El Gabinete del Ministerio del Poder Popular para la Cultura ha decidido hacer algunos cambios en sus instituciones culturales para ponerlas a tono con los tiempos que corren.
Necesario es avanzar en una ofensiva cultural y las instituciones son instrumentos muy importantes para ello.
Hoy asumo temporalmente la presidencia de la Fundación Teatro Teresa Carreño.
Sustituyo a mi amigo José Luís Pacheco, a quien agradezco sinceramente los esfuerzos que ha venido haciendo desde hace siete años para adecuar esa institución a las necesidades de la Revolución.
Pero desde hace un tiempo, problemas de orden interno y contradicciones insalvables entre sectores de la gerencia y el conjunto mayoritario de los trabajadores han conducido a la institución a un juego trancado que le impide funcionar con los motores al máximo.
Asumo, pues, durante un período corto, la dirección del Teresa Carreño para darle el reimpulso necesario.
Otros ajustes vendrán, que serán anunciados oportunamente.
Quiero decir, sin embargo, y para que nadie aliente falsas esperanzas, que en el caso de la Fundación Museos Nacionales los cambios no serán en los ámbitos de la gerencia. Allí nos preparamos para enfrentar, desde la razón, la ética y la legalidad, las discutibles prácticas de un sindicalismo con sabor a cuarta república que se ha entronizado en esa institución, impidiendo los cambios profundos. Lo decimos con fuerza: esas prácticas escuálidas tienen sus días contados.
jueves 30 de septiembre de 2010
miércoles 29 de septiembre de 2010
¡ VAMOS A LA OFENSIVA CULTURAL ! / 29.9.10
(Completando una nota de prensa)
La nota del Ministerio del Poder Popular para la Cultura, publicada a raíz de mis declaraciones en Alba Ciudad, se queda incompleta.
Esa nota se refiere casi exclusivamente a una revolución en lo interno.
Ello es necesario, pero insuficiente.
Pues la ofensiva a la que estoy llamando va mucho más allá.
Lo interno de nuestras instituciones culturales, es un frente de batalla. Pero hay otros.
Cito, por ejemplo, tres grandes escenarios donde la ofensiva va a tener lugar.
Uno, el universo de los creadores, lanzando con fuerza políticas destinadas a la unión orgánica de escritores y artistas, tan necesaria.
Dos, el seno del pueblo, para librar una gran batalla del pensamiento, de los valores, de la imaginación, en la construcción del socialismo.
Tres, el frente internacional, donde debemos estimular a intelectuales y artistas a que pasen decididamente al contraataque en la batalla de la opinión.
¡Comencemos ya! ¡En todo el país!
Llamo a los gabinetes culturales a que comiencen a prepararse para esta gran ofensiva. Empiecen a hacer sus planes.
Llamo a las fundaciones, institutos y demás organismos del Ministerio a que engrasen sus instrumentos para el combate.
Por suerte en la guerra cultural no se trata de aniquilar a las huestes del adversario, sino de convencerlas, de sumarlas al proyecto del pueblo.
El año 2011 será de confrontación y avance.
El año 2012, será de consolidación de lo conseguido.
Dos años hermosos, sin duda, donde la cultura tensará hasta el límite su espíritu transformador.
La nota del Ministerio del Poder Popular para la Cultura, publicada a raíz de mis declaraciones en Alba Ciudad, se queda incompleta.
Esa nota se refiere casi exclusivamente a una revolución en lo interno.
Ello es necesario, pero insuficiente.
Pues la ofensiva a la que estoy llamando va mucho más allá.
Lo interno de nuestras instituciones culturales, es un frente de batalla. Pero hay otros.
Cito, por ejemplo, tres grandes escenarios donde la ofensiva va a tener lugar.
Uno, el universo de los creadores, lanzando con fuerza políticas destinadas a la unión orgánica de escritores y artistas, tan necesaria.
Dos, el seno del pueblo, para librar una gran batalla del pensamiento, de los valores, de la imaginación, en la construcción del socialismo.
Tres, el frente internacional, donde debemos estimular a intelectuales y artistas a que pasen decididamente al contraataque en la batalla de la opinión.
¡Comencemos ya! ¡En todo el país!
Llamo a los gabinetes culturales a que comiencen a prepararse para esta gran ofensiva. Empiecen a hacer sus planes.
Llamo a las fundaciones, institutos y demás organismos del Ministerio a que engrasen sus instrumentos para el combate.
Por suerte en la guerra cultural no se trata de aniquilar a las huestes del adversario, sino de convencerlas, de sumarlas al proyecto del pueblo.
El año 2011 será de confrontación y avance.
El año 2012, será de consolidación de lo conseguido.
