LA INÚTIL TAREA DE BORRAR UN NOMBRE
30 de octubre de 2009
Algunos disociados dedican grandes esfuerzos a intentar que un nombre desaparezca.
Lo primero que hacen es dictar la prohibición de escribirlo y pronunciarlo.
A partir de allí combaten con furor su presencia.
Si, por ejemplo, el nombre aparece en una columna de opinión, suprimen la columna y el trabajo del columnista.
Si es el caso que surge en una conversación, suspenden la conversación y sacan al interlocutor del juego.
La idea de que el nombre no aflore, se les convierte en una obsesión.
Una vez y otra vez buscan arrancarlo como si fuera hierba mala.
Lo persiguen como si tratase de una alimaña.
Vana ilusión.
Y digo vana ilusión, porque no hay forma de borrar un nombre.
No existe un disolvente para quitarlo de la memoria ajena.
No hay modo de manipular la intimidad de la conciencia para eliminarlo.
Y mucho menos cuando está escrito en el corazón de mucha gente.
sábado 31 de octubre de 2009
lunes 26 de octubre de 2009
ELOGIO DEL INFIERNILLO 26.10.09

ELOGIO DEL INFIERNILLO
26 de octubre de 2009
Resulta que has pasado más de diez años sin pintar tu casa ni por dentro ni por fuera. También ocurre que los muebles de tu cocina tienen la edad de tus hijos, que están entre los treinta y los cuarenta. Y ya están carcomidos, deteriorados, hechos leña, dando lástima (los muebles, no los hijos).
De modo que un día tu esposa amanece con ganas de pintar la casa y refundar la cocina, todo a la vez. Casi nada. Y llega el equipo de los pintores. Y llega el de los carpinteros. Y también el de los graniteros y convierten la casa en un lugar de intenso enredo.
Todo lo que contenía los muebles de la cocina pasa a estar encima de las mesas, de las sillas y del suelo. ¿Pero de donde salieron tantos peroles? El polvo se mete por todo. Te quedas sin agua en el fregadero. Te quedas sin fregadero.
La vida por unos días se te transforma en la encarnación de la incomodidad.
No se puede hablar del infierno, porque no es para tanto. Pero sí del infiernillo.
Todo es un gran desorden bajo los cielos.
¡Ah, Coño! Pero si ahora me acuerdo de lo que dijo Mao Tse Tung. Era esa misma frase exactamente: la Revolución es un gran desorden bajo los cielos.
Si todo este gran lío en el que estoy metido es para refundar una simple cocina, imaginemos lo que significa refundar un país y transformar radicalmente una sociedad. ¿Cómo se puede hacer sin arrugarse la ropa?
De modo que ¿de qué nos quejamos?
El himno de la Internacional lo dice muy claro y sin ninguna duda: “el mundo ha de cambiar de base”.
Cambiar de base es complicado. Todo se trastoca.
Pero es lo que hay que hacer. Aunque la incomodidad nos perturbe por un tiempo.
No hagamos, en el caso de Venezuela, como el intelectual burgués que dijo: prefiero la injusticia al desorden.
Por el contrario, gritemos bien alto: ¡Viva el desorden creador!
domingo 25 de octubre de 2009
viernes 23 de octubre de 2009
LA NUEVA DERECHA 23.10.09
Desde hace varios días tenía escrita esta nota titulada LA NUEVA DERECHA.
Ahora acabo de leer un artículo de Roberto Hernández Montoya que se llama LA BUENA IZQUIERDA fechado en el día de ayer.
Como quiera que creo que estamos en sintonía, publico de una vez mi nota para que acompañe a la de Roberto.
Y aprovecho para reproducir la de él, que en verdad está muy buena
CON VISTA A LA DERECHA
LA NUEVA DERECHA
23 de octubre de 2009
Muchos integrantes de la nueva derecha vienen de la izquierda. Algunos la frecuentaban en sus aromas periféricos, pero otros provienen del propio hervor del caldo en su punto de mayor ebullición.
Hay que ver: sorpresas te da la vida.
