

Todos somos creadores. Ese es uno de los lemas del Ministerio. Hemos insistido mucho en ello.
Pero nada se improvisa. Hay que conocer, estudiar, sensibilizarse, ejercitarse sin desmayo, impulsar las propias fuerzas hasta el límite y atreverse.
Todos somos creadores, si así lo hacemos. Porque somos humanos y tenemos vida que dar y experiencias sobre las cuales construir un poema, un cuadro, una canción.
Sin embargo, a veces, la calidad de la propuesta, al venir de alguien a quien no conocíamos, sobrepasa los límites de lo que se espera y nos conmueve profundamente.
Digo estas cosas porque hace unas semanas, en Trujillo, en una reunión con cultores y agrupaciones, sucedió lo siguiente.
Dos muchachitas muy jóvenes estaban sentadas, tranquilas, en la primera fila.
Hice mi intervención durante una media hora y luego, al iniciarse el diálogo con la audiencia una de ellas pidió la palabra en nombre de las dos, pero dijo que en realidad no querían hablar sino cantar. Me acordé de inmediato de la frase de Martí: hacer es la mejor manera de decir.
Y cantaron.
Una sola pieza suya, letra y música, en los tres minutos que les correspondían
Y nos sedujeron.
De modo que una semana después las invitamos a que cantaran en el acto de clausura del Quinto Foro Internacional de Filosofía, en Caracas, en la Sala José Félix Ribas.
No sabíamos en ese momento que el Presidente Chávez nos iba a acompañar en ese evento.
Esta vez nos regalaron tres canciones.
Hay que decir que estuvieron (y son) maravillosas.
Juventud revolucionaria. Talento de este país en transformación.
Como de la Dirección de Comunicación del Ministerio me enviaron hoy unas fotografías de ese acto, y ellas estaban entre las imágenes, decidí publicar alguna en mi blog, con esta breve nota explicativa.
Sus nombres son Rebeca Guerrero y Anael Ruíz. Su agrupación se llama “Sueños compartidos…un canto colectivo”. Llevan dos años trabajando y se consideran pioneras de la trova andina.
¡Que los dioses del arte las bendigan y los dioses del pueblo las protejan!