Dos años hermosos, sin duda, donde la cultura tensará hasta el límite su espíritu transformador.
sábado 25 de septiembre de 2010
CONTRA CAPITALISMO: SOCIALISMO / 25.9.10
(Publicado hoy en Todosadentro)
1
Trabajo con explotación, más “tiempo libre” con alienación, conforman el binomio perverso del modo de vida capitalista, tal como los dueños del Capital lo diseñan para el resto del mundo
Con ese modo de vida, la felicidad colectiva es una quimera.
La sociedad de consumo endulza la injusticia para hacerla más llevadera. Pura apariencia, porque la injusticia sigue ahí, un poco más allá de las vitrinas iluminadas.
La idea de un posible (pero estadísticamente imposible) éxito personalizado, a costa de lo que sea, contamina todas las relaciones humanas.
El mundo donde vivimos no es racional y no es humano.
El régimen del capital es un régimen altamente depredador.
Conforma una sociedad estratificada en clases y defiende esa estratificación.
El grado de libertad real depende de la ubicación de cada individuo en su respectiva clase.
Tiene, pues su basamento sobre la injusticia estructural.
El modo de vida capitalista se podría sintetizar en dos grandes características: el culto al éxito individual y la promoción de una implacable competencia llevada al máximo de la crueldad.
2
En contraposición a ese modo de vida, la Revolución Bolivariana propone y trata de construir uno distinto.
A la fuerza de dominación, ejercida por el Capital, buscamos oponerle la fuerza emancipadora ejercida por el conjunto de la sociedad.
Todos los soportes de la sociedad de clases, deben ser echados abajo.
Sus soportes materiales.
Sus soportes ideológicos.
Para ello hay que modificar estructuralmente los sistemas de relaciones.
Aquellas entre los pueblos y entre los seres humanos, que hoy son relaciones de dominación, hay que sustituirlas por relaciones entre iguales.
Aquellas con la naturaleza, que en Capitalismo son altamente dañinas, deben ser igualmente relaciones de reconocimiento y respeto por nuestra parte.
Solventadas esas contradicciones entre las clases (al hacer que ya no existan clases) y con la naturaleza, podremos decir que habrá socialismo.
1
Trabajo con explotación, más “tiempo libre” con alienación, conforman el binomio perverso del modo de vida capitalista, tal como los dueños del Capital lo diseñan para el resto del mundo
Con ese modo de vida, la felicidad colectiva es una quimera.
La sociedad de consumo endulza la injusticia para hacerla más llevadera. Pura apariencia, porque la injusticia sigue ahí, un poco más allá de las vitrinas iluminadas.
La idea de un posible (pero estadísticamente imposible) éxito personalizado, a costa de lo que sea, contamina todas las relaciones humanas.
El mundo donde vivimos no es racional y no es humano.
El régimen del capital es un régimen altamente depredador.
Conforma una sociedad estratificada en clases y defiende esa estratificación.
El grado de libertad real depende de la ubicación de cada individuo en su respectiva clase.
Tiene, pues su basamento sobre la injusticia estructural.
El modo de vida capitalista se podría sintetizar en dos grandes características: el culto al éxito individual y la promoción de una implacable competencia llevada al máximo de la crueldad.
2
En contraposición a ese modo de vida, la Revolución Bolivariana propone y trata de construir uno distinto.
A la fuerza de dominación, ejercida por el Capital, buscamos oponerle la fuerza emancipadora ejercida por el conjunto de la sociedad.
Todos los soportes de la sociedad de clases, deben ser echados abajo.
Sus soportes materiales.
Sus soportes ideológicos.
Para ello hay que modificar estructuralmente los sistemas de relaciones.
Aquellas entre los pueblos y entre los seres humanos, que hoy son relaciones de dominación, hay que sustituirlas por relaciones entre iguales.
Aquellas con la naturaleza, que en Capitalismo son altamente dañinas, deben ser igualmente relaciones de reconocimiento y respeto por nuestra parte.
Solventadas esas contradicciones entre las clases (al hacer que ya no existan clases) y con la naturaleza, podremos decir que habrá socialismo.
viernes 24 de septiembre de 2010
las elecciones y el buen vivir / 24.9.10
Desde la Izquierda
LAS ELECCIONES Y EL BUEN VIVIR
(publicado ayer en El Correo del orinoco)
Entre las cosas que la derecha nos había secuestrado, estuvo durante muchos años el voto como herramienta de transformación.
La oligarquía todo lo secuestra. Así como todo lo convierte en mercancía. Los burgueses son expertos en tales manejos.
Hubo un momento en que nos quisieron secuestrar hasta la bandera, (¿se acuerdan de 2002?) Pero no lo lograron. La hermosa tricolor es del pueblo. Como el acto de votar, que es igualmente un instrumento que, en manos de las mayorías populares, reafirma su poder emancipador.
Ahora de nuevo vamos a las mesas electorales a expresar nuestra opinión. ¿Quién puede contra ella? Es la voz del pueblo en movimiento la que prevalece. Una voz madura, tranquila, pero intensa, que ha crecido en conciencia y en sentido de la dignidad.