Esto quiere decir que estas personas, hoy supremamente reaccionarias, en otro tiempo tuvieron una noción del mundo a partir de la cual la indignación por sus injusticias se complementaba con la confianza revolucionaria en transformarlo. Todo ello derivaba en una solidaridad principista con los pobres de la tierra, un enfrentamiento contra el imperialismo donde quiera que sea y una voluntad inquebrantable de impulsar las luchas populares.
Pero ¿qué pasó? Todo eso quedó atrás.
Ahora estos nuevos derechistas se casaron con los ricos de la tierra. Se hicieron peones del imperialismo. Y confrontan a pueblo desde la otra orilla.
Se asoman a las pantallas de los medios conspiradores y desde allí cínicamente, quieren darnos lecciones de democracia.
Firman los manifiestos de la oposición cavernaria. Participan en sus cenáculos conservadores. Hacen las mismas críticas de los partidos tradicionales. Contribuyen a construir las políticas regresivas.
Se ven, huelen y saben como de derecha: son la derecha.
Desde luego ni la historia ni nadie los absolverá.
LA “BUENA” IZQUIERDA
Roberto Hernández Montoya.
22.10.09
Hay una izquierda “buena” y una izquierda “mala”. Lo dice la “buena”, tan buena que sabe que Hugo Chávez es un dictador de derecha, a pesar del apoyo de Fidel Castro. Ya sé que no basta el juicio de Fidel. Aclaro que no me satisfacen los juicios de autoridad, no solo porque el magister dixit es chocante desde que se acabó la Edad Media, sino porque no demuestran nada. De todos modos me causa una sonrisita desganada que gente cuadrada con la ultraderecha imperial repudie como derechista a nadie.
Para esa izquierda el pueblo merece la caridad que se prodiga a un perrito. Alborotaron en favor de los pobres, hasta arriesgaron la pelleja, porque no enfrentaron gente decorosa sino forajidos, ante quienes se arrastran ahora, por cierto. Eso sí, hasta cierto punto porque total su compromiso era solo una táctica de disimilación transitoria, como decía Pierre Bourdieu. Es decir, distinguirse por un tiempito del burgués para elevar el precio de la reculada.
Apenas ese pueblo asumió por su cuenta la revolución que esa izquierda “buena” prometía, se ofreció para tutelarlo. Como el pueblo no la conoce porque jamás se comunicó con él y si acaso solo le hizo sentir su desprecio, entonces estalla contra quienes llama traidores. ¿Traidores a qué? Ya va.
Los que fuimos arbitrariamente clasificados en esa izquierda “buena”, por versados en cosas, es decir, por privilegiados, somos considerados traidores a ese estamento, al que se accede por nacimiento o por una ardua promoción. Tenemos el deber de exigir también el derecho “natural" a ser poder detrás del trono. Y de enfurecernos si no se nos concede tal prebenda. Esa es la traición, ¿cómo te parece?
Como consecuencia, esa “buena” izquierda se encompincha hasta con la ultraderecha más escabrosa, con Bush (sí, un presidente que hubo en los Estados Unidos llamado Bush, creo); con el PP franquista (Pura Pérdida creo que se llama). Y como uno no los acompaña en esa infamia, el traidor es uno, mira tú.
¿Por qué ni siquiera se sensibiliza ante el Hospital Cardiológico Infantil? Más bien conspira contra él con quien sea, porque, en última instancia, esa izquierda “buena”, como lo descubrió el coronel Aureliano Buendía, lo que de verdad quería era solo el poder.
Ahora acabo de leer un artículo de Roberto Hernández Montoya que se llama LA BUENA IZQUIERDA fechado en el día de ayer.
Como quiera que creo que estamos en sintonía, publico de una vez mi nota para que acompañe a la de Roberto.
Y aprovecho para reproducir la de él, que en verdad está muy buena
CON VISTA A LA DERECHA
LA NUEVA DERECHA
23 de octubre de 2009
Muchos integrantes de la nueva derecha vienen de la izquierda. Algunos la frecuentaban en sus aromas periféricos, pero otros provienen del propio hervor del caldo en su punto de mayor ebullición.
