jueves 31 de diciembre de 2009

100 AÑOS DE MIGUEL HERNÁNDEZ /31.12.09



Una entusiasta y consecuente comentarista de este blog, de nombre Ana María, coloca en èl unos poemas de Miguel Hernández.
Convoca ella así la presencia de quien, ciertamente, fue el primer gran poeta que tocó mi corazón en los más tempranos años de la adolescencia.
¡Cómo leía yo a Miguel Hernández! Y nunca he dejado de hacerlo. Todavía sigue a mi lado como uno de los grandes. (Por cierto, también poeta predilecto de Alfredo Maneiro junto con Cesar Vallejo).
Ahora bien, este recuerdo que nos trae Ana María es bien oportuno, porque mañana se inicia el año centenario del poeta de Orihuela quien nació el 30 de octubre de 1910. Tendremos que tenerlo muy presente. Y homenajearlo como se debe, editándolo, difundiéndolo, leyéndolo.
He ahí una buena tarea para El Perro y La Rana: preparar una buena antología, más amplia que la que ya publicamos en Poesía del Mundo, para imprimirla con un tiraje, al menos, de cien mil ejemplares. Es únicamente una sugerencia. ¡Pero sería tan bueno que El Perro y la Rana la acogiese!

¿TIEMPO PERDIDO? /31.12.09

Con vista a la derecha
(Publicado hoy en El Correo del Orinoco)


Mi colaboración de esta semana se publica justamente el último día del año. Casualidades del destino.
Pudiera ser una buena oportunidad para reflexionar un poco acerca de su utilidad. Porque de pronto me entran dudas.
Como ustedes saben, en la presente columna en El Correo del Orinoco, bajo el título genérico de “con vista a la derecha” he ido dibujando con intención pedagógica algunas características de esta oposición derechista tan reaccionaria y canalla.
Semana tras semana, la coloco en la mira y le hago una instantánea digital.
Pero hay días, como hoy, en que me pregunto si no habré elegido un tema de opinión demasiado fácil.
Pues esta derecha venezolana es tan elemental, tan extraordinariamente primaria, sin ideas ni argumentos, que lo que provoca es ignorarla. Puesto que no tiene proyecto, es poco lo que puede aportar para la construcción del futuro. Y por otra parte, como sus integrantes se han querido desprender del pasado que los pone en evidencia, tampoco tiene memoria. ¿Qué tiene entonces la derecha? Nada, apenas el odio paranoico y surrealista que le satura el pensamiento y las obsesiones persecutorias que nunca la abandonan.
Vive en la fantasía. Se nutre de sus propias arrecheras. No tiene compón.
Pienso entonces, y de allí las dudas, que quizás no vale la pena dedicarle unos minutos de tiempo a retratarla.
En este último día del año me pregunto, como balance, si vale la pena gastar la pólvora en zamuros.

miércoles 30 de diciembre de 2009

DÁNDOLE VUELTAS A LA IDEA DEL BLOG /30.12.09

En estos años Felisa me decía sabiamente: prepárate para cuando dejes la función pública. El bajón va a ser demasiado grande. Tienes que tener cuidado para que no te afecte.
De esa manera, cuando en febrero dejé el Ministerio de la Vivienda, me hice un plan personal de actividades. Y lo fui cumpliendo para que el ritmo de trabajo al que estaba acostumbrado no descendiera tanto. Entre las cosas que se me ocurrieron, está este blog. Lo concebí no sólo como ejercicio de actividad, sino también como mecanismo para mantener una ventanita de comunicación, sobretodo con quienes me acompañaron en el trabajo público.
Ya ustedes lo conocen.
Ahora comienza un nuevo año y tengo, de nuevo, tareas en el gobierno. Pero también voy a emprender un proyecto literario al que no quiero seguir quitándole el cuerpo. Una cosa más otra, son dos cosas, aparte de muchas otras que forman parte de la vida.
Dos cosas importantes que pienso tomármelas en serio, como siempre hago.
Es por eso que no sé cuál va a ser el destino y la condición de este blog. Me pregunto: ¿podré mantenerlo sin que afecte a mis otras responsabilidades? ¿Cuál será el ritmo de colocación de entradas? ¿Una a la semana? ¿Dos? ¿Tres? ¡Últimamente era casi diario!
¿Será que debo abandonar la idea de mantener el blog? ¡Todo tiene su tiempo y su razón de ser!
Bueno, me quedan menos de dos días para pensarlo.

martes 29 de diciembre de 2009

UN CHOCOLATE CON BOLÍVAR /29.12.09



Es fácil imaginar a Simón Bolívar cubierto con su ruana roja casi hasta los pies, tomando un chocolate bien caliente llegada la noche, al atravesar el páramo yendo de Mérida hacia Trujillo, en los días de la Campaña Admirable.
Me gusta esa imagen que lo acerca a nosotros, que lo trae hasta la cotidianidad.
¿Quién de nosotros que haya pasado por Apartaderos, no tuvo que abrigarse bien y en su momento tomar una taza de chocolate para calentar el cuerpo?
Fue justamente en Apartaderos, en la Casa del Páramo, donde le compramos al amigo pintor Francisco Itriago esa pequeña y encantadora pieza de un artista popular, cuyo nombre ahora se me escapa, que imaginó al Libertador de esa manera, tomando un chocolate o tal vez un café, en un descanso del camino.
Me gusta mucho esta obra. Por eso la reproduzco aquí.

lunes 28 de diciembre de 2009

¿QUÉ DEBEN HACER LOS POETAS? / 28.12.09

(Continuación del diálogo via internet entre Ruben Wisotzki y Farruco Sesto)

Rubén: "¿Qué deben hacer los poetas en la guerra?". Ésta es la pregunta que desde el 18 de julio de 1936 asaltó a Juan Ramón Jiménez. Y ésta es su respuesta: "La poesía como todo lo esencial es eterna, no se modifica con las circunstancias. En todo caso, el poeta cumplirá con su deber y su conciencia, dejando, si es preciso, su trabajo literario propio de la paz, y poniéndose con su ideal. Y su ejemplo". Para el autor de Platero y yo siempre estuvo clara la labor de un escritor "si no puede pelear con los puños": como artista, escribir lo mejor que sepa; como ciudadano, arrimar el hombro cuanto pueda. Sin mezclar jamás ambas cosas, sin confundir la pluma con una pistola y, sobre todo, sin dejar que la primera se beneficie de la autoridad de la segunda: "Nosotros ¡los intelectuales! Etc. Debemos ayudar al Gobierno y al pueblo; no ellos a nosotros". Transcribo este párrafo completo de un artículo publicado en un periódico español de Javier Rodríguez Marcos para preguntarle por la pregunta de siempre: ¿Y nuestro intelectual qué? ¿Por qué el intelectual venezolano pide ayuda? ¿Por qué pide "a gritos" que se le deje en paz? ¿por qué el intelectual partícipe del proceso actúa igual que el intelectual que siempre ha criticado?¿Por qué el intelectual de hoy, y hablo de generalidades, claro está, evita la crítica y prefiere la complacencia, el comentario adulador, el apoyo irrestricto, o simplemente el silencio? ¿Cuál es la visión de alguien como usted que no se calla?

