miércoles 28 de julio de 2010

DOS ARTISTAS / 28.7.10




Todos somos creadores. Ese es uno de los lemas del Ministerio. Hemos insistido mucho en ello.
Pero nada se improvisa. Hay que conocer, estudiar, sensibilizarse, ejercitarse sin desmayo, impulsar las propias fuerzas hasta el límite y atreverse.
Todos somos creadores, si así lo hacemos. Porque somos humanos y tenemos vida que dar y experiencias sobre las cuales construir un poema, un cuadro, una canción.
Sin embargo, a veces, la calidad de la propuesta, al venir de alguien a quien no conocíamos, sobrepasa los límites de lo que se espera y nos conmueve profundamente.
Digo estas cosas porque hace unas semanas, en Trujillo, en una reunión con cultores y agrupaciones, sucedió lo siguiente.
Dos muchachitas muy jóvenes estaban sentadas, tranquilas, en la primera fila.
Hice mi intervención durante una media hora y luego, al iniciarse el diálogo con la audiencia una de ellas pidió la palabra en nombre de las dos, pero dijo que en realidad no querían hablar sino cantar. Me acordé de inmediato de la frase de Martí: hacer es la mejor manera de decir.
Y cantaron.
Una sola pieza suya, letra y música, en los tres minutos que les correspondían
Y nos sedujeron.
De modo que una semana después las invitamos a que cantaran en el acto de clausura del Quinto Foro Internacional de Filosofía, en Caracas, en la Sala José Félix Ribas.
No sabíamos en ese momento que el Presidente Chávez nos iba a acompañar en ese evento.
Esta vez nos regalaron tres canciones.
Hay que decir que estuvieron (y son) maravillosas.
Juventud revolucionaria. Talento de este país en transformación.
Como de la Dirección de Comunicación del Ministerio me enviaron hoy unas fotografías de ese acto, y ellas estaban entre las imágenes, decidí publicar alguna en mi blog, con esta breve nota explicativa.
Sus nombres son Rebeca Guerrero y Anael Ruíz. Su agrupación se llama “Sueños compartidos…un canto colectivo”. Llevan dos años trabajando y se consideran pioneras de la trova andina.
¡Que los dioses del arte las bendigan y los dioses del pueblo las protejan!

lunes 26 de julio de 2010

BREVE CRÓNICA DE UNA GRADUACIÓN / 26.7.10





Publicado el 24.7.10 en Todosadentro

El acto de graduación de 2046 activadoras y activadores de la Misión Cultura en el Teatro Teresa Carreño, fue de una gran emotividad.
En un principio las autoridades de la Universidad Simón Rodríguez habían decidido hacer nueve actos de grado en distintas regiones del País a lo largo de este mes.
Fue la solicitud del propio Presidente de la República, Hugo Chávez, que quería estar presente en el acto, la que motivó esa enorme concentración de graduandos en un solo día.
La Sala Ríos Reyna del TTC estaba repleta hasta los topes de hombres y mujeres llegados de todos los estados, ataviados con camisas rojas y boínas negras. Sólo los graduados de los pueblos indígenas pertenecientes a siete u ocho pueblos distintos, lucían sus vestiduras ceremoniales.
La felicidad era tan espesa que se podía palpar con las manos. Un entusiasmo que pudo expresarse con cantos y consignas a medida que el evento se desarrollaba, principalmente durante la intervención del Presidente que fue interrumpida con aplausos y voces espontáneas una y otra vez.
La simpatiquísima joven con síndrome de down que aprendió a tocar piano con Corazón Adentro, llenó de sonrisas y lágrimas el recinto.
Los testimonios de dos de los graduandos, una artesana afrodescendiente de Vargas que declaró que se asumía orgullosamente como negra y cimarrona, y un hermano piaroa que trajo a la ciudad la digna presencia de su cultura milenaria, conmocionaron tanto a la audiencia como al presidium.
El acto comenzó alrededor de las 12 y 30 del mediodía. La permanencia del Presidente se extendió por tres horas. Su intervención fue magistral. Luego, la ceremonia de graduación se prolongó hasta pasadas las ocho de la noche. En verdad no es sencillo entregarles uno a uno el título a más de dos mil personas. La rectora de la UNESR, Mirian Balestrini, y el resto de las autoridades, se mantuvieron de pie todo ese tiempo sostenidas, seguramente, por el entusiasmo colectivo.
Escribo esta pequeña crónica para que en algún lugar quede constancia de estos hechos. ¡Que viva la Misión Cultura!