Hay que ver: sorpresas te da la vida.
Esto quiere decir que estas personas, hoy supremamente reaccionarias, en otro tiempo tuvieron una noción del mundo a partir de la cual la indignación por sus injusticias se complementaba con la confianza revolucionaria en transformarlo. Todo ello derivaba en una solidaridad principista con los pobres de la tierra, un enfrentamiento contra el imperialismo donde quiera que sea y una voluntad inquebrantable de impulsar las luchas populares.
Pero ¿qué pasó? Todo eso quedó atrás.
Ahora estos nuevos derechistas se casaron con los ricos de la tierra. Se hicieron peones del imperialismo. Y confrontan a pueblo desde la otra orilla.
Se asoman a las pantallas de los medios conspiradores y desde allí cínicamente, quieren darnos lecciones de democracia.
Firman los manifiestos de la oposición cavernaria. Participan en sus cenáculos conservadores. Hacen las mismas críticas de los partidos tradicionales. Contribuyen a construir las políticas regresivas.
Se ven, huelen y saben como de derecha: son la derecha.
Desde luego ni la historia ni nadie los absolverá.
LA “BUENA” IZQUIERDA
Roberto Hernández Montoya.
22.10.09
Hay una izquierda “buena” y una izquierda “mala”. Lo dice la “buena”, tan buena que sabe que Hugo Chávez es un dictador de derecha, a pesar del apoyo de Fidel Castro. Ya sé que no basta el juicio de Fidel. Aclaro que no me satisfacen los juicios de autoridad, no solo porque el magister dixit es chocante desde que se acabó la Edad Media, sino porque no demuestran nada. De todos modos me causa una sonrisita desganada que gente cuadrada con la ultraderecha imperial repudie como derechista a nadie.
Para esa izquierda el pueblo merece la caridad que se prodiga a un perrito. Alborotaron en favor de los pobres, hasta arriesgaron la pelleja, porque no enfrentaron gente decorosa sino forajidos, ante quienes se arrastran ahora, por cierto. Eso sí, hasta cierto punto porque total su compromiso era solo una táctica de disimilación transitoria, como decía Pierre Bourdieu. Es decir, distinguirse por un tiempito del burgués para elevar el precio de la reculada.
Apenas ese pueblo asumió por su cuenta la revolución que esa izquierda “buena” prometía, se ofreció para tutelarlo. Como el pueblo no la conoce porque jamás se comunicó con él y si acaso solo le hizo sentir su desprecio, entonces estalla contra quienes llama traidores. ¿Traidores a qué? Ya va.
Los que fuimos arbitrariamente clasificados en esa izquierda “buena”, por versados en cosas, es decir, por privilegiados, somos considerados traidores a ese estamento, al que se accede por nacimiento o por una ardua promoción. Tenemos el deber de exigir también el derecho “natural" a ser poder detrás del trono. Y de enfurecernos si no se nos concede tal prebenda. Esa es la traición, ¿cómo te parece?
Como consecuencia, esa “buena” izquierda se encompincha hasta con la ultraderecha más escabrosa, con Bush (sí, un presidente que hubo en los Estados Unidos llamado Bush, creo); con el PP franquista (Pura Pérdida creo que se llama). Y como uno no los acompaña en esa infamia, el traidor es uno, mira tú.
¿Por qué ni siquiera se sensibiliza ante el Hospital Cardiológico Infantil? Más bien conspira contra él con quien sea, porque, en última instancia, esa izquierda “buena”, como lo descubrió el coronel Aureliano Buendía, lo que de verdad quería era solo el poder.
LATIDOS 23.10.09
LATIDOS
23 de octubre de 2009
Algunos auto denominados intelectuales hacen esfuerzos por distanciarse de la masa. En sus lecturas, en sus gustos, en sus críticas, en su mirada “hacia abajo”. También algunos políticos, tanto de derecha como de izquierda.
En mi caso trato de no hacerlo. Me interesa mucho sentir como late el corazón colectivo. Me gusta sumergirme en el ritmo de ese latido y acompasar con él mi vida.