Este domingo esa voz se hará oír de nuevo con fuerza.
Sin contar ésta, son catorce veces ya aquellas en que el pueblo se ha expresado en estos años de Revolución. Prácticamente en todas ellas la voz popular fue contundente en el apoyo al proceso revolucionario. Solamente una vez, en el caso de la votación por la reforma constitucional, la opinión de la oligarquía apoyada por el imperio logró confundir a parte del pueblo e imponerse circunstancialmente por muy poco margen. Pero no volverá a ocurrir.
Una vez más vamos con todo. Hay un gran ánimo en la calle. Un entusiasmo crece cada día para demoler las ilusiones de la derecha. El lunes amaneceremos con la Revolución repotenciada. Avanzando hacia el socialismo. Para construir la mayor suma de felicidad posible.
El voto popular contribuyendo decididamente al Buen Vivir.
jueves 23 de septiembre de 2010
UNA HERMOSA VISITANTE / 23.9.10


Una hermosa visitante llegó a Caracas desde el Estado Amazonas y ahora se pasea por el aire del vestíbulo del Ministerio del Poder Popular para la Cultura.
Vino volando directamente de Puerto Ayacucho atravesando Venezuela de Sur a Norte.
Y aquí se quedará para enriquecer el espacio del Ministerio con su presencia.
Y también como símbolo de la calidad de nuestros artistas artesanos. En este caso, de Brice Odilia que es la autora de la prodigiosa guacamaya.
martes 21 de septiembre de 2010
EL PENSAR DESDE ABAJO (palabras para Diamante) 21.9.10


Reproduzco mis palabras durante la ceremonia de recepción del Premio Internacional para la Filosofía Karl-Otto Apel, IV edición 2010, que nos fue concedido a Carmen Bohórquez y a mi, y cuya entrega tuvo lugar en la Comuna de Diamante,provincia de Cosenza, Italia, el pasado 18 de septiembre.
El acto se llevo a cabo al aire libre, ya puesto el Sol, en el delicioso espacio de una pequeña plaza delante del Palacio de la Ciudad de Diamante. Me permito reproducir dos fotos. En una de ellas, figura Carmen durane su intervención en el acto. En la otra, media hora antes de comenzar, dando declaraciones a la televisión. )
El Presidente Chávez ha dicho repetidamente, casi desde el primer instante en que tomó posesión de su cargo: “si queremos acabar con la pobreza, demos el poder a los pobres. Y (enseguida añade) el primer poder es el conocimiento”.
Esa frase o, mejor dicho, ese concepto, ha marcado la teoría y la práctica de la Revolución que se desarrolla en Venezuela.
Todos quienes de una u otra forma trabajamos en el gobierno bolivariano, tenemos allí un mandato inquebrantable.
Darle el poder al pueblo, cumplir con la instrucción presidencial de írselo transfiriendo cada día un poco más, se ha convertido en una verdadera línea estratégica de todas las instancias de gobierno.
Pero, a la vez, la idea clara de que el primer poder que podemos transferir es el conocimiento, se le presenta al Ministerio del Poder Popular para la Cultura como la piedra angular de su actividad. Todo depende de ello.
Esa idea la complementamos con una frase de Simón Bolívar que dice: por la ignorancia nos han dominado más que por la fuerza. Y con otra frase de José Martí, el gran prócer de Cuba: ser cultos para ser libres.
Es decir, dejar atrás la ignorancia. Ser cultos. Conocer. Entender. Saber. Avanzar sobre los propios saberes. Para situarse. Para encauzar la acción.
Esto tiene que ver con la conciencia, con el desarrollo que ella puede alcanzar en Revolución.
No es por casualidad que los tres lemas institucionales del Ministerio de la Cultura lo dicen de algún modo.
El primero de ellos: El pueblo es la cultura, lo acuñamos en 2004, y con él quisimos evidenciar una ruptura radical con la gestión cultural de élite, ruptura que iba a marcar todo nuestro proceso de refundación institucional.
El segundo lema: Revolución de la conciencia, nació en el 2007, para puntualizar que el entendimiento libera, y para destacar, justamente, la fuerza emancipadora que la comprensión de la realidad lleva en su seno.
Y, por último: Poder Cultural, Poder Popular que es el lema actual del Ministerio y que insiste en la idea de valorar al conocimiento como un poder del pueblo. Un verdadero poder. En el reconocimiento de que el pueblo es dueño de un saber que está oprimido y que necesita liberarse de un saber opresor.
Ya se ve, pues, que de alguna manera, las tres consignas son la misma, cada una en su momento.
Así pues, con las frases de Chávez, de Bolívar, de Martí y nuestros tres lemas del Ministerio de la Cultura, tomados como estandartes, vamos a la batalla de las ideas.