domingo 25 de julio de 2010

ENCUENTRO / 25.7.10

(Esta semana que pasó, sensibilizado de una manera especial en torno al gran tema de Bolívar y Manuela a raíz de los últimos acontecimientos, me atreví a escribir un pequeño poema. Salió muy musical, me parece. Ojalá que Xulio Formoso lo convierta en canción.
Bueno, en todo caso aquí lo reproduzco)



ENCUENTRO

Una corona de laurel y rosas
Manuela arroja al paso de Bolívar.
Ella no sabe entonces que esas rosas
serán amor, serán entrega,
serán combate y patria enaltecida.

Bolívar ve a Manuela
y le sonríe.
Todavía él no sabe que ese gesto
será pasión, será desvelo,
será una larga lucha compartida.

jueves 22 de julio de 2010

BOLÍVAR VIVE / 22.7.10

Con vista a la derecha
(Publicado hoy en El Correo del Orinoco)

Leo en alguna parte que Baltazar Porras, dirigente político de la oposición, ha declarado que no debemos ocuparnos de los muertos sino de los vivos.
Como quiera que Porras, además de ser un personaje de la picaresca política, forma parte del equipo de la Conferencia Episcopal Venezolana, su declaración llama la atención.
Pues justamente la religión católica, mayoritaria para nuestro pueblo, hace énfasis en el culto continuo a los muertos a quienes considera comunidad de “fieles difuntos” y a quienes debemos honrar y tener presentes.
Si alguna iglesia se ocupa permanentemente de reliquias, imágenes, beatificaciones, santificaciones y todo tipo de relación con quienes se supone que habitan el más allá, es la católica.
Digo, por eso, que luce insólito que sea un sacerdote quien plantee ese dilema entre muertos y vivos. Pero, en todo caso es su problema. Su personal problema. Allá Porras con sus contradicciones.
Lo que si me parece una ofensa inaceptable por parte de este señor, es que relegue a nuestro padre Simón Bolívar a la condición de muerto del que, según se infiere, no deberíamos ocuparnos.
Grave ofensa al pueblo venezolano, en verdad, la de estas insolentes palabras. Dura ofensa y además, desconocimiento de la realidad en la que estamos inmersos.
Porque si alguien está vivo y bien vivo, espiritualmente hablando, sentimentalmente, ideológicamente, políticamente hablando, es el Libertador.
Si alguien tiene una vitalidad deslumbradora, contagiosa, es Bolívar, pese a que Porras lo declare ausente.
Si alguien está en lucha contra los políticos conservadores que buscan defender sus privilegios, es Bolívar.
Mal que le pese a este hipócrita purpurado que, como es habitual entre sus colegas, se coloca siempre del lado del dinero, Bolívar actúa entre nosotros como el jefe a quien reconocemos.
Y así lo considera el pueblo, que lo siente constantemente junto a sí en el gran esfuerzo transformador.
Tal como lo dice la consigna repetida con entusiasmo una y mil veces en estos días: Bolívar vive, la lucha sigue.

