fuerte abrazo solidario.
Amigo Farruco, te dejo un texto sobre la retórica de la poesía burguesa que escribí hace unos meses y que quizás te interese.
Un abrazo solidario, revolucionario y cooperativo.
LA RETÓRICA DE LA POESÍA BURGUESA
El amaneramiento sin sentido, el no hablar desde el hombre y hacia el hombre con temporalidad y con fiebre humanista, el pensar que la poesía tiene sentido en sí misma y que no debe salir a la calle para exponerse al gentío, el subjetivismo como todo y la jodida deshumanización del arte... es la retórica absurda de la poesía burguesa que se enquista en los centros de poder literario y maneja las pautas oficiales para acceder a los dorados dineros públicos... y algo peor que eso [pues hasta aquí hablo de una estética definida y no compartida]: los poetas de base social que han hecho de ella ‘utilidad’, a los que someto al título de “poetas sociales burgueses”, que, amparados en la altisonancia mediática, utilizan el tono de denuncia en su poesía [siempre respondiendo a un modelo aceptado que funciona y procura un estado personal y una posición absolutamente contrarios a lo que se denuncia en sus propuestas poéticas –no proéticas–. Ellos son los peores, poetas burgueses disfrazados de poesía social que le han pillado el punto de ‘beneficio material’ a lo que solo debiera ser tensión entre la realidad exterior y la necesidad interior de poner orden en el caos percibido... ellos son los verdaderos poetas burgueses de nuestro tiempo, y su retórica es realmente perversa, pues juegan al peligroso juego de alimentar al sistema sumándole en su raíz lo que debiera estar frente a él siempre.
Poetizar desde la condición de hombre siempre es fruto de un desequilibrio entre el mundo y el yo que se siente afectado por la tensión que producen en él las verdades reales y las metafísicas, embriagadas siempre de soledad, pero con referencia constante al hombre puesto en el mundo, entre los demás hombres. Y poetizar así también debe consistir, fundamentalmente, en ‘ser’ así. El poeta social debe responder con signos vitales inequívocos a su propuesta poética... mejor dicho, la poesía social debe partir inexcusablemente de hombres que sientan y vivan con intensidad ese desequilibrio entre el hombre y el mundo, y que su poética sea respuesta de la talla exacta a la que su cuerpo de humano presenta en la vida.
Así las cosas, deben dar igual la coloquialidad, el horizonte narrativo del poema [sé que es una contradicción, pero sirve como expresión que explica], la esencialidad o el lirismo. Lo fundamental es “decir” desde el hombre hacia el hombre, decir en conciencia [y también en gestos] sin medir consecuentes de fracaso o de triunfo, sin ver economía o edición, afectos o desprecios.
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