Siguiendo el ejemplo de Chávez que lo hizo en el propio Palacio de Miraflores y de todos los Ministerios e instituciones públicas, adaptamos oficinas y espacios culturales para atender a las familias damnificadas por las lluvias.
Los trabajadores de la Cultura se entregan a la atención de sus hermanos con una voluntad y cariño de los cuales me siento muy orgulloso.
Nuestro pueblo se crece en las dificultades.
Esa mañana visitamos las oficinas del propio Ministerio, la casa Teresa de la Parra, la antigua sede de la Biblioteca Nacional y el Teatro Alberto de Paz y Mateos. También acudimos a atender los preparativos para acondicionar el Museo Alejandro Otero, adonde unas horas más tarde llegarían 344 damnificados. En total, hasta esta hora, tenemos alojadas en las instituciones culturales de Caracas 1578 personas, incluyendo el Cuartel San Carlos y la sede nueva de la Biblioteca.
Si alguna vez llegamos a sentir que flaqueamos en el compromiso con los pobres, nos será suficiente con volver a ver estas fotos.














