Desde la Izquierda
CHEERLEADER
(Publicado hoy en El Correo del Orinoco)
¿Cómo se llaman esas figuras que animan a sus equipos en Gringolandia?
¿Cheerleader? ¿No les dicen también porristas?
A mi me luce que los intelectuales escuálidos son los porristas del Capital.
Y sobre todo aquellos que firman columnas de opinión o conducen programas de radio y TV defendiendo lo indefendible de un sistema perverso que hace agua por todas partes.
A ellos nada les importa, sino una lealtad incondicional a la burguesía y a sus aromas financieros.
Se visten con un traje espiritual de porristas y salen gritando al campo de la opinión.
Su voz es una voz condicionada y artificial.
Sus gestos, están sistematizados y son previamente ensayados.
Sus pasos responden al control de sus dueños, que son los amos del club mediático.
Hay que ver a estos cheerleader desaforados haciendo contorsiones ante el público y entonando cánticos oposicionistas.
Son un verdadero espectáculo.
No les da vergüenza porque, en algún momento de la vida, perdieron la que tenían.
Debajo del disfraz de porristas, se pierde su naturaleza original. Pueden ser académicos, pueden ser periodistas, pueden ser lo que sea, de una u otra profesión u oficio, pero al final se unifican en sus patéticas piruetas con los colores de la feria oligárquica.
Algunos de ellos (pocos en verdad) gozaron de mi estima en algún momento. Llegué a pensar que eran personas serías. Pero el momento de la verdad los puso en evidencia.
El momento de la verdad que siempre llega.