Publicado el sábado 27 en El Correo del Orinoco
“Ya inauguramos. Vino VTV, Radio Nacional, los medios locales y, lo más importante, mucha gente. Hay cola para pagar los libros que se llevan por cantidades. Esto es increíble, creo que los libros que nos trajo esta mañana la Distribuidora se nos acaban hoy mismo. En Barinas se vendieron 1.220 libros”.
Este mensaje de texto fue recibido en el Ministerio a las 5:30 de la tarde del jueves 25, enviado por nuestro Gabinete de la Cultura en Barinas. Similares mensajes nos llegan de otros estados. Esto quiere decir que el interés y la emoción suscitados por la VI Feria Internacional del Libro en Caracas, recientemente culminada, se repite en todo el país.
Definitivamente aquella imagen cien veces repetida de la Venezuela que no lee hoy quedó atrás.
Podrá decirse lo que se quiera y los enemigos del proceso de emancipación que vivimos dirán, o dejarán de decir, cualquier cosa para ocultar la realidad, pero el hecho firme y contundente es que el pueblo venezolano no sólo es lector, sino que muestra una extraordinaria avidez por los libros.
Esto ya lo habíamos descubierto en los años 2003 y 2004, cuando editamos un millón de ejemplares de El Quijote y 25 millones y medio de libros de la Biblioteca Básica Temática que fueron repartidos en las plazas Bolívar de todas las capitales. Vimos entonces colas de hasta ocho cuadras de largo, con un entusiasmo difícil de igualar. Y en algunos casos, como en la ciudad de Los Teques, aguantándose bajo la lluvia
Alguien podría preguntarse: ¿Cuál es la causa profunda que origina estos sucesos? ¿Qué extraña cosa los motiva?
La respuesta es muy precisa: estos son efectos de la Revolución.
Porque una Revolución no se construye a sí misma sobre la ignorancia. En una Revolución, entre otras cosas, se lee.
Y esto lo sabe el pueblo. Y esto lo tiene claro el Presidente Chávez, que aparte de muchísimas otras tareas, se ha echado sobre los hombros la de ser el gran promotor del libro y la lectura en nuestro país.
Bueno, Presidente, lo mejor de todo esto es que en cuatro meses estaremos ya reeditando la Feria.
¡A esto no hay quien lo pare!