jueves 9 de diciembre de 2010

LÁGRIMAS DE COCODRILO POR UN MUSEO / 9.12.10

Desde la Izquierda
LÁGRIMAS DE COCODRILO POR UN MUSEO
(Publicado hoy en El Correo del Orinoco)

Una periodista llora, o se hace solidaria con quien llora, porque algún museo propiedad del pueblo, construido y mantenido con los dineros del pueblo, sirve de albergue al mismo pueblo en momentos de suma necesidad vital.
No quiero hablar ahora de buen o mal corazón. Cada quien tiene el suyo y responde por sus sentimientos.
Hablo, más bien, de la facultad de razonamiento que uno presupone bien dispuesta en una periodista y que, al parecer, en este caso está tan alterada por el odio que no le vale para analizar las graves circunstancias que vivimos.
Y hablo de los Jefes de Redacción que pautan, o al menos autorizan, reportajes o comentarios tan mezquinos como los de esta joven periodista que se escandaliza porque gente en dramáticas circunstancias ocupa temporalmente un museo.
¿Será que los llamados templos del arte son tan sagrados que están por encima de las personas?
Lo leo y no puedo creerlo.
¡Me pregunto a dónde ha llegado la ciega obsesión de los medios impresos escuálidos ¡
En verdad el odio de esta desgraciada oposición que padecemos en Venezuela no tiene medida. Como no la tiene el desprecio por la gente que carga en su desalmada alma, valga la frase.
Giacometti, uno de los más grandes artistas del siglo pasado, afirmó que, en caso de un incendio, si tuviera que elegir entre salvar a un gato o a un Rembrandt, salvaría al gato y luego le daría la libertad.
El Universal por boca de sus periodistas culturales, tiene una posición extremadamente contraria. Con el agravante de que, en este caso, no se trata de gatos sino de personas. Y de que no hay un dilema planteado. Porque, además, ninguna obra va a resultar perjudicada ni mucho menos. Simplemente el Museo Alejandro Otero cede por un tiempito sus espacios a familias que perdieron sus viviendas. Y las obras se resguardan convenientemente en las bóvedas.
Pero ¿Acaso cree El Universal que todos sus lectores son tan egoístas que coinciden con su planteamiento? Tal vez sienta que se la está comiendo. Pero yo pienso que se equivoca. El pueblo venezolano ha demostrado históricamente su generosidad.