Farruco: querido amigo, me da la impresión de que saliste como un gladiador, con una red y un tridente. Si no voy con cuidado ese conjunto de preguntas tuyas puede enredarme y hacer que mi sangre manche la arena. A veces te pones peligroso. Pero supongo que ese es el rol del entrevistador: tensar la conversación, darle un cierto carácter de lid.
Trataré, de todas maneras, de no dejar mi tranquilidad de espíritu en esa red.
Tú haces unas ciertas afirmaciones y preguntas sobre los intelectuales y adviertes que hablas “de generalidades, claro está”.
Bueno, te lo confieso: no creo que hables generalidades. Creo que tienes en mente nombres concretos, personas específicas que tienen determinadas actitudes. Y pienso también que si aludiéramos a esas personas directamente, la conversación se tornaría más clara. Porque para mí es difícil, es más, creo que no es justo en este momento, moverse con un grado de generalización tan grande. En otra época, cuando salió el número de la Letra R que dedicamos al compromiso, tal vez tenía sentido hablar de los intelectuales como un conjunto con características en cierto modo comunes. Hoy no. En el panorama actual hay de todo. De lo que quieras, encuentras.
Críticos duros, críticos suaves, desde afuera, desde adentro, más audaces, más prudentes, indiferentes, auto apartados, silenciosos, fanáticos, irracionales, tranquilos, comprometidos con el proceso, enemigos del proceso, de todo hay. Los que quieren estar en el ojo del huracán, los que se ponen tras la barrera, los complacientes, los aduladores, como tú observas, pero también los que ponen el dedo en la llaga, los incómodos, de todo.
Hay los que mezclan el arte y la vida política, y hay los que los colocan en planos separados. De todo hay. Izquierda y derecha. Y dentro de la izquierda los diferentes matices, porque lo que se supone que se defienden son ideas. Y en la derecha, una actitud más coherente, más homogénea, porque lo que se supone que se defiende son intereses. Como siempre. Como en todas partes.
Yo lo veo así.
Ahora bien, si creo entenderte, deduzco que tú piensas que falta crítica dentro del proceso, más abierta, más directa, menos elíptica. Hablas claramente de complacencia y adulancia o de la opción del silencio asumido. En mi opinión ese fenómeno en los casos en que pueda darse, no es por complacencia ni adulancia, sino por exceso de prudencia o discreción. El país se ha polarizado tanto y es tan serio lo que aquí se juega, que los intelectuales y artistas bolivarianos se muestran cautelosos para no darle armas al adversario en ningún caso. Prefieren tragarse las inconformidades a meter la pata y arrimar el ascua a las sardinas del enemigo. ¿Es eso correcto? ¿Es siempre correcto? ¿Cuál es el límite entre la discreción ante los errores y la connivencia con ellos? He ahí interesantes temas para discutir, junto con otros. Pero para eso hay que estimular la cultura del debate. Al menos internamente. Con la oposición, que es toda ella de derecha (al parecer sin remedio), es bien difícil, porque en general no la veo dispuesta a manejarse con argumentos. No le interesa. Lo suyo es algo así como un ejercicio de “publicidad” en contra, permanentemente. Resulta asombroso. A mi en lo personal, los intelectuales opositores me han decepcionado mucho. Incluso hay una serie de personas que tiempo atrás respetaba, que ahora pienso que no lo merecían. Realmente el paisaje hacia la derecha es bien desolado, gris y elemental. Tú lo sabes. Basta con leer las columnas de opinión de los dos grandes periódicos opositores, Nacional y Universal, para darse cuenta de ello. Es altamente decepcionante.
En relación a las opiniones de Juan Ramón Jiménez ante la circunstancia de la Guerra de España, lo único que se me ocurre es suplementarla con el soneto que Antonio Machado (“caminante, no hay camino”) le dedicó a Líster y que te copio a continuación, pues seguramente de él fue que sacó Rodríguez Marcos la alusión a la pluma y la pistola:

A LÍSTER, JEFE EN LOS EJÉRCITOS DEL EBRO

Tu carta –oh noble corazón en vela,
Español indomable, puño fuerte-,
Tu carta, heroico Líster, me consuela,
De esta, que pesa sobre mí, carne de muerte.
Fragores en tu carta me han llegado
De lucha santa sobre el campo ibero;
También mi corazón ha despertado
Entre olores de pólvora y romero.
Donde anuncia marina caracola
que llega el Ebro, y en la peña fría
donde brota esa rúbrica española,
de monte a mar, esta palabra mía:
“Si mi pluma valiera tu pistola
de capitán, contento moriría”.


Antonio Machado, junio de 1938

viernes 25 de diciembre de 2009

LA PUERTA / 25.12.09


Juan y Conchi me habían pedido hace ya muchos meses, que les pintara un cuadro y unos dibujos para su casa. Se los prometí para antes de que terminara el año. Pero ya sabemos como son estas cosas. Uno lo va dejando y dejando y el tiempo se echa encima. De modo que esta semana me tocó ponerme a la tarea para no fallar a la palabra. Al menos para entregarles el cuadro. Ya veremos los dibujos.
Clavé la tela sobre un bastidor que me había regalado Samantha. Saqué de sus gavetas los pinceles y los tubos de acrílico, comprados en el IARTES, y me puse a pintar durante tres días. Lo que resultó es una de esas grandes estampas de puertas o ventanas en tamaño natural que de vez en cuando me gusta hacer. Creo que esta es la segunda puerta. Ya tengo en mi haber unas ocho o diez ventanas, desde la primera que tiene fecha de 1986. Aunque tal vez haya alguna anterior que ahora no tengo en mente.
Tienen un toque ingenuo, con una curiosa forma de plantear la distancia y el espacio, sin fugas ni perspectiva, como en las ilustraciones románicas de la edad media. También refuerzan esa analogía los colores planos de los objetos, bordeados de líneas negras. Igual que muchos de los dibujos infantiles o, incluso, los de las tiras cómicas. Son cuadros, en realidad, de un tratamiento muy simple, sin pretensiones de nada. Pero creo que logran su cometido. Su elaboración me da placer a mí y, hasta donde he podido comprobar, también los disfrutan visualmente quienes les han dado entrada en su casa.
Yo tengo dos de esas ventanas en la mía. Una en la sala y otra en el dormitorio. A veces emprendo un viaje a través de ellas y me voy lejos. Me meto en el colorido y tranquilo paisaje adonde nadie me moleste y nada me perturbe.

jueves 24 de diciembre de 2009

FELIZ NAVIDAD /24.12.09



A mis camaradas de este blog, queridos lectores y lectoras, mis mejores deseos para que disfruten al máximo la prodigiosa aventura de seguir construyendo una patria nueva, una paìs de iguales. Mucha felicidad para el año 2010.

NOCHEBUENA / 24.12.09

Con vista a la derecha
(Para ser publicado hoy en El Correo del Orinoco)
NOCHEBUENA

Hoy jueves, 24 de diciembre, celebramos la Nochebuena. Compartimos la cena familiar como el acto ritual, año tras año repetido, de una pequeña comunidad que se reconoce a sí misma en los lazos afectivos, amorosos, de sus integrantes. Con los años, algunos actores se van despidiendo, disolviéndose su presencia física en la marea del tiempo. Sin embargo otros nuevos llegan y se van incorporando de modo tal que el rito continúa.

Es como un tejido de generaciones que se va desgastando por un extremo y renovándose por el otro. Pero en esencia, todo sigue igual. Es la misma tela familiar.

Alguna vez, hace ya muchos años, vimos la escena con ojos de niño. Y era muy hermoso.

Hoy quisiéramos haber mantenido en nosotros aquella mirada inocente, ilusionada, encandilada, despojada de sombras, entregada a la fascinación de la Navidad, sin ninguna herida en el alma, sin ningún dolor presentido. Pero la vida fue matizando nuestra inocencia y enseñándonos que, desgraciadamente, para la humanidad el ejercicio colectivo de la razón amorosa, fraternal, evangélica, todavía es una cuestión pendiente.

Desde aquella mirada de niño, recuperada hoy en estas líneas, y desde la celebración de la Nochebuena, deseo de corazón a todos los venezolanos y venezolanos que creen en el proceso bolivariano, que nunca renuncien al compromiso de amor colectivo que nos guía. Que tengan en cuenta que es un ejercicio de la voluntad.

Y a los adversarios políticos les deseo igualmente, también de corazón, que reflexionen sobre este tema del amor en comunidad, para que puedan encontrar la paz de espíritu que hoy por hoy, debido a sus particulares obsesiones, han perdido.

lunes 21 de diciembre de 2009

LA BUENA VOLUNTAD / 21.12.09

Al momento en que el Sol alcanza el punto de máxima declinación negativa en su órbita aparente, le llamamos solsticio de invierno. Es el día más corto del año. De la misma manera que el solsticio de verano corresponde al día más largo. Desde muy antiguo, hasta donde pueden recogerse tradiciones y encontrarse huellas, la humanidad lo ha venido celebrando de una u otra forma, Con la llegada del cristianismo, esa celebración del solsticio de invierno la relacionamos con el nacimiento de Jesús. Le decimos Navidad.
Y con la Navidad revivimos la imagen que nos transmite el Evangelio según San Lucas: la de una multitud del ejército celestial, exclamando: gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad.
¡La buena voluntad!
¡Qué importante!
Bien oportuno es, justamente en esta época, recordarlo a la luz de lo sucedido en Copenhague, donde un grupo de presidentes de no muy buena voluntad (por no decir directamente de mala voluntad) se burlaron de las expectativas de los pueblos del mundo, en relación a las medidas para enfrentar el cambio climático.
De todas formas a esos presidentes, y desde luego a sus países, también les deseamos paz, aunque algunos de ellos hagan de la guerra su negocio. Y decimos lo mismo que el Presidente Chávez: ¿Será que piensan mudarse de planeta?