Construimos cada día que pasa, como hacedores que somos de una nueva realidad. El mundo que recibimos no nos gusta. Consideramos que es nuestra obligación moral transformarlo.
Pero ir a profundizar en el entendimiento del mundo para transformarlo y para liberarnos no es tan fácil. Cualquiera de nosotros, por su cuenta, mediante la dedicación constante al estudio y al ejercicio de pensar, puede llegar a desarrollar un caminito de liberación personal. Se puede encontrar en el ejercicio solitario, o de grupo en pequeña escala, una cueva espiritual para habitarla con ética y convertirla en un refugio a prueba de locuras depredadoras.
Lo difícil, el reto para nosotros, es lograr ese entendimiento en colectivo.
Porque Chávez habla de transferir el poder del conocimiento al pueblo, al pueblo en su totalidad, no a unos pocos, no a unos especialistas, no a algunos elegidos.
Y porque Martí cuando habla de ser cultos para ser libres no se refiere tampoco a individuos sino a pueblos, que en su caso es el pueblo cubano en un momento histórico de lucha por la independencia.
Por eso, con tales referencias nosotros tenemos claro que la tarea es llegar al conocimiento, al entendimiento, a la sabiduría (sea eso lo que sea) pero intentando hacerlo en colectivo.
Para lo cual, no hay otra manera que llegar a pueblo, del que formamos parte, y ponerse a pensar con él. Esto es: llegar al fondo de nosotros mismos.
Tal como dijo un poeta: no hay que cantar para el pueblo, /ni siquiera acerca de él. / Lo que hay que hacer es llegar / al pueblo y cantar con él.
Cantar, crear o, en nuestro caso, pensar.
Así el acto de pensar y de pensar como pueblo, como comunidad nacional, pasa a ser, de hecho, en la Venezuela Bolivariana, una política de Estado.
Que no haya verdades lejanas o, en cierta manera, vedadas.
Que no haya cotos cerrados para especialistas.
Que no se mantengan prudentemente protegidos, ni aun con la mejor de las intenciones, los grandes temas, ni los pequeños, que afectan a la vida de la Nación y de la sociedad.
Hemos dicho, con palabras del Presidente Hugo Chávez: Que viva el debate!
Se trata de construir entre todos un sistema de verdades que sea útil en la búsqueda de la mayor suma posible de felicidad.
Yendo dialécticamente de la praxis a la teoría y de la teoría a la praxis una y otra vez. Viviendo intensamente y pensando sobre lo vivido. Aplicando de nuevo el pensamiento a la acción para mejor encauzarla y volviendo otra vez a la síntesis reflexiva.
Pero todo esto, repito, intentando llevarlo a cabo en colectivo.
Así avanzamos.
Y esto es lo que nos entronca con la filosofía.
Por eso es que nos reconocemos en ella.
En el Ministerio del Poder Popular para la Cultura trabajamos cada día con la hipótesis de que Todos Somos Creadores.
Esto, en el campo del pensamiento, quiere decir: Todos Somos Filósofos.
Esta es la intención profunda. Apostar a las reservas éticas e intelectuales que, como todo pueblo, tenemos en Venezuela para intentar convertirnos en un pueblo de filósofos. (O no sé si sonaría mejor decir: un pueblo filósofo).
Pero no podemos hacerlo solos o aislados.
Únicamente en las condiciones de soledad más extrema, uno estaría obligado a comenzar o recomenzar un camino partiendo de cero. Y no es ese el caso en Venezuela.
Nos sabemos humanidad como parte de ella que somos. Hay experiencias valiosísimas en todas partes, vidas y hechos que se han sintetizado en experiencias de reflexión. De ahora y de siempre. No comenzamos con el papel en blanco. Somos herederos de luchas y de otros creadores, individuos y pueblos, culturas diversas, que desarrollaron una valoración crítica de la sociedad y actuaron, o actúan en diversos lugares del Planeta, en consecuencia.
Todas esas experiencias las hacemos nuestras.
Por eso es que desde el principio se dan en Venezuela estas citas internacionales de filósofos que vienen a participar con nosotros en algunos ejercicios democráticos del pensar en colectivo.
Y no únicamente de filósofos propiamente dichos, sino de intelectuales y creadores de múltiples disciplinas.
El segundo Congreso de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad (el más grande que haya habido hasta ahora) con la participación de más de trescientos cincuenta invitados internacionales de los cinco continentes, se desarrolló en Venezuela en diciembre de 2004. El primero había tenido lugar en México un año antes y otros más se sucedieron desde entonces. A partir de ese Congreso quedó instalada en Caracas la secretaría de la Red de Intelectuales y Artistas en defensa de la Humanidad que ha venido cumpliendo una gran labor al servicio de ese tejido de creadores humanistas.
Pero también llegan poetas de todas partes. A partir de 2003 se han desarrollado ya siete ediciones del Festival Mundial de Poesía en Venezuela, enormemente exitosas y que han congregado a multitudes.