viernes 16 de julio de 2010

HUMILDAD Y ORGULLO / 16.7.10

Ayer se dio un paso importante en una tarea que ya tiene tiempo.
Comenzó hace un par de años, cuando el Comandante Chávez nombró una comisión para investigar los restos de Bolívar.
Desde entonces me he sentido particularmente satisfecho de pertenecer a este grupo.
Hoy, en la larga jornada que acabamos de culminar, me doy cuenta de que el orgullo que me colmaba (incluso entendido en su acepción más positiva) se alejó completamente para abrirle paso a un sentimiento muy profundo de humildad.
Fui muy consciente de que no eran mis méritos los que me habían concedido esa oportunidad.
Sino las circunstancias.
Y me sentí pequeño ante la dimensión de lo que estábamos viviendo.
Entendí que cada uno de nosotros, los que allí nos reunimos, éramos el corazón y los ojos del pueblo venezolano, al que cada día nos debemos más, al que cada día queremos más.
Un pueblo que crece inmensamente para cumplir los sueños de aquel gigante infinito que se llamó Simón.
Por él, en él y con él es todo esto.
Ahora, reflexionando para escribir estas líneas, hago una síntesis de emociones.
Ceo que me siento humilde en lo personal.
Pero confieso sentir también un gran orgullo en lo colectivo, por pertenecer a este pueblo comandado por Chávez.
¡Que viva Bolívar por siempre!

miércoles 14 de julio de 2010

CARDENALES / 14.7.10




Con vista a la derecha
(Publicado en El Correo del Orinoco)

Conéctate con google.
Señala el buscador de imágenes.
Pon las palabras “Franco Cardenales”, simplemente, sin puntos ni comas ni nada.
Te encontrarás con una serie de fotos en las que el sanguinario dictador Francisco Franco, hace el conocido saludo fascista con el brazo en alto y la mano extendida, acompañado por obispos y cardenales que coinciden en el mismo gesto.
También verás alguna foto donde el monstruoso dictador es llevado solemnemente bajo “palio”, esa estructura ceremonial reservada a lo sagrado, como si él fuera un Dios.
Luego, emprende una nueva búsqueda.
Pon ahora las palabras “Cardenal Velasco Carmona”.
Te aparecerá la foto del difunto Cardenal Velasco, firmando el decreto del breve dictador Pedro Carmona con el que se disuelven los poderes públicos y se declara inválida la Constitución Bolivariana.
Ambas búsquedas en Internet te mostrarán imágenes verdaderamente reveladoras de la alianza de la iglesia con las clases poderosas.
Es la misma Iglesia de la Conquista. Es la misma de la Inquisición. La de las jerarquías comprometidas con la opresión y la violencia, con el abuso y la explotación. La Iglesia que practica una inmoral cohabitación con los poderosos, porque en definitiva forma parte de sus estructuras.
Más tarde, algún día, algunos siglos después de los hechos, tal vez pida perdón, como acostumbra. Así se disculpó por lo que le hizo a Galileo.
Pura hipocresía. Su naturaleza no cambia. Pide perdón por el pasado remoto, pero reedita sus perversidades en el presente.
A ese tipo de jerarquía anticristiana pertenece Urosa Sabino.

martes 13 de julio de 2010

OIGO A FIDEL CON MUCHO CUIDADO EN ESTOS DÍAS / 13.7.10

Oigo a Fidel con mucho cuidado estos días. Oigo a Chávez, también atentamente.
Oigo a Enrique Dussel. Pienso.
Le doy vueltas a los argumentos. Los comparo con los hechos.
Comparo los hechos que veo con los que conozco. Y los que conozco con aquellos que siento, es decir, los que percibo con el corazón.
Hago un resumen de toda la vida que he vivido y que de ninguna manera he vivido en solitario. Es todo un universo de personas, de miles de millones de personas, que ha coincidido conmigo en este trayecto.
Nacido en 1943, ¡se han acumulado en mí tantas experiencias! Me refiero a las experiencias colectivas en las que se enmarca una existencia.
Viví mi niñez en los epílogos de dos guerras. De mi juventud recuerdo, por ejemplo,el día la invasión a Santo Domingo. Más tarde la semana de la crisis de los cohetes.
Recuerdo cuando se anunció la muerte del Che.
Me viene a la memoria el momento exacto y el lugar donde hablé con Alfredo Maneiro por primera vez.
Repienso el 27 de febrero y el cuatro de febrero.
Y todo lo que pasó después.
En verdad la vida es harto compleja. En mi caso, me la he pasado enfrentándome a los poderes que la diseñan y la controlan en sus injusticias. También a quienes la consienten, porque saben aprovecharse de ella.
En ese enfrentamiento a los poderes he coincidido con multitudes.
Oígo a Fidel, oigo a Chávez y me pregunto: ¿qué nos espera?
En todo caso, mi voluntad está puesta al servicio de las transformaciones profundas. Y así será hasta mi último aliento.