sábado 19 de diciembre de 2009

CARACAS EN DICIEMBRE /19.12.09


Hoy, contemplando y viviendo esta Caracas terriblemente agitada por la Navidad, pero hermosamente acicalada por la clara luz de diciembre, he querido regalarles la lectura de unos fragmentos del retrato que de ella hace Joseph Luis de Cisneros, en su libro Descripción Exacta de la Provincia de Venezuela, publicado en Valencia en 1764, diecinueve años antes del nacimiento de Bolívar.
Creo que son muy divertidos y que nos dan una imagen interesante de algunos aspectos de la vida cotidiana en aquella Caracas Colonial para los sectores criollos. Y al lector perspicaz tal vez le conmueva la visión de los indios trayendo a cuestas sus mercancías desde los valles de Aragua.
Me tomado un tiempito para transcribir estos fragmentos respetando casi escrupulosamente la ortografía original, con su puntuación. Lo único que he modificado para facilitar la lectura ha sido la acentuación a la que, en general, he actualizado.
Espero que lo disfruten


CIUDAD DE SANTIAgo de Leon de Caracas, Capital de la Provincia de Benezuela.

Es esta Ciudad bastantemente grande, sus Calles muy derechas de diez Varas de ancho, iguales todas en Simetría; está fundada en un hermoso valle a la parte del Sur, de la primera Cordillera. El temperamento es templado; de modo que ni el calor molesta en el Verano, ni el frío en el Ivierno. El clima es algo melancólico, y especialmente las tardes, a causa de las nieblas que descienden de la alta Cordillera, que tiene a la espalda, en cuya falda está situada; y también por la segunda Cordillera, con que fecundan su Terreno, de modo, que por todas las Calles corren las aguas, y sirven de fecundar muchas Huertas, que proveen la Ciudad de menestras y todo género de Ortaliza.
Sus edificios son a la Antigua: tiene Iglesia, Catedral, con Obispo Sufraganeo del Arzobispo de la Isla Española de SantoDomingo. Un Colegio Seminario y en él Universidad: tres Conventos de Religiosos, dos de Religiosas; tres Parroquias; quatro ayudas de Parroquia; y dos Hospitales. La Plaza principal es hermosa, y muy bien delineada, con dos Fuentes por sus dos lados, adornada de Pórticos, primorosamente hechos, donde se vende diaria, y abundantemente, quanto comestible da el País; y es abundante de Ortaliza, y de todo género de Vituallas, Garbanzos, Lentejas, Avichuelas, Cardos, Escarolas, Remolachas, Espárragos, Caraotas y Zanahorias. Está también bien provista de Pescados delicados, con algunos otros Mariscos, y muchos Animalejos, que da el País, para los días de abstinencia.
Su Vencindario pasa de 26.340 Almas…..(….)

También vienen de los Llanos de Casanare, con porción de Mulas, y Ropa de Algodón, y alcanzan a la Ciudad de Caracas, que venden en cambio de Ropas de Lino, Vino, Cera y Polbora, que es de lo que se carece en su País. También tiene su Comercio por tierra con la Ciudad de Barcelona, de la Provincia de Cumaná, que lo hacen por los Llanos, comprando Mulas de esta Provincia, en Cambio de algunos Frutos de la suya.
Abastacen a esta Ciudad de Carne de Baca, que es la que se gasta; porque Carnero, nunca se pesa en las Carnicerías: los Llanos de la Villa de S. Carlos, Villa del Pao, Villa de Calabozo y Ciudad de S. Sebastián, que son todas de su Provincia, y es tanto lo que abunda, que un Novillo, o Baca, en ocasiones, vale ocho Reales de Plata, y si está tan gordo, que el Sebo pasa de cuatro arrobas, por cuatro Pesos se encontrará, quedando su Dueño muy satisfecho de la venta. Se comen regaladas Terneras, buenos Carneros, y Capones, y todo con abundancia. Entran Atajos de Cerdos, de las Poblaciones del contorno, en grande abundancia, Pollos, Gallinas, Pabos, y Patos.
De los Valles de Aragua, traen los Indios acuestas, innumerables porciones de Aves, y Ganado menudo.
Azucar blanca, y prieta abunda con exceso, de los muchos Ingenios, y Trapiches, que tienen los Valles del Tuy arriba, Guatire, y Guarenas. Todo el año se encuentra abundancia de Fruta del País; y también Higos, Ubas, Manzanas, Membrillos, y Fresas, que se dan muy delicadas: Y aunque el cuotidiano consumo de Pan es de Maíz, y Casabe, que produce el mismo terreno; también se coge en el Valle de Cagua riquísima Arina, de que se hace muy buen Pan; y como la Real Compañía provee en abundancia de Arinas; pues de ordinario en sus Almacenes se pierden, por no poder darle salida, nos hallamos siempre con abundancia.
Jamones, Chorizos, Bacalao, Salmón, Arenques, Mantequilla, Quesos de Flandes, Vinos, con diferentes Licores, Aceyte, y todo género de Especería, y están siempre sus Almacenes bien proveidos; y también, para lo ordinario, se suple con los Cerdos adobados, buenas Longanizas, y mucho Pescado salado, que nos traen de las Islas de Barlobento, y de las Costas del Mar, de esta Provincia, y mucho de los Ríos.

viernes 18 de diciembre de 2009

LA RELACIÓN ARTE/POLÍTICA /18.12.09

(CONTINUACIÓN DE LA ENTREVISTA RUBÉN WISOTZKI-FARRUCO SESTO)

Rubén: creo que con Bertolt Brecht nos hundimos a las profundidades así como salimos a la superficie a tomarnos una gran bocanada de oxígeno. En todo caso, con este extraordinario alemán, se llega a la orilla, a todas las orillas. Le agradezco el traerlo así como una reflexión que debería llevar un foco de mil vatios sobre ella. Es la referente a aquellos que buscan adecuar la actividad de la gestión cultural a la política directa. Fue el propio Brecht quien escribió: "...la vida de la población trabajadora, la lucha de la clase obrera por una vida razonable y creadora, es un tema grato del arte. Pero la simple aparición de obreros y campesinos en el lienzo tiene poco que ver con este tema. El arte tiene que aspirar a una amplia inteligibilidad". Salgamos a la superficie sin dejar de profundizar en el tema: ¿Cómo asumió la relación arte/política en su condición creadora? Debe tener más de un cuento al respecto. Es un gran momento para echarlo, ¿no?

