miércoles, 23 de marzo de 2011

UN SALUDO Y ALGO MÁS / 23.3.11

Con el título de UN SALUDO Y ALGO MÁS, recibo un correo del arquitecto y profesor Carlos Vaccaro. Lo trascribo sin quitarle ni añadirle ni una coma. Y de verdad, le agradezco de corazón que, en medio de los gruñidos de la jauría, él confié en su propia memoria y, con su inteligencia y sensibilidad, se ponga del lado de la razón.

Estimado Farruco:

Quisiera tener las palabras apropiadas para referirme al articulo del choro petkoff que anda circulando en los correos electrónicos de la oposición y que recibí de rebote, es propio de ese señor y es su costumbre y argumento, la descalificación, la siembra del rumor, la mentira. Será por aquello de cada ladrón juzga por su condición o quizás una manifestación de frustración, no lo sé en todo caso tu respuesta es sublime y muy apropiada.

Considero mejor que hablar de eso, manifestarte otros pensamientos que quizás no tenga oportunidad de expresarte personalmente:

Te recuerdo en las clases de historia de Posani, te recuerdo en la renovación con aquella pancarta de SOMOS EL PODER Y PUNTO, te recuerdo en muchas otras situaciones, porque de alguna manera te convertí en una referencia, en una guía intelectual (yo que venía de un proceso civilizatorio que había comenzado cuando salí de las selvas de Guayana ya con 9 años de edad y nunca antes había tenido contacto social más que con mis padres, con indios y mineros en un proceso, del cual siempre me sentiré orgulloso, llegué a la universidad siendo un técnico dibujante con una gran experiencia en el desarrollo de proyectos industriales, urbanos, de arquitectura y sobre otras áreas, cosas que aprendí de un ingeniero de provincia en Ciudad Bolívar y en la empresa “Orinoco Mining Company”, Puerto Ordaz, donde permanecí por casi 10 años.).

Admiré tu cultura , tus conocimientos y la coherencia de tus razonamientos igual sentí de otros compañeros (J.M. Rodríguez, Manuel López, J.J. Martín, César Martín, etc.) todos me impresionaron incluso más que Posani a quien admiro y respeto por sus méritos de autodidacta, pero en tu caso percibí algo más, una visión más cósmica, una integridad humana, ciencia y arte juntos. Desde entonces siempre traté de tener esa visión integral de la historia, del mundo y total hoy a los 75 años a duras penas he podido asimilar alguna parte de este complejo mundo “moderno” aunque todavía hoy no entiendo la mezquindad y el egoísmo, la competividad y en general una escala de falsos valores, para mi, ajena a la condición humana, en todo caso, confieso que ha sido una experiencia de vida que me mantiene feliz y contento de haberla vivido.

Te recuerdo trabajando con Tenreiro, de tu labor política con causa R, Supe de proyectos como el rescate del casco histórico de Ciudad Bolívar y para nada me sorprendió tu incorporación a la revolución en labor de gobierno frente a una persona como el presidente, con quien me imagino debes tener muchísimas coincidencias por la calidad humana de ese grande hombre de pueblo que a mi entender también ha recorrido un largo camino por encontrar aquello por lo cual hoy lucha.

Fíjate, a veces uno marca el camino de otros, quise compartir lo que por años he tenido dentro y manifestarte también mi reconocimiento y admiración por verte como una persona profunda y sencilla, humilde y valiosa, bien lejos lo creo, de la mediocridad que envuelve a quienes practican esos falsos valores.

Tu reflexión y descripción sobre tu entorno, a mi parecer, te retrata como siempre te vi.

Disculpa si te hago perder tiempo y recibe un caluroso saludo en unión de Haydée.

Y siempre estaré a la orden en lo único que realmente aprendí: ser como arquitecto un buen dibujante

Carlos Vaccaro