lunes, 13 de septiembre de 2010

CON WILLIAN LARA / 13.9.20




En nuestro recorrido por el país, nos tocó pasar por Guárico hace pocas semanas. Allí, en San Juan de los Morros, nos acompañó el gobernador Willian Lara a tres de las reuniones, con la Misión Cultura, con los directores de cultura de las alcaldías y con los cultores y grupos. Fue él quien decidió estar presente en todos estos encuentros. Pero no quiso ser protagonista. A pesar de mi forcejeo para cederle la palabra, el insistió en mantenerse en un segundo plano. Dijo varias veces: hemos venido a escuchar al Ministro.
Pero yo a mi vez quería oírle hablar a él, y lo logré un poquito en todas las reuniones. Siempre me asombró su agudeza para el análisis político y su capacidad argumental.
Pero no quiero hablar ahora de eso, sino recordar su viva imagen tan reciente. En estos tres días que han pasado desde el viernes, vuelvo a ver una vez y otra vez su rostro severo, bajo el cual se adivina la ternura. De vez en cuando una sonrisa pugna por convertirse en expresión. Pero él más bien la contiene.
El recuerdo me pega fuerte.
De un lado a otro, nos trasladamos en su camioneta con él como chofer y yo en el puesto del copiloto.
En su residencia estuvimos desayunando junto con Gisela, su esposa. Allí también nos acompañó en el encuentro con los medios.
En un momento dado, temprano en la mañana, viendo un mensaje en su teléfono me comentó: acaba de fallecer Müller Rojas. Ambos quedamos consternados.
Ahora es él quien se fue. No acabo de creerlo.