Farruco: mi vida, desde la adolescencia, está llena de política. Por mis ideas, por mis actividades, por los hombres y mujeres que me sirvieron de referencia, por los amigos que fueron mis maestros, por mi propia autoafirmación como hombre de izquierda. Y por supuesto, por mi militancia partidista que comenzó en 1973 con Alfredo, y no ha cesado.
Al mismo tiempo, me he sentido atraído por las artes y la literatura, a las que considero mi ámbito natural de movimiento. ¿Cómo se llama ese espacio con unos determinados límites que constituye el hábitat de vida de algunos animales salvajes? Bueno, algo así. Las artes son mi hábitat, mi territorio personal.
¿Confluyen mi visión política y mi práctica en el campo del arte? Yo digo que si, que es absolutamente así, que no me puedo escindir en dos personas diferentes. El que me compre, me compra entero, de una sola pieza. Soy un revolucionario, o modestamente pretendo serlo, todo el tiempo.
¿Quiere decir eso, entonces, que mi obra poética y plástica está monotemáticamente marcada por la política? Ahí sí te digo que no, que no ha funcionado así, que no lo he creído indispensable. He escrito poemas políticos, ciertamente, cuando me han salido del alma, por una determinada circunstancia. Pero en general no es el área temática que me delimita. Ya tú lo sabes. Conoces algunas cosas de las que hago.
Pero nadie me lo ha reclamado jamás. Ninguno de mis jefes políticos o compañeros de militancia me ha pedido (y mucho menos exigido) que escribiera preferentemente poesía social .
Pero, fíjate, yo considero que todo lo que hago, tal como te lo decía, da cuenta de mí, como soy, como pienso, expresa el tiempo que me toca vivir, trata de ceñirse al lugar donde se da nuestra existencia. Creo que no puede ser de otra manera.
A veces, lo confieso, hay más de una intención en los poemas y, por lo tanto, más de una lectura posible. Por ejemplo, Por una mujer, un pequeño libro del cual edité cien ejemplares, es un canto a la revolución soñada, a la revolución esperada y trabajada, entretejido con un discurso sobre el tema amoroso. Algo así, salvando las distancias, como el Cántico Espiritual de San Juan de la Cruz, que tiene también por un lado la lectura amorosa directa, y por otro una lectura metafórica de otro tipo de relaciones con lo sobrenatural. Un poemario, llamado Manual de Obra, es un caso parecido. En él los constructores son, también, los luchadores sociales. La obra en construcción es la revolución. Y así.
Hay, por supuesto, también poemas de tema directamente político. Cuando mataron a Camilo Torres escribí una elegía muy especial y la edité en forma de pequeño libro de muy pocos ejemplares en un multígrafo de alcohol, que tenía en la casa. Su título era: ensayo poético-tendencioso acerca del lugar, la razón y las circunstancias de una muerte en la montaña. Así mismo escribí dos Elegías al Che en octubre de 1967, otra a Víctor Ramón Soto Rojas cuando lo mataron, de la cual no conservo copia, otra a José Rosales y Alberto Luque, dos compañeros fundadores de la Causa R que se ahogaron en el río Caroní cuando fueron a apoyar a los matanceros en las elecciones de Sidor. También a Enrique Maza Carvajal, un estudiante de ingeniería que murió en Santiago cuando el golpe fascista contra Allende, le dediqué un poema que se llamaba Testicular dolor por Chile.
Así mismo en la escritura de canciones hay muchas que podríamos denominar letras políticas, ¿verdad?
Y no quiero dejar de mencionar La Clase, mi segunda novela corta, que se llama así, justamente porque narra un episodio donde la fuerza de la clase a la que pertenece la protagonista incide en una decisión muy que va a ser fundamental en su vida.
Pero todo eso junto, es decir, toda la obra estrictamente política, en poesía y narrativa no forma sino una pequeña parte de lo que hice. La inmensa mayoría tiene que ver con visiones, reflexiones, nostalgias, ensueños y descubrimientos de un hombre que, entre otras cosas, es político, pero que no sólo es político. Y creo que eso debe estar allí de alguna manera, para el que me lea con cuidado.
Otra cosa es la escritura de circunstancia, que te aseguro que ha sido muy profusa en documentos partidistas, la mayoría nunca firmados, artículos y columnas periodísticas, ensayos cortos y ese tipo de cosas. Esa escritura sí ha sido directamente política o muy cercana a la reflexión política.
En todo caso, creo que nunca había pensado en esto. Ahora que me tocas el tema, me doy cuenta de qué siempre he hecho lo que he querido, sin planteamientos previos que me condicionaran. He actuado, y lo sigo haciendo, en absoluta libertad. No concibo que sea de otro modo.
No sé, Rubén, si esto contesta tu pregunta. En todo caso es lo que puedo decirte.

jueves 17 de diciembre de 2009

LOS ESCUÁLIDOS Y LA NAVIDAD /17.12.09

Con vista a la derecha
(publicado hoy en el Correo del Orinoco)

Los escuálidos tienen un problema en estas fechas. O mejor dicho, varios problemas. Cuando se acerca la navidad no hallan que hacer porque se les alborotan las contradicciones. Me explico:
Por un lado está el asunto del mensaje de paz en la tierra a los hombres y mujeres de buena voluntad. Eso a ellos los pone rabiosos, porque mientras estemos nosotros gobernando ni quieren paz, ni tienen buena voluntad. Lo suyo es odio desmedido y nada menos navideño que ese resentimiento escuálido.
En segundo lugar están los propios festejos. Los oposicionistas están picados desde que dijeron que la navidad era sin Chávez o no era navidad. Como se lo han tenido que calar una y otra vez, en cada diciembre se les revive una herida espantosa que no les llega a cicatrizar.
Son así, los escuálidos, disociados. Porque en tercer lugar no conciben que pueda haber contento general y alegría popular cuando el país vive (según ellos) en la opresión del régimen, se hunde en el caos y se dirige con rápido paso hacia el abismo.
¡Que vaina con los escuálidos que no se permiten el lujo de estar tranquilos y felices en público! Cuando alguien los observa, ponen su mueca más amarga y juran que esta es la última navidad bolivariana.
Mientras tanto nosotros sonreímos felices y cantamos: ¡Fuego al cañón! ¡Fuego al cañón! Para que respeten nuestro parrandón.

miércoles 16 de diciembre de 2009

MAIAKOVSKI / 16.12.09



Repasando mis fotos de viaje, para encontrar algunas que me ayudasen a ilustrar un determinado proyecto, tropecé con esta que le tomé en Moscú a una estatua de Maiakovski.
Quise reproducirla aquí, no sin antes editarla un poquito para darle los colores del arte de su época.
Leí tanto a Maiakovski en mi juventud, en la edición de Losada, que me es fácil recuperar de la memoria algunos versos. Por ejemplo, y tal vez entre los más conocidos, aquellos donde decía: no seré un hombre, seré una nube en pantalones. Y también los que finalizan el poema que le dedicó a Esenin. En esta vida, morir es cosa fácil. Hacer la vida es mucho más difícil.

martes 15 de diciembre de 2009

INVITACIÓN A BAUTIZO /15.12.09


Convoco a mis amigos y amigas que leen este blog (es decir, a quienes por casualidad lo abran en las próximas horas) al bautizo de mis tres últimos Cuadernos para la Comuna.
Será un acto sencillo, entre camaradas del espíritu.
Les ruego también que trasmitan esta invitación a quienes crean que pueden tener algún interés en asistir.
La cita es el miércoles 16 a las seis de la tarde en el Centro de la Diversidad Cultural (en la foto), avenida Zuloaga, Los Rosales, a menos de doscientos metros desde la parada de Metro de La Bandera.
Muchas gracias de antemano por su presencia.

lunes 14 de diciembre de 2009

LA BELLA Y LA BESTIA /14.12.09


Me apetecía regalarle otro dibujito al puñado de amigos que visita esta página.
De manera que hoy coloco éste de la Bella y la Bestia, que es un tema al que acudo con frecuencia porque me gusta.
La computadora permite esa ligereza y rapidez. En cuestión de un par de minutos se improvisa un dibujo.Y además nos recompensa con la brillantez del color. Vaya, pues, por ustedes.

domingo 13 de diciembre de 2009

FIJANDO UNA IDEA / 13.12.09

(continuación de la entrevista Rubén Wisotzki- Farruco Sesto)

Rubén: Sé de su preocupación, sé de su interés, sé de su inquietud, por hacer del acto cultural un hecho contundentemente masivo, extraordinariamente inclusivo, y profundamente democrático, durante su gestión al frente del Ministerio del Poder Popular de la Cultura. Sé que todas esas condiciones las hicieron propias, fueron desde siempre propias, del equipo que lo acompañó en esa misión. En una parte minúscula, y con la modestia del caso -más minúscula y más modesta porque fue una participación mínima la de uno-, dejamos constancia de ese esfuerzo colectivo. Se hace tal referencia, o aclaratoria, porque usted menciona la realización de eventos de arte que puedan incidir sensiblemente en la elevación de la conciencia de la mayoría de nuestro pueblo. Sería muy importante que desarrollase esa idea. ¿Qué eventos son esos? ¿Se realizaron? ¿Se logró el objetivo? ¿En qué punto, desde el más amplio ejercicio de la subjetividad, está el Proceso en ese sentido?