Hay amigos que alaban en mí una capacidad intuitiva. Les digo que no es tal, que es simplemente el resultado de estar atento a los sentimientos que se mueven a mí alrededor. Quien quiera actuar en política tiene que hacerlo así. Debe tener cada célula, cada neurona, conectada con la realidad. Porque engañar a los demás es una inmoralidad. Pero engañarse a uno mismo es una estupidez.
¿A dónde quiero llegar con estas reflexiones? A ninguna parte. Son solamente ideas que se me ocurren mientras tecleo en la computadora.
23 de octubre de 2009
Algunos auto denominados intelectuales hacen esfuerzos por distanciarse de la masa. En sus lecturas, en sus gustos, en sus críticas, en su mirada “hacia abajo”. También algunos políticos, tanto de derecha como de izquierda.
En mi caso trato de no hacerlo. Me interesa mucho sentir como late el corazón colectivo. Me gusta sumergirme en el ritmo de ese latido y acompasar con él mi vida.
Hay amigos que alaban en mí una capacidad intuitiva. Les digo que no es tal, que es simplemente el resultado de estar atento a los sentimientos que se mueven a mí alrededor. Quien quiera actuar en política tiene que hacerlo así. Debe tener cada célula, cada neurona, conectada con la realidad. Porque engañar a los demás es una inmoralidad. Pero engañarse a uno mismo es una estupidez.
¿A dónde quiero llegar con estas reflexiones? A ninguna parte. Son solamente ideas que se me ocurren mientras tecleo en la computadora.
lunes 19 de octubre de 2009
UNA MUCHACHA ESCUÁLIDA EN EL METRO 19.10.09
CON VISTA A LA DERECHA
UNA MUCHACHA ESCUÁLIDA EN EL METRO
19 de octubre de 2009
Cualquiera que tome el Metro en horas pico, sobre todo en las rutas que tienen que ver con Plaza Venezuela donde confluyen tres líneas, sabe que a esas horas la aglomeración en muy grande. Los pasajeros parecemos, como alguien dijo, cigarrillos en cajetilla.
En esas condiciones estaba yo cuando unas jóvenes me reconocieron. Una de ellas, moderna, agraciada, clase media, comenzó a intentar molestarme diciendo cosas.
-¿Qué le parece, Sesto, este servicio que nos da el Gobierno?
-Con el dinero que se roban y regalan, pudieran mejorar el Metro, ¿no cree?
En esas circunstancias algunos pasajeros comenzaron a ponerse bravos y le replicaron. Sintetizo sus reacciones en la frase que uno le dijo: ¿Por qué no te vas para Miami?
Pero es así. Siete años después del golpe, el odio escuálido sigue estando vivo. Y yo diría que cada vez es más grande. No lo pueden remediar. Su tranquilidad es aparente. Tienen el odio de la derecha que, en el fondo, es un miedo ancestral a que el mundo cambie.
Cuando se bajaba del Metro, la muchacha escuálida volvió a increparme en voz alta: Lástima, Francisco Sesto, que no tenga un carrito y se vea obligado a usar el Metro.
¡Qué equivocada estaba! No por lo del carro, que sí lo tengo. Sino porque la gente sifrina como ella no puede concebir que alguien prefiera andar en Metro, y disfrutar los espacios del pueblo, con todo y las aglomeraciones.
UNA MUCHACHA ESCUÁLIDA EN EL METRO
19 de octubre de 2009
Cualquiera que tome el Metro en horas pico, sobre todo en las rutas que tienen que ver con Plaza Venezuela donde confluyen tres líneas, sabe que a esas horas la aglomeración en muy grande. Los pasajeros parecemos, como alguien dijo, cigarrillos en cajetilla.
En esas condiciones estaba yo cuando unas jóvenes me reconocieron. Una de ellas, moderna, agraciada, clase media, comenzó a intentar molestarme diciendo cosas.
-¿Qué le parece, Sesto, este servicio que nos da el Gobierno?
-Con el dinero que se roban y regalan, pudieran mejorar el Metro, ¿no cree?