Los poetas traen las verdades de su universo subjetivo, los periodistas aportan sus visiones, los cineastas su capacidad de recreación.
Y así, mucha gente en centenares de reuniones.
Entre ellas, y es un asunto importante para traerlo al caso, los Foros Internacionales de Filosofía, instituidos en 2005 y que ya cumplieron su quinta edición.
Estos foros se han revelado como una herramienta de primera importancia en el acompañamiento hacia la construcción de un pensamiento crítico desde abajo, desde el seno de las mayorías secularmente explotadas o marginadas. No sólo por haber tocado temas cruciales sino por la manera en que se han realizado esos foros: alternando mesas de debate entre especialistas con encuentros abiertos con el pueblo en sus propios espacios de actividad social o productiva.
Cada año, en esta actividad especial, los filósofos invitados recorren el país, participando en reuniones con comunidades campesinas, obreras y, muy particularmente, en las grandes barriadas de nuestras ciudades.
Los Foros de Filosofía son así un espacio de unidad en la lucha común donde en la sociedad de clases, que desgraciadamente sigue existiendo con su odiosa división del trabajo, por unas horas prefiguramos la sociedad igualitaria de pensadores que algún día debiera existir.
En cada una de las cinco ediciones de estos Foros, organizadas por la profesora Carmen Bohórquez, quien me acompaña en este acto, se ha tomado como eje de las reflexiones un tema principal. En la última, realizada este año, el tema sugerido fue: la historia como instrumento de transformación.
Esto nos liga con otra idea primordial en esta tarea de construir un pensamiento desde abajo, desde la perspectiva popular. La de descifrar la historia, justamente, buscando sus verdades ocultas, para liberarla, para quitarle sus cadenas y hacer de ella, entonces, un elemento renovador de la conciencia. Se construye así, en nuestro país, con una nueva generación de jóvenes historiadores, una historia que pudiéramos denominar insurgente contra una historia conservadora, estática. Para ello el Gobierno Bolivariano ha creado el Centro Nacional de Historia,
Esa historia insurgente es una faceta del pensamiento insurgente, crítico, que tanto valoramos en la Revolución Bolivariana.
Tanto lo valoramos que a fin de estimularlo y buscar ejemplos y referencias útiles de mucha actualidad, el Ministerio del Poder Popular para la Cultura creó, con una convocatoria de alcance internacional, el Premio Libertador al Pensamiento Crítico para la mejor obra publicada durante el año anterior a cada entrega, dotado con 150.000 dólares y que hasta el momento ha recaído en cinco grandes filósofos: Franz Hinkelammert, Bolívar Echevarría (recientemente fallecido), Renán Vega Cantor, István Meszaros y Enrique Dussel, que lo acaba de ganar este mismo año.
Sus obras son difundidas junto con cientos de títulos distintos cada año, a través de una política editorial masiva que llega a todo el territorio. Para ello el Ministerio ha creado su propia gran Imprenta de la Cultura, con capacidad para editar 20 millones de libros y revistas al año, ha creado una editorial popular denominada El Perro y la Rana que saca anualmente 600 títulos, ha establecido un sistema de 24 imprentas regionales más pequeñas, manejadas de acuerdo con la Red Nacional de Escritores Socialistas, que pueden editar en conjunto 1200 títulos anuales, y ha creado una gran Distribuidora Nacional de la Cultura que lleva los libros y otros bienes culturales hasta las 56 Librerías del Sur, pertenecientes al Ministerio de la Cultura.
A eso debemos sumarle una política de distribución masiva de libros en todos los municipios que, entre otros títulos, ha editado un millón de ejemplares del Quijote con prólogo de Saramago, medio millón de Los Miserables de Victor Hugo y otro seiscientos mil de las Cartas de Amor de Simón Bolívar y Manuelita Saenz, asi como 27 millones de ejemplares de una biblioteca básica temática que cuenta con 35 títulos escritos especialmente para ella por nuestros más apreciados escritores sobre temas que consideramos que eran de interés general y que ameritaban una reflexión crítica.
Añadimos a esta cuenta la Biblioteca de los Consejos Comunales que hasta ahora ha editado 25.000 colecciones de 100 títulos especialmente seleccionados, que sirven de base a la creación de una pequeña biblioteca en cada comunidad organizada.
Como se ve, todo conduce a lo mismo, a procurar crear las condiciones para que en nuestro pueblo se pueda dar la transformación colectiva a través de la transformación individual, pero ésta hecha también en colectivo, en comunión de conciencias. Así como fue un acto colectivo, una hermosa aventura de todos, la de desterrar el analfabetismo en Venezuela alfabetizando a un millón y medio de compatriotas en año y medio, así, de esa manera, intentamos convertirnos todos en creadores, todos en historiadores, todos en políticos, todos en pensadores, todos en filósofos, para a su vez convertirnos todos en hacedores.
