Desde la izquierda
(Publicado hoy en El Correo del Orinoco)
Como su intención era ir descifrando el escualidismo en términos generales y, de un modo más específico, el escualidismo intelectual (si es que algo como eso existe) esta columna nació hace un año, bajo el nombre genérico de “Con vista a la derecha”.
Pero ya me cansé.
Me cansé de caminar de frente y, al mismo tiempo, tratar de observar a la derecha con una postura que no es precisamente grata. Tanto mirar en esa antipática dirección terminó dándome tortícolis en el cuello, y también en el alma.
Por otra parte el paisaje de la derecha es de por sí tan desagradable como una inoportuna mosca en la comida. Tener que lidiar con eso todas las semanas ya se me iba haciendo muy cuesta arriba.
Piénselo Usted por un instante. Póngase en mi lugar. ¿No le parece sumamente desagradable tener que andar revolviendo a cada rato en las obsesiones, los intereses y las perversiones de la burguesía y, más aún, en las de sus acondicionados pensadores?
¡No! Hasta aquí llegué con eso. Necesito aire fresco.
Por lo tanto he decidido refundar esta columna de opinión. Quiero decir que a partir de hoy mismo le estoy cambiando el nombre y, con ello, la perspectiva.
La columna pasa a llamarse “Desde la izquierda”.
Desde ahora la intención es observar de frente, desde mi sitio natural y hacerlo de tal manera que no tenga necesidad de torcer el cuello.
A ver si así me siento más cómodo y con menos nauseas.
Espero que las lectoras y lectores que me siguen todos los jueves en El Correo del Orinoco, lo sepan comprender.
Mirando al frente, se abren las anchas alamedas y la vida se ve hermosa.
Tan hermosa como la merecemos cada uno de nosotros,