En esas circunstancias algunos pasajeros comenzaron a ponerse bravos y le replicaron. Sintetizo sus reacciones en la frase que uno le dijo: ¿Por qué no te vas para Miami?
Pero es así. Siete años después del golpe, el odio escuálido sigue estando vivo. Y yo diría que cada vez es más grande. No lo pueden remediar. Su tranquilidad es aparente. Tienen el odio de la derecha que, en el fondo, es un miedo ancestral a que el mundo cambie.
Cuando se bajaba del Metro, la muchacha escuálida volvió a increparme en voz alta: Lástima, Francisco Sesto, que no tenga un carrito y se vea obligado a usar el Metro.
¡Qué equivocada estaba! No por lo del carro, que sí lo tengo. Sino porque la gente sifrina como ella no puede concebir que alguien prefiera andar en Metro, y disfrutar los espacios del pueblo, con todo y las aglomeraciones.
sábado 17 de octubre de 2009
viernes 16 de octubre de 2009
DOS CUADERNOS MÁS 16.10.09
DOS CUADERNOS MÁS
16 de octubre de 2009
Terminé dos Cuadernos de la Comuna más (ya van seis en esta etapa) que tienen por título EL ESPÍRITU DE LA COMUNA, y ¿POR QUÉ SOY CHAVISTA? (SEGUNDA PARTE: ¿DE QUÉ SE TRATA TODO ESTO?)
En el primero defiendo la idea de que la Comuna es la Ciudad en su etapa más avanzada. Creo que para su lectura se necesita poner un poco más de atención y esfuerzo que en los anteriores. Me salió así, un tanto más enredado, tal vez por el tema que trato.
El segundo viene siendo como una continuación del librito ¿Por qué soy chavista? que edité en 2002. Trato de explicar en él las razones profundas que me unen a la Revolución Bolivariana y a su líder, situando ese territorio argumental en un lugar más allá de la crítica y autocrítica.
Como lo he hecho otras veces, ya los coloqué en mi blog cuadernosparalacomuna.blogspot.com
Aclaro que todavía no han pasado por la etapa de corrección de textos. De modo que, aunque no es material bruto sino listo para editar, puede tener todavía errores de tipeo u ortográficos menores, cuestiones de acentos y esas cosas. Sin embargo, para no perder la costumbre, decidí ponerlos ya en la web.
Sé que en la computadora su lectura es incómoda. Pero de todos modos allí están como una referencia. A quien quiera leerlos mejor, tal vez le convenga imprimirlos, pues al fin y al cabo no tienen tantas páginas.
En unas semanas ya estarán editados y se podrán conseguir, como los anteriores, en la Librerías del Sur. Ya hemos dicho que las ediciones son apenas de 1000 ejemplares.
Actualmente ya estoy metido en la maravillosa aventura de escribir el número siete. A lo mejor me planto allí para comenzar otro proyecto. Ya veremos. En todo caso no pasaré de ocho este año.
16 de octubre de 2009
Terminé dos Cuadernos de la Comuna más (ya van seis en esta etapa) que tienen por título EL ESPÍRITU DE LA COMUNA, y ¿POR QUÉ SOY CHAVISTA? (SEGUNDA PARTE: ¿DE QUÉ SE TRATA TODO ESTO?)
En el primero defiendo la idea de que la Comuna es la Ciudad en su etapa más avanzada. Creo que para su lectura se necesita poner un poco más de atención y esfuerzo que en los anteriores. Me salió así, un tanto más enredado, tal vez por el tema que trato.
El segundo viene siendo como una continuación del librito ¿Por qué soy chavista? que edité en 2002. Trato de explicar en él las razones profundas que me unen a la Revolución Bolivariana y a su líder, situando ese territorio argumental en un lugar más allá de la crítica y autocrítica.
Como lo he hecho otras veces, ya los coloqué en mi blog cuadernosparalacomuna.blogspot.com
Aclaro que todavía no han pasado por la etapa de corrección de textos. De modo que, aunque no es material bruto sino listo para editar, puede tener todavía errores de tipeo u ortográficos menores, cuestiones de acentos y esas cosas. Sin embargo, para no perder la costumbre, decidí ponerlos ya en la web.