sábado 10 de julio de 2010

PEQUEÑO ENSAYO SOBRE LAS ARTES / 10.7.10


(Publicado hoy en TODOSADENTRO,con un dibujo de IVÁN LIRA)

Quiero exponer una clasificación general de aquellas artes que siguen activas, tal como las veo.
Pero toda clasificación referida a actividades humanas es indefectiblemente imperfecta, puesto que no está tratando de ciencias exactas.
De modo que esta división del arte en cuatro grandes grupos no tiene pretensión teórica, sino que busca facilitarle su gestión al Ministerio del Poder Popular para la Cultura y ayudarle a resolver problemas prácticos.
Las cuatro grandes categorías son las siguientes:
Artes tradicionales de las clases dominantes.
Artes tradicionales de los pueblos.
Artes de la cultura contemporánea de masas.
Artes en generación por las vanguardias formales.

Voy a tratar de describirlas y de hacer una corta reflexión sobre ellas.

ARTES TRADICIONALES DE LAS CLASES DOMINANTES


Son las artes que a lo largo de los siglos la burguesía fue haciendo suyas. Son expresión de su mundo, de sus intereses, de sus gustos. La burguesía se identifica con ellas, independientemente de sus orígenes en cada caso.
Si las diseccionamos con cuidado, encontraremos allí, a no dudarlo, muestras de una estructura clasista de dominación y de los conflictos implícitos en esa estructura.
¿Qué hacer con esas artes tradicionales de la burguesía? Yo digo, con Lenin, que debemos apropiarnos de ellas y considerarlas bienes culturales de la humanidad en tanto que, a partir de la Revolución, vamos edificando una sociedad distinta y más libre que, con el tiempo, será dueña de expresiones propias, hoy en día difíciles de imaginar.
Por eso, con respecto a estas artes no veo mayor problema. Simplemente las hacemos nuestras. En caso necesario las cepillaremos con estopa de alambre y lejía para limpiarlas de ridiculeces, pero el asunto es que las incorporamos a nuestro patrimonio. Siempre, por supuesto, contextualizándolas como es debido.

ARTES TRADICIONALES DE LOS PUEBLOS.

Son las artes que expresan a las mayorías dominadas. Son expresión de su mundo, de sus intereses, de sus gustos. Los pueblos se identifican con ellas. Generalmente son el reflejo de la gran diversidad que dieron las geografías y las culturas.
También en este caso se encontrará en ellas, a no dudarlo, muestras de una estructura clasista y de los conflictos implícitos en esa estructura. Pero aquí más bien se podrá leer la versión de las clases dominadas, también y desde luego con sus contradicciones.
Con esas artes no hay tampoco problema. Generalmente nos reconocemos en ellas. Las sentimos como propias. Constituyen piezas indispensables de nuestra caracterización.
La tarea en relación a estas artes tradicionales de nuestros pueblos, es mantenerlas vivas, ensalzarlas, darles su lugar, fortalecerlas, traerlas al medio de la escena. Utilizarlas al máximo para producir el diálogo intercultural. No consentir de ninguna manera que puedan ser afectadas, y mucho menos suprimidas, por la sociedad capitalista de consumo.
En una revolución como la que protagonizamos, ello es tarea grata y en nada difícil.

ARTES DE LA CULTURA CONTEMPORÁNEA DE MASAS.