Hacedores de nuevos tiempos.
Según una frase de Simón Rodríguez, maestro de Bolívar, Educar es crear voluntades.
En eso estamos, auto educándonos para crear una firme voluntad de transformación basada en el conocimiento y en la conciencia de quienes somos y a donde queremos llegar.
Para finalizar, quiero dejar constancia de mi agradecimiento por este Premio Internacional de Filosofía que lleva el ilustre nombre de Kart Otto Apel, y que hoy estamos recibiendo Carmen Bohórquez y mi persona. Ella es filósofa también en el sentido clásico, ciertamente. Yo no lo soy salvo en los términos en que he tratado de explicarlo. Intento, junto con millones de venezolanas y venezolanos, ejercer el oficio de pensar con el pueblo al que pertenezco, un pensar desde abajo, para construir caminos
Tanto Carmen Bohórquez como yo tomamos este premio como un reconocimiento a un pueblo y un gobierno que buscar llevar a cabo una revolución pacífica apuntando a la construcción de un pensamiento colectivo liberador.
Muchas gracias.
lunes 13 de septiembre de 2010
CON WILLIAN LARA / 13.9.20



En nuestro recorrido por el país, nos tocó pasar por Guárico hace pocas semanas. Allí, en San Juan de los Morros, nos acompañó el gobernador Willian Lara a tres de las reuniones, con la Misión Cultura, con los directores de cultura de las alcaldías y con los cultores y grupos. Fue él quien decidió estar presente en todos estos encuentros. Pero no quiso ser protagonista. A pesar de mi forcejeo para cederle la palabra, el insistió en mantenerse en un segundo plano. Dijo varias veces: hemos venido a escuchar al Ministro.
Pero yo a mi vez quería oírle hablar a él, y lo logré un poquito en todas las reuniones. Siempre me asombró su agudeza para el análisis político y su capacidad argumental.
Pero no quiero hablar ahora de eso, sino recordar su viva imagen tan reciente. En estos tres días que han pasado desde el viernes, vuelvo a ver una vez y otra vez su rostro severo, bajo el cual se adivina la ternura. De vez en cuando una sonrisa pugna por convertirse en expresión. Pero él más bien la contiene.
El recuerdo me pega fuerte.
De un lado a otro, nos trasladamos en su camioneta con él como chofer y yo en el puesto del copiloto.
En su residencia estuvimos desayunando junto con Gisela, su esposa. Allí también nos acompañó en el encuentro con los medios.
En un momento dado, temprano en la mañana, viendo un mensaje en su teléfono me comentó: acaba de fallecer Müller Rojas. Ambos quedamos consternados.
Ahora es él quien se fue. No acabo de creerlo.
BREVE COMUNICADO DEL MINISTRO DEL PODER POPULAR PARA LA CULTURA / 13.9.10
Este sábado un grupo de actores utilizó una presentación de su obra en los espacios del Celarg, para burlarse de Willian Lara hasta los límites del horror.
No voy apenas a comentarlo. No lo merecen.
Solo diré que ellos son una auténtica muestra de lo que los oposicionistas representan. Pues el peso de la carga de odio que consigo llevan es estremecedoramente brutal. Si esa Oposición volviese a tener algún día un poco de poder, muy mal le iría a nuestro pueblo, porque la Derecha es terrible en sus obsesiones fascistas. Pero no volverá.
Y, por cierto, no volverán tampoco al Celarg, ni ese grupo de teatro, ni la productora que lo trajo. No volverán a ninguno de los espacios costeados con los dineros públicos. Tómenlo como un juramento.
¡Patria Socialista o muerte!
Farruco Sesto
Caracas, 13 de septiembre de 2010
No voy apenas a comentarlo. No lo merecen.
Solo diré que ellos son una auténtica muestra de lo que los oposicionistas representan. Pues el peso de la carga de odio que consigo llevan es estremecedoramente brutal. Si esa Oposición volviese a tener algún día un poco de poder, muy mal le iría a nuestro pueblo, porque la Derecha es terrible en sus obsesiones fascistas. Pero no volverá.
Y, por cierto, no volverán tampoco al Celarg, ni ese grupo de teatro, ni la productora que lo trajo. No volverán a ninguno de los espacios costeados con los dineros públicos. Tómenlo como un juramento.
¡Patria Socialista o muerte!
Farruco Sesto
Caracas, 13 de septiembre de 2010
jueves 9 de septiembre de 2010
REFUNDACIÓN / 9.9.10
Desde la izquierda
(Publicado hoy en El Correo del Orinoco)
Como su intención era ir descifrando el escualidismo en términos generales y, de un modo más específico, el escualidismo intelectual (si es que algo como eso existe) esta columna nació hace un año, bajo el nombre genérico de “Con vista a la derecha”.