Sé que en la computadora su lectura es incómoda. Pero de todos modos allí están como una referencia. A quien quiera leerlos mejor, tal vez le convenga imprimirlos, pues al fin y al cabo no tienen tantas páginas.
En unas semanas ya estarán editados y se podrán conseguir, como los anteriores, en la Librerías del Sur. Ya hemos dicho que las ediciones son apenas de 1000 ejemplares.
Actualmente ya estoy metido en la maravillosa aventura de escribir el número siete. A lo mejor me planto allí para comenzar otro proyecto. Ya veremos. En todo caso no pasaré de ocho este año.
miércoles 14 de octubre de 2009
LA NOTA NÚMERO SESENTA Y SEIS 14.10.43
LA NOTA NÚMERO SESENTA Y SEIS
14 de octubre de 2009
Hoy coloco esta nota en mi blog.
Es la nota número sesenta y seis.
No son pocas.
Miro hacia atrás, repaso lo que quise hacer, lo comparo con lo que logré y pienso que valió la pena.
Pero el tiempo pasa muy rápido, muy rápido.
Sigo avanzando hacia la etapa de los epílogos.
¿Hasta dónde alcanzará la fuerza vital?
¡Que interesante es la aventura de escribir!
Se parece a la de la vida.
14 de octubre de 2009
Hoy coloco esta nota en mi blog.
Es la nota número sesenta y seis.
No son pocas.
Miro hacia atrás, repaso lo que quise hacer, lo comparo con lo que logré y pienso que valió la pena.
Pero el tiempo pasa muy rápido, muy rápido.
Sigo avanzando hacia la etapa de los epílogos.
¿Hasta dónde alcanzará la fuerza vital?
¡Que interesante es la aventura de escribir!
Se parece a la de la vida.
lunes 12 de octubre de 2009
SER DE LA OPOSICIÓN 12.10.09
CON VISTA A LA DERECHA
publicado hoy en El Correo del Orinoco
SER DE LA OPOSICIÓN
12 de octubre de 2009
Cualquier tarea humana importante en las artes, la ciencia, la política, la producción, el deporte o lo que sea, necesita líderes, ejemplos y referencias.
La oposición venezolana actual carece de todo ello.
Carece de líderes, ejemplos y referencias. Pero tampoco tiene ideas. Su situación es patética.
Sin discurso, sin moral, sin entusiasmo, parece un perro que da vueltas y vueltas persiguiendo su propia cola. Gira sobre sí misma tercamente para quedarse siempre en el mismo punto sin conseguir sus objetivos.
Ser de la oposición en este momento representa una raya tan indeleble como un tatuaje. ¿Cómo alguien se desprenderá de ella en el futuro? ¿Qué tipo de cicatrices le dejará en la conciencia? Ser de la oposición es llevar consigo la carga histórica de AD y Copey , como un peso en la espalda del cual no hay forma de desprenderse. Es convalidar sus desmanes, asesinatos, desapariciones y torturas incluidas (porque eso no lo borra el tiempo). Es participar del odio, la obsesión y la locura expresadas hoy permanentemente en los medios empresariales. Y es reconocer a toda esa gama de payasos, saltadores de talanquera, politiqueros baratos y opinadores tarifados que, a falta de otra cosa, sirven hoy de modelo.
Tristes opositores.
publicado hoy en El Correo del Orinoco
SER DE LA OPOSICIÓN
12 de octubre de 2009
Cualquier tarea humana importante en las artes, la ciencia, la política, la producción, el deporte o lo que sea, necesita líderes, ejemplos y referencias.
La oposición venezolana actual carece de todo ello.
Carece de líderes, ejemplos y referencias. Pero tampoco tiene ideas. Su situación es patética.
Sin discurso, sin moral, sin entusiasmo, parece un perro que da vueltas y vueltas persiguiendo su propia cola. Gira sobre sí misma tercamente para quedarse siempre en el mismo punto sin conseguir sus objetivos.