Al referirnos a ellas llegamos al nudo de la gestión cultural de las artes.
Pues éstas son las que se han desarrollado bajo la hegemonía del consumo. Se asientan en las tecnologías y formatos de nuestra época. Se ligan al concepto de industrias culturales.
Tienen una presencia masiva fundamental en la vida cotidiana.
Están, en la mayoría del mundo, controladas por la burguesía. Son, por un lado, reproductoras de capital, teniendo en cuenta su naturaleza de negocio. Pero, por otro lado, son al mismo tiempo reproductoras de ideología, justamente la del capital. Aunque en ellas, por supuesto, se expresan también las contradicciones del mundo actual.
Constituyen, creo yo, el arma de dominio más importante sobre nuestros pueblos. Cuando estas artes se instalan con fuerza, estructurado como está su manejo al servicio del capital, el alma colectiva es negativamente afectada y con ello, el espíritu de emancipación.
Pero de tal manera forman parte esencial de nuestra vida que, realmente, es imposible imaginar el mundo sin ellas.
Es por ello que, a mi juicio, en las artes de la cultura de masas está el campo de batalla de las ideas más importante de nuestro tiempo.
¿Qué hacer entonces?
En nuestro caso la acción combinada de gobierno y pueblo bolivariano debe concentrarse en el manejo de esas industrias. Quiero decir, en el manejo hegemónico popular de los medios de producción y distribución de la artes de la cultura de masas. Este es un tema para discutirlo y trabajarlo con voluntad de planificación estratégica.
Pienso que de todas las políticas que le corresponde desarrollar al Ministerio del Poder Popular para la Cultura, la referida a estos medios de producción de bienes culturales masivos es la más importante.
Por otra parte, el manejo de esas industrias lleva implícito el impulso a determinados ejes temáticos, la capacitación de cuadros culturales que dominen los distintos géneros y la generación constante de acciones de defensa y contrataque, para derrotar los valores capitalistas y construir una verdadera conciencia social.


ARTES EN GENERACIÓN POR LAS VANGUARDIAS FORMALES.


Este también es un campo propio, casi por definición.
Las vanguardias son nuestras, porque nuestra es la utopía posible que se esconde en cada reformulación del lenguaje.
Estas artes de las vanguardias formales, ¿que son sino expresión de revolución espiritual, de necesarias rupturas y de una nueva reconstrucción del mundo?
Que el mercado busque atraparlas con sus redes para apropiárselas, enlatarlas, y convertirlas en alimento de consumo, no las descalifica.
No se las entreguemos a la burguesía y sus poderes de banalizarlo todo.

jueves 8 de julio de 2010

INTELECTUALES ESCUÁLIDOS / 8.7.10

Con vista a la derecha
(Publicado hoy en El Correo del Orinoco)

No hay nada más grotesco que un intelectual de la neoderecha.
Su propia existencia es una paradoja.
¿Intelectual que sirve al poder del dinero? ¿Cómo puede sobrellevarlo?
Un intelectual típico de la neoderecha, suele venir de la izquierda. Lo más probable es que simpatizó en sus comienzos con ella, porque pensó que era de buen tono. Ensayó en tiempo lejano una vena contestataria. Y fue ingenioso mientras le duró la cuerda creativa. Luego, cuando la vida le fue mostrando sus crueldades, aprendió a tomar partido por y para sí mismo, poniéndole freno a su conciencia y doblegando sus afectos para adaptarlos a la dureza de la realidad.
Así dejó atrás toda idea de que la sociedad puede ser transformada.
Decidió que el mundo era suficientemente bueno para él, si sabía plegarse a los poderes reales.
De modo que se acomodó al pensamiento único dominante.
Hoy un intelectual de la noederecha es un cínico, se sabe un cínico y eso no le preocupa para nada. Es un maestro de la hipocresía, relativizándolo todo, puesto que nada humano le importa verdaderamente, con la única excepción del éxito. El éxito suyo, desde luego, como aspiración y posibilidad. El de los demás, como modelo y origen de sus envidias
En el caso de que el intelectual de la neoderecha conserve un cierto talento, podrá venderlo para terminar haciéndole panegíricos a un millonario o prologando su biografía. Sentirá con eso que la vida le compensó.
Pero si su talento es más bien de ligas menores, lo más probable que acabe como columnista mercenario de algún panfleto conservador, sirviendo a los políticos de la oposición.
Y si el intelectual de la neoderecha es venezolano, pertenecerá de seguro, como escuálido al fin, al estridente club de los disociados.