Farruco: Si, lo menciono como una obligación desde el Estado, es decir, concretamente desde la gestión pública de la cultura. La obligación de hacer del arte, en el que desde luego incluyo la literatura, un factor de elevación de la conciencia en el seno del pueblo.
Esto lo digo porque creo que el arte nace precisamente para eso, para expresarnos, a todos y a cada uno, en nuestros sueños, anhelos, acciones, logros y satisfacciones, así como en nuestras angustias, miedos, imposibilidades, carencias y tristezas. Me viene ahora a la mente el título de una trilogía de Torrente Ballester, Los gozos y las sombras. Eso que somos, eso de lo que estamos hechos, de sombras y de gozos. Esos elementos que forman la estructura de nuestra alma, individual y colectiva. Y como, al fin y al cabo todo esto, me refiero a lo que hemos venido conversando, tiene que ver con la búsqueda de la mayor suma de felicidad posible, lo cual a su vez depende del establecimiento de unas mejores relaciones humanas entre nosotros y con la naturaleza, estoy convencido de que el arte es un instrumento esencial para ello. Ese instrumento de expresión tan importante y universal en tiempo y espacio, presente en todas las culturas desde que tenemos registro de ello, no puede ser dejado de lado a la hora de establecer políticas desde la gestión de Estado.
Y sin en algún momento debemos destacar esa importancia es durante una revolución social.
Me preguntarás: ¿cuál arte, cuál literatura?
Yo te diría: todo arte, toda literatura. No me atrevería a adjetivarlos. Puesto que el arte es siempre expresión individual y social, es por eso una herramienta indispensable para el conocimiento de la realidad con todas sus contradicciones.
Bien es cierto que Brecht tiene un singular poema titulado: la literatura será sometida a investigación. ¿Te acuerdas? …Literaturas enteras, escritas en selectas expresiones, serán investigadas para encontrar indicios de que también vivieron rebeldes donde había opresión. Invocaciones de súplica a seres ultraterrenales probarán que seres terrenales se alzaban sobre seres terrenales. La música exquisita de las palabras dará sólo noticia de que no había comida para muchos.... Por extensión, podríamos decir que no sólo la literatura sino que el arte será sometido a investigación. Bueno, para investigarlo y juzgarlo hay que conocerlo. Y conociéndolo entenderemos mejor la sociedad que lo produjo y podremos perfeccionar mejor la nuestra.
No se trata pues de encontrar recetas, ni de producir fórmulas apropiadas. Ni de privilegiar temas. Ni de clasificar el arte en correcto o incorrecto. Ya lo harán, si quieren, las generaciones futuras, cuando analicen lo que ahora está pasando y nuestras contradicciones. No nos corresponde a nosotros, actores de este tiempo. Por eso te digo: todo arte, toda literatura.
Quiero decir con esto, que creo me quedó un poco enredado, que todo género, que toda forma de arte, sin clasificarla en superior o inferior, culta o popular, tradicional, clásica o contemporánea, es agente multiplicador en la conciencia.
Todo arte ofrece pistas, claves, para el conocimiento de lo que somos.
Ahora bien, si vamos a buscar la masificación de objetos y eventos de arte, quiero aclararte que por masificación no entiendo unificación. Eso más bien, tal como yo lo veo, lo hace el mercado capitalista de arte, como con todas sus mercancías (y el arte para el capitalismo lo es) que las unifica para la mayoría del pueblo y las diversifica para las élites.
Nosotros por masificación queremos decir multiplicación masiva en la diversidad.
En el fondo es simple. Se trata de ensamblar arte y vida social, hasta hacerlos inseparables.
¿Cómo se consigue esto desde una gestión cultural?
Es fácil: estimulando la apropiación del arte (repito de todos sus géneros) por parte del pueblo, tanto en los aspectos teóricos como prácticos. Es decir, lograr que todos nos formemos y nos capacitemos tanto para la producción como para el goce artístico.
Desde el punto de vista de la responsabilidad de la gestión cultural esta es una tarea inmensa, en un cierto sentido compleja, pero al mismo tiempo muy hermosa.
Nosotros en el Ministerio quisimos darle sentido estratégico a esa responsabilidad y en su momento nos preguntamos ¿qué debemos hacer? La respuesta que conseguimos entonces fue la misma que te doy ahora: intentar casar todas las formas de arte con todas las culturas y todos los territorios. Entretejer hasta donde fuera posible, las redes de creadores. Propiciar, por consiguiente, el mayor intercambio entre las culturas nacionales y entre ellas y las de otras sociedades. Para ello promovimos festivales de todo tipo, megaexposiciones, megaediciones, todo lo que pudimos hacer en ese sentido. Me acuerdo ahora de un grupo francés de circo que presentó su espectáculo en un hangar o galpón en San Fernando de Atabapo, en pleno territorio amazónico. Y así por todas partes, en la medida de nuestras posibilidades logísticas y financieras. De un modo muy especial, impulsamos una serie de cursos de formación de distintos niveles, con presencia de la actividad de todas las plataformas culturales en todos los municipios. Fue un programa que llamamos Cultura en Curso. Hubo un año, creo que el 2006, donde no quedó en Venezuela un solo municipio donde no se diera al menos un curso de cine, por ejemplo, o de apreciación literaria. Por esa vía íbamos. Pero no se trata ahora de hacer un recuento de lo que hicimos o dejamos de hacer, sino de fijar la idea. Me lo vuelvo a imaginar como una vez lo hice: como un paisaje febril de actividades culturales por todas partes, en todos los pueblos y ciudades, yendo a la búsqueda de los creadores y de las diversas culturas, encontrándose las que llegan con las que están para enriquecerse mutuamente. Que nada quede al margen. Que nadie quede al margen.
Parece claro ¿verdad? Parece lógico todo esto y al mismo tiempo hermoso ¿No es cierto? Una gran tarea. Sin embargo algunos gerentes de la cultura aparentemente no están de acuerdo. Ellos quieren adecuar la actividad de la gestión cultural a la política directa. Creo que es producto de una grave confusión. Ciertamente no hay nada, no existe ninguna actividad humana, que no se sumerja en la política, que no sea, de alguna manera, política. Así como no hay ninguna actividad que no sea o signifique economía. Eso es así. Pero hay unas especificidades. Y esto a veces esos funcionarios no parecen entenderlo. El arte tiene la suya. Y posee unas cualidades y unas calidades que le permiten tener una manera muy propia de influir en la conciencia y, de esa manera, alterar el curso de los acontecimientos.
En fin, no sé si logré contestarte. Cada vez nos metemos más en profundidades con esta conversación. Espero que podamos salir a la superficie a respirar. No vayamos a quedarnos sin oxígeno.

sábado 12 de diciembre de 2009

!YA ESTÁN IMPRESOS! / 12.12.09




¡Tres cuadernos más! Ya están impresos los Cuadernos para la Comuna números cinco, seis y siete. Yo les digo así aunque, realmente, no tienen numeración. Con ello cumplí mi promesa de terminar y publicar siete este año, que con la entrevista que me está haciendo Rubén Wisotzki serían ocho.
Fue para mí no sólo una experiencia de auto disciplina (pues ahora que no tenía tareas específicas quise imponerme una para intentar seguir siendo útil) sino también una manera de decir ciertas cosas que hace tiempo quería poner por escrito.
Creo que fue un bonito ejercicio.
Ahora, con los cuadernos en la mano, cuyas portadas reproduzco en esta nota, estoy contento.
¡A ver si esta semana podemos hacer un pequeño acto de bautizo! Desde ahora están invitados.
El año que viene, que ya está muy cerca, emprenderemos nuevas aventuras.

viernes 11 de diciembre de 2009

LA PREGUNTA DIEZ / 11.12.09

(continuación)

Rubén: Al contrario de lo que podría pensarse, una respuesta, si se basa en los principios de la argumentación y el razonamiento, no satisface la pregunta. Por el contrario, despierta nuevas inquietudes, nuevas preocupaciones, nuevas preguntas. Entre las posibles he de jerarquizar la siguiente, de acuerdo a lo expresado por usted anteriormente: Dice que defendería, en un supuesto, "una asignación presupuestaria anual, que fuera por lo menos el doble de lo actual. Y lo haría con argumentos, porque sé muy bien dónde tenemos los bolsones de necesidad". Pues bien, ¿cuáles son esos argumentos? ¿Cuáles son esos "bolsones de necesidad"?

