jueves, 27 de enero de 2011

COMPLETANDO EL CUADRO / 27.1.11

Desde la izquierda
COMPLETANDO EL CUADRO
(Publicado hoy en El Correo del Orinoco)

Hoy voy a hacer una afirmación contundente. No la improviso. La sustento en la experiencia directa de muchos años de trabajo en el seno del pueblo, bien haciendo política, bien en gestiones de gobierno.
Y digo, por ello, que nuestra gente en los últimos años ha logrado unos cambios espirituales, culturales y políticos, que hasta hace poco eran impensables.
Siendo el mismo pueblo, ya es otro en cierta forma.
La disminución de la pobreza, más allá de los datos estadísticos que recogen oficialmente la superación de las metas del milenio, se hace evidente en los propios rostros de la gente, en sus figuras, en sus hábitos, en sus palabras.
Nuestro pueblo se va pareciendo cada día más a lo que en otras partes pudiera verse como un pueblo casi todo él de “clase media”.
Y digo esto advirtiendo que ese calificativo hay que colocarlo entre comillas. Pues esto de clase media no es, desde luego, ninguna apreciación científica. Es totalmente subjetiva. Pero muy válida en este caso. Podemos decir que la gente es de clase media cuando ella misma se autodefine así, cuando se ve a sí misma en una posición donde no se siente ni rica, ni pobre.
Hoy la mayoría de nuestro pueblo, con salud, con educación, con buena nutrición, con bonita ropa, va viéndose a sí misma en esa categoría.
Salvo por un elemento vital.
Hay solamente una condición que le falta, que completaría el cuadro.
Es la que tiene que ver con la vivienda y el hábitat.
Si nuestro pueblo, sintiese por fin (como lo va a ir viendo en pocos años) ese problema superado, podríamos cantar entonces el fin de la pobreza.
Y eso va a ser así.
Por eso para allá van nuestros esfuerzos.
El Presidente Chávez tiene eso bien claro.
En muy poco tiempo, habiéndole entrado con la fuerza del Estado a ese gran problema heredado de los malos gobiernos del siglo XX, formaremos parte de una Venezuela modestamente dichosa, hasta donde los seres humanos podemos serlo.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

"...una Venezuela modestamente dichosa, hasta donde los seres humanos podemos serlo". Su frase me hizo pensar en algo que decía María Quiróz, y es que la gente no debe buscar una felicidad ostentosa, porque es falsa, sino más bien, una felicidad humilde, como la sonrisa sincera del pueblo detrás de una mano llevada a los labios.
Saludos camarada!