domingo 4 de julio de 2010

BOLÍVAR HABLA SOBRE MANUELA / 4.7.10


Muchos de los documentos referidos a Manuela Sáenz se perdieron para siempre. Otros fueron deliberadamente ocultados. Algunos han venido saliendo a la luz.
Entre los papeles recuperados están unos apuntes de Perú de Lacroix en los que éste recoge unas confidencias que el Libertador le hace sobre Manuela. No están incluidos en el Diario de Bucaramanga, pero los originales reposan hoy en el Museo Manuela Sáenz de Quito.
Bolívar se refiere indirectamente a estas conversaciones con Perú de Lacroix en una carta a Manuela, fechada en Bucaramanga, a mayo 18 de 1828. Le escribe: “…..Mi fiel acompañante Lacroix toma nota minuciosa de mis descargas de ánimo, y me dice durante largas jornadas de conversación, que la Patria y la historia me deben todo. En eso concuerda contigo, y me hace recordarte. Pero no solamente esta nostalgia te trae a mi mente; pues se trata del ansia con la cual mis sueños se iluminan con tu mágica sonrisa. Sí, aun añoro esos besos tuyos y tus fragancias.
Tuyo.
Bolívar.”


A continuación, el testimonio recogido por Perú de Lacroix:

Su excelencia se levantó hoy con un poco de ánimo de salir de paseo a caballo. Regresó más alegre y conversador; así que aproveché para que me hiciera algunas confidencias sobre sus sentimientos de él acerca de mi Señora Manuela.
“¿Me pregunta usted por Manuela o por mí? Sepa usted que nunca conocí a Manuela. En verdad, ¡nunca terminé de conocerla! ¡Ella es tan, tan sorprendente! ¡Carajo yo! ¡Carajo! ¡Yo siempre tan pendejo! ¿Vio usted? Ella estuvo muy cerca, y yo la alejaba; pero cuando la necesitaba siempre estaba allí. Cobijó todos mis temores…”
Su excelencia hizo aquí una pausa y luego pronunció:
“! Siempre los he tenido, carajo! (S.E, se interrumpió y me miró suplicante, fijamente, como tratando de averiguar algo. Bajó la cabeza y pensé que se había dormido; pero empezó nuevamente a hablar). Usted De Lacroix la conoce: ¡Todos, todos la conocen! No, no hay mejor mujer. Ni las catiras de Venezuela, ni las momposinas, ni las…¡Encuentre usted alguna! Esta me domó. Sí, ¡ella supo cómo! La amo. Sí, todos lo saben también. ¡Mi amable loca! Sus avezadas ideas de gloria; siempre protegiéndome, intrigando a mi favor y de la causa, algunas veces con ardor, otras con energía. ¡Carajo! ¡Ni las catiras de Venezuela, que tienen fama de jodidas!
“Mis generales holgaron en perfidia para ayudarme a deshacerme de mi Manuela, apartándola en algunas ocasiones, mientras que yo me complacía con otras. Por eso tengo esta cicatriz en la oreja. Mire usted (enseñándome su grande oreja de S.E., la izquierda, que tiene la huella de una fila de dientes muy finos, y, como si yo no supiera tal asunto), este es un trofeo ganado en mala lid: ¡en la cama! Ella encontró un arete de filigrana debajo de las sábanas, y fue un verdadero infierno. Me atacó como un ocelote, por todos los flancos; me arañó el rostro y el pecho, me mordió fieramente las orejas y el pecho, y casi me mutila. Yo no atinaba cuál era la causa o argumentos de su odio en esos momentos, y porfiadamente me laceraba con esos dientes que yo también odiaba en esa ocasión.
“Pero tenía ella razón: yo había faltado a la fidelidad jurada, y merecía el castigo. Me calmé y relajé mis ánimos y cuando se dio cuenta de que yo no oponía resistencia, se levantó pálida, sudorosa, con la boca ensangrentada y mirándome dijo: ¡Ninguna, oiga bien esto Señor, que para eso tiene oídos: ninguna perra va a volver a dormir con usted en mi cama! (enseñándome el arete) No porque usted lo admita, tampoco porque se lo ofrezcan. Se vistió y se fue.
“Yo quedé aturdido y sumamente adolorido, que en llamando a gritos a José, y entrando éste, pensó que había sido víctima de otro atentado (aquí S.E. sonríe). En la tarde regresó debido a mis ruegos. Le escribí diez cartas. Cuando me vio vendado claudicó, al igual que yo, en la furia de sus instintos. Todo en dos semanas fue un deliquio de amor maravilloso bajo los cuidados de la fierecilla. ¿Usted qué cree? ¡Esto es una clara muestra de haber perdido la razón por el amor! El gran poder está en la fuerza del amor. Sucre lo dijo.
“Manuela siempre se quedó. No como las otras. Se importó a sí misma y se impuso con su determinación incontenible, y el pudor quedó atrás y los prejuicios así mismo. Pero cuanto más trataba de dominarme, más era mi ansiedad por liberarme de ella.
“Fue, es y sigue siendo amor de fugas. ¿No ve? Ya me voy nuevamente. ¡Vaya usted a saber! Nunca hubo en Manuela nada contrario a mi bienestar. Solo ella. Sí, mujer excepcional, pudo proporcionarme todo lo que mis anhelos esperaban en su turno. Mire usted. Arraigó en mi corazón y para siempre la pasión que despertó en mí desde el primer encuentro.
“Mis infidelidades fueron, por el contrario de las experiencias, el acicate para nuestros amores, después de lo violenta que fuera la escena de celos de esta mujer. Nuestras almas siempre fueron indómitas como para permitirnos la tranquilidad de dos esposos. Nuestras relaciones fueron cada vez más profundas. ¿No ve usted? ¡Carajos! de mujer casada a Húsar, secretaria y guardián celoso de los archivos y correspondencia confidencial personal mía. De batalla en batalla, a teniente, capitán y, por último, se lo gana con el arrojo de su valentía, que mis generales atónitos veían; ¡coronel! ¿Y que tiene que ver el amor en todo esto? Nada.
Lo consiguió ella como mujer (¡era de armas tomar!) ¿Y lo otro? Bueno, es mujer y así ha sido siempre, candorosa, febril, amante. ¿Qué más quiere usted que yo le diga? ¡Coño de madre, carajo!” (Presiento que esta será la última vez que S.E. me hable así, tan descarnadamente: sí, de sus sentimientos de él hacia mi Señora Manuela). Hubo un silencio largo y S.E. exaltados los ánimos, se fue sin despedirse. Iba acongojado, triste; balbuciendo: “Manuela, mi amable loca…”