Farruco: ¡Ah no, Rubén! No me vas a poner a hablar de temas presupuestarios. Ya te dije lo que tenía que decir. Eso es un pantano.
Por otra parte creo que el asunto de la pregunta es tan específico que rompe el ritmo de reflexiones que veníamos trayendo. Sé muy bien que es casi inevitable que el tema de los recursos aparezca en algún momento. Pero entiende que no sabría qué contestarte. Una cosa es plantear las necesidades presupuestarias en un encuentro institucional entre responsables de las asignaciones en el nivel grueso, donde se podría dar una buena discusión de fondo, y otra es ponerme a hacer una lista de argumentos y necesidades. No me parece que quede bien ni que tenga mucho sentido. Pienso que el escenario de la discusión, que no puede ser teórica sino práctica, es primordial. Las tensiones que puedan existir en ese escenario son importantes, los contra argumentos (que me imagino se darían) también lo son.
Creo que tengo razones justas, pero ¿cómo las expongo así, en frío? Todas las áreas de actuación del gobierno tienen necesidades. Se trata de alterar los porcentajes. Quitar allí para poner aquí. Se trata de sopesar valores. Y yo no puedo ser un juez y tomar decisiones en solitario y sin contraparte.
Yo insisto de todas formas en que, en nuestro caso, tener el doble del presupuesto para la cultura permitiría desajustar un poco el cinturón de las instituciones, sobre todo en el caso de la nómina y la actualización y compra de equipos necesarios.
Nos facilitaría dar un salto cuantitativo y cualitativo en el campo de la producción, que es un aspecto de primera importancia en el marco de una revolución. Recuerda que tenemos la obligación de producir masivamente objetos y eventos de arte que puedan incidir sensiblemente en la elevación de la conciencia de la mayoría de nuestro pueblo.
Un aumento de presupuesto nos resolvería también los temas logísticos para llegarle con una gestión cultural intensa a todo el territorio y más allá de nuestras fronteras. Ahí tenemos por ejemplo los capítulos de la divulgación y formación y el de la organización.
Nos permitiría actuar con mucha mayor contundencia en el área del patrimonio y de la diversidad cultural que siempre están muy justas, quiero decir apretadas, en los recursos.
Así mismo, sería fundamental contar con recursos suficientes para atender de mejor manera a la creación y a los creadores.
¿Qué más, así, a grandes rasgos? El asunto de la infraestructura cultural en todo el país, donde tenemos una larga deuda. Hay Estados en Venezuela en los que no hay un teatro convencional con tramoya, ni grande ni pequeño.
En fin, la verdad es que este tema, no es que lo rehúya, sino que pienso que tiene su momento. De todos modos, ahí quedan estas anotaciones.

jueves 10 de diciembre de 2009

ODIO (10.12.09)

CON VISTA A LA DERECHA
ODIO
(para ser publicado hoy en El Correo del Orinoco)

Me asombra la capacidad de odio que tiene la derecha, solo comparable en magnitud a su incapacidad para proponer un conjunto de ideas coherentes y convincentes.
¿Dónde están esas ideas? ¿En donde un proyecto de país que no signifique volver al pasado?
En sus discursos mascullados y repetitivos únicamente destaca el odio personalizado en Chávez.
Un odio que, en el fondo, significa un desprecio profundo por la gran mayoría del pueblo.
Todo lo que dice e intenta la derecha, está en función del furor insano que la mueve y motiva. Salir de este gobierno, salir del Presidente. Parar a como de lugar este proceso de transformación profunda. Detener los cambios.
La marcha del proceso la desespera, la saca de quicio.
Sin argumentos a favor de nada, todo lo que dice es en contra de algo.
Es sólo reacción, signo negativo, retroceso, vista atrás, nostalgia imposible de un pasado que ya no ha de volver. Los medios de comunicación que ella controla, son una buena muestra de esa retrógrada personalidad.
Una personalidad tal que, al estar falta de ilusiones y propuestas, carece al mismo tiempo de escrúpulos.
De modo que, aunque alguno de nosotros pudiera ingenuamente considerarla como a un conjunto de tristes infelices, hay estar muy pendientes de ella, alerta siempre, porque en cualquier momento ese odio, devenido en fascismo, mata. La derecha mata.
Es altamente peligrosa. Lo ha demostrado históricamente.

lunes 7 de diciembre de 2009

EL TEMA DE LOS REALES (7.12.09)

(Novena pregunta en este diálogo amistoso entre Rubén Wisotzki y Farruco Sesto)

Rubén: Ah, imposible rechazar semejante propuesta de entrar al caño. Al igual que usted estamos adentrándonos en esos manglares de la cultura desde hace años. Y cuanto más penetramos, más denso, rico y complejo es el paisaje. Y así, sin pararle al roce de la proa con las descubiertas raíces, la pregunta de años, la pregunta de siempre, la pregunta infaltable, para empezar: Si bien durante este gobierno, si bien durante estos más de diez años de trabajo, si bien siempre es un referente en todos los discursos, si bien se ha aumentado su presupuesto como nunca antes, si bien se han dado condiciones de Ministerio y no de Consejo al esfuerzo colectivo, si bien hablamos de una Misión y ya no de una Visión, ¿si bien hablamos de todo eso, entre muchas otras cosas, hablamos siempre del área con el menor presupuesto (además siempre proclive a su ajuste) en el Estado venezolano? ¿Acaso, repetimos una vez más, mil veces y tantas veces más, los cambios profundos de una sociedad no son impulsados desde los valores culturales? ¿No es la cultura materia tan importante como la economía y la salud?

Farruco: no me voy a extender tanto en la respuesta a una pregunta que tú denominas “la de siempre”, “la infaltable”.
Se refiere al presupuesto, y a la importancia que se le pueda dar a la cultura a la hora de decidir para donde van los recursos.
Pero a lo mejor sucede que mi repuesta no es la de siempre, la del reclamo, la de la queja. Vamos a ver. Tengo un punto de vista un poco a desmano.
En primer lugar debo decirte que yo no envidio a las altas autoridades que en un momento dado deben decidir cómo estructurar el presupuesto de la Nación, en un país con tantas necesidades no cubiertas y con tanta deuda social. Seguimos dependiendo básicamente del petróleo y el petróleo no da para tanto. No somos un país rico, aunque algunos se lo crean. Tenemos, por ejemplo, un déficit de dos millones de viviendas y no hay recursos financieros para construirlas. Por eso yo he dicho que hay que construirlas sin tomar como soporte principal el financiero…. Pero… ese es otro tema y no quiero desviarme.
En segundo lugar, recordarte que en términos porcentuales, la gestión cultural ha recibido en los últimos 25 años una asignación anual ordinaria que se mueve en una franja entre el 0,35% y el 0,60% del total del presupuesto nacional. A veces arriba de la franja y a veces en la parte de abajo. En el pasado era muy oscilante, pero en los últimos años se ha establecido más bien en la zona alta. Aparte de eso, hay que contar los créditos extraordinarios, que no nos han faltado con el Presidente Chávez.
Pero hay que tomar también en cuenta que el presupuesto del Ministerio del Poder Popular para la Cultura con sus instituciones no es el único presupuesto para la cultura. Lo que invierten en cultura las gobernaciones, las alcaldías, que les llega por el situado, así como otras grandes instituciones como PDVSA y los ministerios que tienen actividades culturales, también debe ser contado. Por ejemplo, para decirte un caso, todo el sistema de orquestas juveniles e infantiles tiene su presupuesto en el Ministerio del Poder Popular para las Comunas. Igual podríamos decir de una parte de las actividades del MINCI donde canales como VIVE son eminentemente culturales. Por otra parte, muchos de los grandes programas como el de alfabetización, que resultó tan exitoso, podemos considerarlo un esfuerzo neto en el área de la cultura, a pesar de que sus recursos no estaban en el Ministerio del ramo. Y así, te podría citar otros cuantos ejemplos, bastantes, más.
De modo que yo no sería tan exigente a la hora de reclamar recursos para la cultura. O, por mejor decirlo, no sería demasiado ácido en el reclamo. A pesar de que, por supuesto, defendería una asignación presupuestaria anual, que fuera por lo menos el doble de lo actual. Y lo haría con argumentos, porque sé muy bien dónde tenemos los bolsones de necesidad.
Pero, hay algo que debo señalar. Y es que una buena gestión cultural no depende fundamentalmente de la cantidad de recursos económicos y materiales, por más que sean importantes. Hay otros factores mucho más decisivos. Por ejemplo, la capacidad de enlazar la gestión con el esfuerzo cultural de las organizaciones populares, la sabiduría con que actuemos desde el espacio público en relación al universo cada vez más grande de artistas y escritores o también, la voluntad que desarrollemos para resaltar y darle voz a nuestra espléndida diversidad cultural. Y todo eso y otras cosas más, no se logran, repito, únicamente a base de dinero. Desde luego que la plata hace falta. Pero recuerda que, sobre todo, nos movemos en el terreno de la conciencia, del espíritu, de la creación y del goce.
Por mi parte no me voy a poner a pelear con la salud, ni con la inversión económica por los reales.
Pues a la hora de la verdad lo que hay que hacer es el trabajo con recursos o sin ellos. Es muy peligroso encontrar disculpas para el no actuar.