Pero ya me cansé.
Me cansé de caminar de frente y, al mismo tiempo, tratar de observar a la derecha con una postura que no es precisamente grata. Tanto mirar en esa antipática dirección terminó dándome tortícolis en el cuello, y también en el alma.
Por otra parte el paisaje de la derecha es de por sí tan desagradable como una inoportuna mosca en la comida. Tener que lidiar con eso todas las semanas ya se me iba haciendo muy cuesta arriba.
Piénselo Usted por un instante. Póngase en mi lugar. ¿No le parece sumamente desagradable tener que andar revolviendo a cada rato en las obsesiones, los intereses y las perversiones de la burguesía y, más aún, en las de sus acondicionados pensadores?
¡No! Hasta aquí llegué con eso. Necesito aire fresco.
Por lo tanto he decidido refundar esta columna de opinión. Quiero decir que a partir de hoy mismo le estoy cambiando el nombre y, con ello, la perspectiva.
La columna pasa a llamarse “Desde la izquierda”.
Desde ahora la intención es observar de frente, desde mi sitio natural y hacerlo de tal manera que no tenga necesidad de torcer el cuello.
A ver si así me siento más cómodo y con menos nauseas.
Espero que las lectoras y lectores que me siguen todos los jueves en El Correo del Orinoco, lo sepan comprender.
Mirando al frente, se abren las anchas alamedas y la vida se ve hermosa.
Tan hermosa como la merecemos cada uno de nosotros,
(Publicado hoy en El Correo del Orinoco)
Como su intención era ir descifrando el escualidismo en términos generales y, de un modo más específico, el escualidismo intelectual (si es que algo como eso existe) esta columna nació hace un año, bajo el nombre genérico de “Con vista a la derecha”.
Pero ya me cansé.
Me cansé de caminar de frente y, al mismo tiempo, tratar de observar a la derecha con una postura que no es precisamente grata. Tanto mirar en esa antipática dirección terminó dándome tortícolis en el cuello, y también en el alma.
Por otra parte el paisaje de la derecha es de por sí tan desagradable como una inoportuna mosca en la comida. Tener que lidiar con eso todas las semanas ya se me iba haciendo muy cuesta arriba.
Piénselo Usted por un instante. Póngase en mi lugar. ¿No le parece sumamente desagradable tener que andar revolviendo a cada rato en las obsesiones, los intereses y las perversiones de la burguesía y, más aún, en las de sus acondicionados pensadores?
¡No! Hasta aquí llegué con eso. Necesito aire fresco.
Por lo tanto he decidido refundar esta columna de opinión. Quiero decir que a partir de hoy mismo le estoy cambiando el nombre y, con ello, la perspectiva.
La columna pasa a llamarse “Desde la izquierda”.
Desde ahora la intención es observar de frente, desde mi sitio natural y hacerlo de tal manera que no tenga necesidad de torcer el cuello.
A ver si así me siento más cómodo y con menos nauseas.
Espero que las lectoras y lectores que me siguen todos los jueves en El Correo del Orinoco, lo sepan comprender.
Mirando al frente, se abren las anchas alamedas y la vida se ve hermosa.
Tan hermosa como la merecemos cada uno de nosotros,
miércoles 8 de septiembre de 2010
EL ARTE DEL BUEN VIVIR (8.9.10)
(Publicado el pasado sábado en TODOSADENTRO)
La cultura del vivir bien no es la del vivir mejor.
Vivir mejor puede significar vivir mejor que los demás.
Y nosotros no queremos eso.
Queremos vivir bien cada uno de nosotros. Nadie por encima, pero tampoco por debajo de los demás.
Vivir bien es vivir todos bien.
Vivir bien pertenece a la sabiduría del colectivo. Es un arte de todos.
Para ello hay que derrotar toda forma de explotación o discriminación.
Hay que construir un modo de vida igualitario.
De eso se trata. De eliminar la pobreza material y espiritual y construir un universo humano.
Humano en la diversidad, en el respeto, en la derrota perpetua de la soledad.
Humano en el dibujo de las relaciones entre nosotros, para que se desarrollen en el plano de la fraternidad.
Humano en la creación y en su disfrute.
Humano en las relaciones de armonía con la naturaleza a la que pertenecemos.
Humano en la serenidad de ánimo con la que se descifra, se entiende y se recorre el camino de la vida.
Humano en el intento de descubrir cada uno de los misterios con que nos encontramos.
Humano en la ternura, tan necesaria como bandera, para que nos acompañe en cada paso y guíe nuestras acciones.
Humano en el trabajo y el ocio enriquecedores.
Humano en la comprensión de que vivir bien es un arte. El arte, podemos llamarlo así, del buen vivir.
La cultura del vivir bien no es la del vivir mejor.
Vivir mejor puede significar vivir mejor que los demás.
Y nosotros no queremos eso.