viernes 2 de julio de 2010

DIFERENCIAS ESENCIALES / 2.7.10

Con vista a la derecha
(Publicado ayer en El Correo del Orinoco)

En qué se diferencian derecha e izquierda hoy día.
Es fácil.
La derecha dice: el mundo es bueno tal como es y hay que mantenerlo así.
La izquierda dice: el mundo es estructuralmente injusto y hay que transformarlo.
Allí se centra la confrontación que vivimos, por ejemplo, en Venezuela.
La derecha no quisiera que se hubieran dado los cambios que se dieron y trata de frenar los que todavía deben darse.
La izquierda, por el contrario, impulsa las transformaciones.
La derecha es conservadora por definición. Pero lo que trata de conservar son los intereses materiales de la burguesía. Para ello recurre a lo que sea y a costa de lo que sea. En el terreno de las ideas, defiende un pensamiento único referido a un único modelo. Pero, por ello mismo las ideas no son su fuerte (como cualquiera puede constatarlo leyendo, por ejemplo, a Tulio Hernández). Su punto fuerte está en la carencia de toda ética.
Pero ese punto fuerte, por razones obvias es su mayor debilidad.
Porque su hipocresía es tan evidente que hasta se hace pastosa.
La derecha manipula. La derecha miente. La derecha tergiversa. La derecha censura. La derecha declara dogma su punto de vista. Pero, además, cuando puede, mata.
En el plano internacional, impone guerras, invade países, asesina líderes.
Felizmente en el plano nacional, el escualidismo ha ido perdiendo mucho de su antiguo poder.
Hoy ha pasado a ser una caricatura de lo que fue.
Sólo que no debemos descuidarnos. La derecha es mala. Tiene una perversidad intrínseca a su naturaleza.