Ser de la oposición en este momento representa una raya tan indeleble como un tatuaje. ¿Cómo alguien se desprenderá de ella en el futuro? ¿Qué tipo de cicatrices le dejará en la conciencia? Ser de la oposición es llevar consigo la carga histórica de AD y Copey , como un peso en la espalda del cual no hay forma de desprenderse. Es convalidar sus desmanes, asesinatos, desapariciones y torturas incluidas (porque eso no lo borra el tiempo). Es participar del odio, la obsesión y la locura expresadas hoy permanentemente en los medios empresariales. Y es reconocer a toda esa gama de payasos, saltadores de talanquera, politiqueros baratos y opinadores tarifados que, a falta de otra cosa, sirven hoy de modelo.
Tristes opositores.
sábado 10 de octubre de 2009
HISTORIAS DE LA CLASE (2)10.10.09
jueves 8 de octubre de 2009
AÑOS 8.10.09
AÑOS
8 de octubre de 2009
Hace dos días, el 6 de octubre, mi padre hubiera cumplido cien años. El murió a sus ochenta y nueve. Con tal motivo me vienen algunas cosas a la memoria. Recuerdo ahora hechos y circunstancias. Algunos muy gratos. Otros bien difíciles. Y me pregunto: ¿cuánto de lo bueno le debo a mi padre? ¿Cuánto de lo malo?
Los pensamientos me llevan hasta mi madre. Ella nos dejó antes, a los sesenta y seis. Dentro de unas semanas alcanzaré la edad exacta (me refiero no sólo a años, sino a meses y días) en que murió mamá. Parece ayer.
De pronto siento una gran nostalgia. Pero el tiempo materialmente no regresa.
Sólo lo hace posible el ejercicio de las evocaciones.
8 de octubre de 2009
Hace dos días, el 6 de octubre, mi padre hubiera cumplido cien años. El murió a sus ochenta y nueve. Con tal motivo me vienen algunas cosas a la memoria. Recuerdo ahora hechos y circunstancias. Algunos muy gratos. Otros bien difíciles. Y me pregunto: ¿cuánto de lo bueno le debo a mi padre? ¿Cuánto de lo malo?
Los pensamientos me llevan hasta mi madre. Ella nos dejó antes, a los sesenta y seis. Dentro de unas semanas alcanzaré la edad exacta (me refiero no sólo a años, sino a meses y días) en que murió mamá. Parece ayer.
De pronto siento una gran nostalgia. Pero el tiempo materialmente no regresa.
Sólo lo hace posible el ejercicio de las evocaciones.
lunes 5 de octubre de 2009
MANITAS BLANCAS 4.10.09
CON VISTA A LA DERECHA
(Publicado en El Correo del Orinoco, el 4 de cotubre de 2009)
MANITAS BLANCAS
De vez en cuando las manitas blancas salen a la calle y hacen un happening publicitario para los medios.
Supongo yo que las manitas blancas quieren simbolizar pureza, frescura, pulcritud.
¡Ah! Pero no. No es así.
Que me perdonen los estudianticos buenos, pero sus manitas no están tan limpias.
Son manos de la derecha. Y por lo tanto, de ingenuidad nada. Porque la derecha, entre otras cosas, cuando puede, mata.
Están sucias y bien sucias. Dan asco.
Son manos que escogieron echar su suerte con los ricos de la tierra, y por lo tanto están manchadas.
Manchadas de sangre y de horror. Y también de dinero. De lo que el dinero puede. Manchadas de poder. De lo que el poder puede. Del poder de los poderosos. Pues están a su servicio.
Eligieron su alineación con los dueños del mundo, para formar parte de sus cohortes belicistas, imperialistas, racistas, explotadoras y discriminadoras. Están bien sucias.
Aquí en Venezuela, defienden lo indefendible. Basta ver la calaña de los personajes a los cuales esas manos acompañan, representan y montan el circo. La pura reacción en conserva.
No pueden alegar inocencia. Son manos culpables. Manitas culpables.
Farruco Sesto
(Publicado en El Correo del Orinoco, el 4 de cotubre de 2009)
MANITAS BLANCAS
De vez en cuando las manitas blancas salen a la calle y hacen un happening publicitario para los medios.