Queremos vivir bien cada uno de nosotros. Nadie por encima, pero tampoco por debajo de los demás.
Vivir bien es vivir todos bien.
Vivir bien pertenece a la sabiduría del colectivo. Es un arte de todos.
Para ello hay que derrotar toda forma de explotación o discriminación.
Hay que construir un modo de vida igualitario.
De eso se trata. De eliminar la pobreza material y espiritual y construir un universo humano.
Humano en la diversidad, en el respeto, en la derrota perpetua de la soledad.
Humano en el dibujo de las relaciones entre nosotros, para que se desarrollen en el plano de la fraternidad.
Humano en la creación y en su disfrute.
Humano en las relaciones de armonía con la naturaleza a la que pertenecemos.
Humano en la serenidad de ánimo con la que se descifra, se entiende y se recorre el camino de la vida.
Humano en el intento de descubrir cada uno de los misterios con que nos encontramos.
Humano en la ternura, tan necesaria como bandera, para que nos acompañe en cada paso y guíe nuestras acciones.
Humano en el trabajo y el ocio enriquecedores.
Humano en la comprensión de que vivir bien es un arte. El arte, podemos llamarlo así, del buen vivir.
lunes 6 de septiembre de 2010
LA UTOPÍA DE LOS TONTOS / 6.9.10
Con vista a la derecha
(Publicado el pasado jueves en El Correo del Orinoco
El capitalismo es la utopía de los tontos.
Si alguna utopía es irrealizable es la que vende el capitalismo.
Detrás de sus vitrinas bien iluminadas, lo que hay es la crueldad de una imagen imposible.
El lujo como estímulo para la conciencia, la idea del éxito como ilusión que convoca siempre un poco más allá, el combate incesante de cada quien en dura competencia contra lo que sea, la supeditación del amor y la ternura a los intereses materiales, el afán de acumulación de bienes en una interminable locura sin medida, todo ello es producto de ese atentado contra lo humano llamado eufemísticamente “economía de libre mercado”.
Pero, además, los otros daños colaterales que produce ese régimen son infinitos: anotemos la estructuración de la sociedad en estratos o clases (unas “altas” y otras “bajas”), la pobreza extendida, el hambre, la miseria, la explotación, la desigualdad, los desplazamientos masivos, la imposición mundial del pensamiento único, la destrucción de la naturaleza y, sobre todo, como un ángel sombrío, apocalíptico, la continuada guerra de los pueblos poderosos contra los pueblos pobres.
El Capitalismo es como una segadora de los anhelos de libertad. Todas las cosas tangibles o intangibles las convierte en mercancías. Y por el acceso a esas mercancías muchos hombres y mujeres toleran, cuando no consienten, su propia esclavitud.
En verdad es extraño que haya intelectuales capaces de defender algo tan terrible.
Los que lo hacen, traicionan su propia razón de ser como pensadores.
Son desleales a su íntima capacidad de sentir y razonar. Se convierten así en más esclavos que el resto.
No son muchos, pero hacen ruido. Andan por ahí, escribiendo, opinando, rezongando, en los viejos periódicos de la oligarquía.
(Publicado el pasado jueves en El Correo del Orinoco
El capitalismo es la utopía de los tontos.
Si alguna utopía es irrealizable es la que vende el capitalismo.
Detrás de sus vitrinas bien iluminadas, lo que hay es la crueldad de una imagen imposible.
El lujo como estímulo para la conciencia, la idea del éxito como ilusión que convoca siempre un poco más allá, el combate incesante de cada quien en dura competencia contra lo que sea, la supeditación del amor y la ternura a los intereses materiales, el afán de acumulación de bienes en una interminable locura sin medida, todo ello es producto de ese atentado contra lo humano llamado eufemísticamente “economía de libre mercado”.
Pero, además, los otros daños colaterales que produce ese régimen son infinitos: anotemos la estructuración de la sociedad en estratos o clases (unas “altas” y otras “bajas”), la pobreza extendida, el hambre, la miseria, la explotación, la desigualdad, los desplazamientos masivos, la imposición mundial del pensamiento único, la destrucción de la naturaleza y, sobre todo, como un ángel sombrío, apocalíptico, la continuada guerra de los pueblos poderosos contra los pueblos pobres.
El Capitalismo es como una segadora de los anhelos de libertad. Todas las cosas tangibles o intangibles las convierte en mercancías. Y por el acceso a esas mercancías muchos hombres y mujeres toleran, cuando no consienten, su propia esclavitud.
En verdad es extraño que haya intelectuales capaces de defender algo tan terrible.
Los que lo hacen, traicionan su propia razón de ser como pensadores.
Son desleales a su íntima capacidad de sentir y razonar. Se convierten así en más esclavos que el resto.
No son muchos, pero hacen ruido. Andan por ahí, escribiendo, opinando, rezongando, en los viejos periódicos de la oligarquía.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)