sábado, 2 de octubre de 2010

NO TE OLVIDES DE LA POESÍA / 2.10.10


Vamos al combate de la vida cotidiana. Vamos al combate de la construcción del socialismo. Cada día nos levantamos optimistas y nos ponemos la ropa de faena.
Entramos bien dispuestos a la pelea de las ideas. No tenemos miedo. Disparamos argumentos. Nos llueven injurias.
Pero no nos quejamos. Entendemos que esas son las reglas del juego que el adversario ha impuesto.
Cambiar el mundo no es fácil. El capitalismo es cruel y, detrás de su sonrisa de pasta dental y de sus luces de neón, se esconden las ansias de dominio y las ganas de aniquilar al contrario. No le gusta perder terreno.
Cuídate. Yo sé que no te pueden comprar. Yo sé que no te pueden atemorizar. Pero cuídate. Todo el aparato instituido está hecho para impedirnos avanzar.
Vamos al combate.
¿Cuántas horas trabajas cada día, amigo? No hay límite para las horas de labor. Esto es todo el tiempo. Quien acepta el reto de transformar la vida, no le pone demarcaciones a su esfuerzo
¿Cuando vas a descansar, amigo? No hay descanso. La tarea es continua. Se da en todos los frentes de la vida.
Sigue así, amigo, no desmayes.
Esto es rudo.
Vamos al combate con la dureza que se necesita.
Pero en medio de la batalla, no te olvides de la poesía.