domingo 6 de diciembre de 2009

COLECCIÓN POESÍA DEL MUNDO (6.12.09)



COLECCIÒN POESÍA DEL MUNDO

Una de las más hermosas aventuras del Ministerio del Poder Popular para la Cultura en el ámbito editorial es la Colección Poesía del Mundo, de la editorial el perro y la rana.
Es un esfuerzo sin igual para poner al alcance de nuestro pueblo la mejor poesía de todos los lugares, de todas las lenguas, de todas las épocas, tal como lo dice en la nota que lleva cada uno de los libros de esa colección.
Quien no vaya de inmediato a las librerías a comprar esos libros, no sabe lo que se pierde. Porque, además, están subsidiados y cuestan, no sé, creo que no pasan de cinco bolívares o algo así.
Hoy tengo en la mano los 50 poemas escogidos del inmenso poeta brasileño Carlos Drummond de Andrade, que fueron editados en esa colección el año pasado. Lo releo y encuentro allí algunos poemas muy amados y muy leídos por mi en otra época, cuando era más joven, en una buena edición de Drummond de Andrade que hizo Casa de las Américas en 1970 y que es un libro preferido en mi biblioteca.
Uno de ellos se llama, justamente POESÍA. Y dice:

Gasté una hora pensando un verso
que la pluma no quiere escribir.
No obstante él está aquí dentro
inquieto, vivo.
Él está aquí dentro
y no quiere salir.
Pero la poesía de este momento
inunda mi vida entera.

sábado 5 de diciembre de 2009

OCTAVA PREGUNTA (5.12.09)

(Continuación del diàlogo Rubén Wisotzki-Farruco Sesto)

Rubén: ministro poeta (como siempre le gustó a más de uno llamarlo en ejercicio de lo primero y disfrute de lo segundo), con usted no se puede. A veces el remero eleva el remo para dejarse llevar por la inercia del esfuerzo acumulado, y el paisaje es una excusa para que la mirada se vaya un poco y se recupere el aliento. Pero usted no para, la pala se hunde, el río se revuelve y el horizonte parece ahí nomás. Digo esto por dos frases que parecen colgadas con simpleza de su discurso pero que llegan más lejos si uno las lee dos, y hasta tres veces:
1. "Si creo que la revolución es una construcción de la gente, pero no que los errores dependen de ella. Dependen de decisiones de funcionarios".
2. "El pueblo pone lo mejor: la fe, la disposición a los cambios, la fuerza política".
¿Cómo estar en desacuerdo con estas reflexiones? Releo, y yendo en el sentido de sus ideas, un texto de Bertrand Russell en torno a Marx y la doctrina socialista: "...la abolición de cualquier tipo de privilegio y diferencia creada artificialmente". Y la pregunta de uno que intuye que es de todos los que creen en el Proceso Bolivariano: ¿Cómo llegamos a ese horizonte?



Farruco: ¡llegar a ese horizonte, el de la abolición de privilegios y diferencias creadas! Esto es: hacernos plenamente humanos todos y cada uno. He ahí el gran objetivo de la revolución. He ahí la idea misma de la revolución como objetivo, aquello que a uno le interesa fundamentalmente de ella.
De lograrlo habríamos alcanzado el fin que se persigue en la lucha social que, tal como lo dice Alfredo Maneiro, no es sino “un esfuerzo dirigido a la transformación de la sociedad, a la creación de un nuevo sistema de relaciones humanas”.
Ese es el horizonte: un nuevo sistema de relaciones humanas que, así lo entendemos, se basen en la igualdad real de oportunidades y contemplen el desarrollo a plenitud de cada uno de miembros de la sociedad. ¡Es tan simple!
Yo quiero hacerte aquí una extensa cita de Bolívar, extraída de su discurso al Congreso Constituyente de Bolivia, en 25 de mayo de 1826.
Leámosla con cuidado. Se refiere al tema de la esclavitud, pero el telón de fondo es el de la igualdad. Es sorprendente por la claridad del principio defendido, pero también por la pasión y vehemencia con que lo hace. El Libertador dijo así:
He conservado intacta la ley de las leyes –la igualdad: sin ella perecen todas las garantías, todos los derechos. A ella debemos hacer los sacrificios. A sus pies he puesto, cubierta de humillación, a la infame esclavitud. Legisladores, la infracción de todas las leyes es la esclavitud. La ley que la conservara, sería la más sacrílega. ¿Qué derecho se alegaría para su conservación? Mírese este delito por todos aspectos, y no me persuado que haya un solo Boliviano tan depravado, que pretenda, legitimar la más insigne violación de la dignidad humana. ¡Un hombre poseído por otro! ¡Un hombre propiedad! ¡Una imagen de Dios puesta al yugo como el bruto! Dígasenos ¿dónde están los títulos de los usurpadores del hombre? La Guinea nos los ha mandado, pues el África devastada por el fratricidio, no ofrece más que crímenes. Trasplantadas aquí estas reliquias de aquellas tribus africanas, ¿qué ley o potestad será capaz de sancionar el dominio sobre estas víctimas? Trasmitir, prorrogar, eternizar este crimen mezclado de suplicios, es el ultraje más chocante. Fundar un principio de posesión sobre la más feroz delincuencia no podría concebirse sin el trastorno de los elementos del derecho, y sin la perversión más absoluta de las nociones del deber. Nadie puede romper el santo dogma de la igualdad. Y ¿habrá esclavitud donde reina la igualdad? Tales contradicciones formarían más bien el vituperio de nuestra razón que el de nuestra justicia: seríamos reputados por más dementes que usurpadores.
Bolívar dice que la ley de leyes es la de la igualdad, que sin ella perecen todas las garantías, todos los derechos y que a ella debemos hacer los sacrificios. Le llama santo dogma de la igualdad.
Vemos entonces, según declaraciones de su jefe principal, cual era el gran objetivo de nuestra revolución de independencia: la igualdad. Igualdad de naciones, igualdad de ciudadanos. Ese era el horizonte.
Ya sabemos que en la práctica el concepto de ciudadanía en esa época era muy restringido. Ciudadanos eran, en nuestras primeras constituciones, los blancos, varones, propietarios y que supieran leer y escribir. Los demás no eran exactamente ciudadanos. No eran, por así decirlo irónicamente, tan iguales.
Pero, sin embargo, nosotros podemos tomar de Bolívar esa noción de la igualdad como objetivo, actualizarla y universalizar sus criterios para traerla hasta nuestro tiempo. Ya estamos en el siglo XXI. Y digamos, por ejemplo, que el gran objetivo de nuestra revolución bolivariana actual en Venezuela es la igualdad, esto es, la conformación de una sociedad igualitaria. Nuestro santo dogma, pero actualizado. Y no sólo en las leyes, sino en los hechos, en la propia vida.
Rubén, ese es, entonces, el horizonte que podemos fijar ¿no es cierto?
La gran pregunta es si tal cosa es posible. ¿Será una utopía acaso?
A veces nos castigamos a nosotros mismos diciendo que el socialismo es una utopía.
Yo lo que creo es que el capitalismo, sí, es una utopía. O más que una utopía, un fraude. Y que ha demostrado hasta la saciedad su fracaso. Que sea capaz, como decía alguien, de llenar fácilmente las vitrinas de las tiendas, no justifica las guerras con que asola a los pueblos, los muertos que produce, la explotación, la injusticia, el hambre, las culturas arrasadas, las lenguas desaparecidas, los inmensos daños que deja tras de sí. El capitalismo logra su autoproclamado éxito (que favorece relativamente a las capas medias y altas de los países ricos, pues sus valores humanos son bien cuestionables) a base de hacer del mundo un lugar muy ingrato para la mayoría de sus habitantes. Por esas vitrinas comerciales llenas de baratijas, la humanidad paga un costo inusitado. Para mí es evidente que la famosa gran riqueza de las naciones no se ha producido y menos la gran riqueza de las personas. Sólo se ha alcanzado en algunas naciones y en una cantidad de personas que, en relación al conjunto de la humanidad, son minoría.
Por eso es que hay que apuntar a otro tipo de sociedad más sabia, más equilibrada, menos arrasadora, con mayor ternura y amor, más solidaria y por lo tanto menos cruel, más incluyente o, por mejor decirlo, absolutamente incluyente, respetuosa y justa. Ponle tú un nombre. El que quieras. El nombre es lo de menos. Pero ya sabemos que ella no es el capitalismo, el cual constituye una maldición.
Y esa sociedad es nuestro horizonte a alcanzar.
Pero no lo veamos en términos bíblicos, en el sentido de que vamos a llegar allí un día especial, anunciado por los profetas, producto de una conjunción de factores, mesías incluído.
Veámoslo mejor como una construcción.
Una construcción colectiva.
En la medida en que lo vemos así, es que podemos decir que el horizonte se acerca y que, en algunos aspectos, lo tocamos con la mano, lo acariciamos.
Cuando me ha tocado ejercer un cargo público, como tú sabes, he tratado de hacerlo, dentro de lo posible, como si viviésemos en socialismo. Si no podía ser en todo, porque el futuro no se decreta y la realidad pesa, al menos intentamos hacer un ejercicio en el ámbito de la relaciones entre las personas. En esos momentos el socialismo se hacía más cercano.
Ahí tienes a los cubanos, por ejemplo. Se le podrán hacer todas las críticas que se quieran por una cantidad de errores. Ellos son los primeros auto críticos, porque están entrenados en eso. Pero ¿sabes una cosa? Creo que conforman la sociedad más igualitaria de la tierra. A mi me encanta Cuba. Disfruto mucho cada vez que voy allí. Porque me he dado cuenta de que, en medio de sus graves dificultades materiales, a veces notables, los cubanos son la gente más interiormente contenta y orgullosa de sí que he conocido. Mucho más, así lo he podido comprobar, que la gente de otras sociedades aparentemente más satisfechas en lo material. ¿Y sabes por qué? Por la conciencia.
Porque la conciencia, como lo hemos hablado ya, te hace libre.
Por eso es que yo veo, refiriéndonos a Venezuela, que el horizonte lo iremos acercando en la medida en que nos hagamos más conscientes, más cultos.
He ahí el papel extraordinariamente importante de la gestión cultural.
Desde luego que en la construcción del socialismo los cambios en la economía y la política son fundamentales. Pero la cultura es, digamos, la pieza esencial. El tema del hombre nuevo es un tema de la cultura, del espíritu.
Con los cambios culturales es que podemos llegar a ese horizonte. Sin ellos no.
¿Cuándo llegamos? Hoy mismo, mañana, pasado mañana, al otro y más allá, día tras día, en un proceso que no termina, haciendo constantemente revolución en la revolución.
Me da la sensación de que tú, Rubén, tal vez yo mismo y muchos otros venezolanos y venezolanas, cargamos una angustia, una impaciencia, viendo que esa construcción es difícil, que damos vueltas y nos perdemos, que se nos estropean los materiales, que con mucha frecuencia retrocedemos y desmontamos lo hecho,
¡Cuan largo me lo fiáis!, nos provocaría decir como al Don Juan de Zorrilla.
Pero al mismo tiempo pregunto: ¿Y entonces?
Por mi parte me respondo que lo importante es que, dentro de un proceso de reflexión constante, mantengamos lo que Chávez llama “la pulsión hacia el objetivo”.
Te propongo: hablemos sobre ello, sobre la cultura

viernes 4 de diciembre de 2009

ATRACADORES (4.12.09)

CON VISTA A LA DERECHA
(Publicado ayer en El Correo del Orinoco)
ATRACADORES

No hablo del robagallinas ni de quien asalta en un momento dado por necesidad. Esa es la excepción. La situación se presenta de otra manera en la Venezuela urbana de hoy.
Voy a explicarme. Yo diferencio a los atracadores en dos grandes categorías.
Por un lado, aquellos que podemos denominar como de bajos fondos, pertenecientes a bandas de malhechores que construyeron para sí una economía del delito. Esos son los que generalmente afectan duramente nuestra seguridad. Se enfrentan a la policía (no pocas veces la tienen infiltrada) y suelen ser protagonistas de las páginas rojas o amarillas de los diarios.
Pero hay otros tan malos como ellos. Son los atracadores burgueses. Suman también unos cuantos. Y su daño a la sociedad, si bien no es tan escandaloso, es más estructural y profundo. Pareciera que la policía (y en general las fuerzas de la legalidad) no tienen nada contra ellos. Hacen y deshacen a su antojo.
Son especuladores, ladrones de alto vuelo, organizados en asociaciones gremiales o patronales, que, en el conjunto de la estructura de la economía de mercado, siguen teniendo el poder real.
Una gran parte de las dificultades y angustias de la vida cotidiana de la mayoría de la población, están causadas por la impunidad con que ellos establecieron esa otra economía del delito que se viste de respetabilidad.
Ellos son, también, nuestros desalmados atracadores.

jueves 3 de diciembre de 2009

MIGUEL MÁRQUEZ (3.12.09)



Miguel Márquez, nuestro querido poeta de Tráfico, se hartó del atasco y decidió bajarse del carro para lanzarse a caminar por los espacios peatonales.
Renunció a la presidencia de El Perro y la Rana.
Todos aquellos que nos consideramos de su equipo en la prodigiosa aventura de crear esa gran editorial del Estado, estamos muy afligidos por su decisión.
Aunque, ciertamente, nadie es imprescindible, su salida es un duro golpe. Hay momentos en los que a una persona le toca cargar sobre sus espaldas el peso y la responsabilidad del esfuerzo colectivo. Las espaldas de Miguel respondieron excelentemente.
Por el bien de todos, esperamos que haya dejado escuela y que, desde su liderazgo, haga todo lo posible para que ese extraordinario grupo humano de El Perro y la Rana no se desmoralice ni se disgregue.
¡Salud, Miguel! Que los dioses de la poesía te sigan acompañando.

miércoles 2 de diciembre de 2009

A ISABEL PALACIOS / 2.12.09


Querida amiga:
Como tú sabes, he disfrutado mucho de tu trabajo en distintas oportunidades. Me viene ahora a la memoria aquel magnífico concierto medieval en los espacios de Arquitectura con los grandes pendones basados en las ilustraciones del Beato de Liébana. ¿Cuánto hace de ello? Al menos unos veinte años. Luego en el Trasnocho, hace unos siete o algo así, el recital sobre las canciones de Bertolt Brecht y Kurt Weill, que me encantó.
En septiembre tuve la oportunidad de asistir a El Fuego y la Rosa en ese lugar tan especial que es la capilla de la Escuela de Enfermería en Sebucán. Y el último domingo, al homenaje a Handel, Genio y Locura, en la Sala José Félix Ribas.
Felisa y yo salimos tan contentos de lo que habíamos visto, que no te puedes dar idea. Fue una puesta en escena absolutamente impecable, imaginativa, divertida, conmovedora por momentos y, al mismo tiempo, reflexiva y pedagógica. Un guión que nos asombró. Y unos músicos, actores y cantantes que alcanzaron niveles de excelencia. Gracias por todo ello. Y felicitaciones a todos los que constituyeron el equipo, tanto sobre las tablas como tras bastidores.
¿Qué más puedo decirte?
Te escribo esta nota (y la pongo en mi blog confarruco.blogspot.com) para que sepas que no sólo respetamos tu talento, constancia y absoluta capacidad de entrega a aquello en lo que crees, sino que además nos felicitamos a nosotros mismos porque el trabajo de la Camerata forme parte de nuestra cultura.
¡Qué siga así muchos años más! De verdad, deseamos de corazón, que logre superar sus actuales dificultades presupuestarias y que más temprano que tarde, cuente con el justo apoyo que merece.
Y nada más, aparte de expresarte mi cariño. Un beso.

martes 1 de diciembre de 2009

TRES LUNAS (1.12.09)




Anoche, como a las diez, me senté ante la computadora para escribir mi nota para el blog. También debía hacer la columna de El Correo del Orinoco que sale los jueves pero hay que entregarla el martes.
Ni una cosa ni otra. Después de un día intenso, no era la mejor hora para escribir. La palabra no quería hacerse presente.
Entonces tomé el mouse y dibujé una luna. Una luna, creo yo, pero también puede ser una máscara, un plato pintado, una manzana humanizada, quien sabe.
Después le hice algunas variaciones para convertir en tres lo que era una. Así tenemos tres lunas.
Como no manejo bien estas técnicas, observo ahora que lo que en mi original eran lunas perfectamente redondas, aparecen en el blog muy alargadas verticalmente.
No importa: Tenemos asì tres lunas estiradas.