Supongo yo que las manitas blancas quieren simbolizar pureza, frescura, pulcritud.
¡Ah! Pero no. No es así.
Que me perdonen los estudianticos buenos, pero sus manitas no están tan limpias.
Son manos de la derecha. Y por lo tanto, de ingenuidad nada. Porque la derecha, entre otras cosas, cuando puede, mata.
Están sucias y bien sucias. Dan asco.
Son manos que escogieron echar su suerte con los ricos de la tierra, y por lo tanto están manchadas.
Manchadas de sangre y de horror. Y también de dinero. De lo que el dinero puede. Manchadas de poder. De lo que el poder puede. Del poder de los poderosos. Pues están a su servicio.
Eligieron su alineación con los dueños del mundo, para formar parte de sus cohortes belicistas, imperialistas, racistas, explotadoras y discriminadoras. Están bien sucias.
Aquí en Venezuela, defienden lo indefendible. Basta ver la calaña de los personajes a los cuales esas manos acompañan, representan y montan el circo. La pura reacción en conserva.
No pueden alegar inocencia. Son manos culpables. Manitas culpables.
Farruco Sesto
viernes 2 de octubre de 2009
HISTORIAS DE LA CLASE 2.10.09

HISTORIAS DE LA CLASE
2 de octubre de 2009
El Correo del Orinoco, ese periódico que es excelente (aunque que todavía circula medio clandestino) me ha incorporado a la lista de sus dibujantes de humor político.
Así, todas las semanas publicaré allí una viñeta con el título general de HISTORIAS DE LA CLASE.
En principio me habían dicho que las mías saldrían los sábados y eso me gusta. Pero, por alguna razón la primera sale hoy viernes, 2 de Octubre. Vamos a ver qué tal nos va.
Las iré reproduciendo en este blog, tal como lo hago con las columnas VISTA A LA DERECHA que se publican en el mismo periódico los domingos.
POR UN MUSEO NACIONAL DE LA MENTIRA 2.10.09
CON VISTA A LA DERECHA
Columna en publicada en El Correo del Orinoco el 27.09.09
POR UN MUSEO NACIONAL DE LA MENTIRA
2 de octubre de 2009
Hemos dicho que entre la derecha política y la mentira, hay un claro concubinato.
Son pareja. A todas partes van juntas.
A la luz de esa relación carnal, algunos personajes de la farándula política oposicionista están haciendo aportes invalorables a la Historia de la Falsedad.
Y esto es algo que debe ser registrado para que las generaciones futuras puedan descifrar los tiempos que hoy estamos viviendo.
Por eso propongo formalmente que, así como estamos construyendo el Museo Nacional de la Historia, hagamos un Museo Nacional de la Mentira.
¿Se imaginan las posibilidades?
Sería muy interesante para nuestro pueblo, y altamente formativo, mostrarle didácticamente, con el uso de las tecnologías más avanzadas, la hipocresía y la capacidad de engaño que la oligarquía venezolana y sus servidores políticos e intelectuales han llegado a desarrollar, sobre todo a través de los medios de comunicación. Es para coger palco.
También sería muy atractivo para nuestros visitantes de otros países, a los cuales les ayudaría a entender lo que en Venezuela ocurre.
Material “museable” habrá de sobra, pues ellos producen una enorme cantidad de mentiras, tanto para el mercado nacional como para la exportación.
De modo que la propuesta va en serio. A ver si alguien por allí la recoge y la pone en práctica.
Farruco Sesto
Columna en publicada en El Correo del Orinoco el 27.09.09
POR UN MUSEO NACIONAL DE LA MENTIRA
2 de octubre de 2009
Hemos dicho que entre la derecha política y la mentira, hay un claro concubinato.
Son pareja. A todas partes van juntas.
A la luz de esa relación carnal, algunos personajes de la farándula política oposicionista están haciendo aportes invalorables a la Historia de la Falsedad.
Y esto es algo que debe ser registrado para que las generaciones futuras puedan descifrar los tiempos que hoy estamos viviendo.
Por eso propongo formalmente que, así como estamos construyendo el Museo Nacional de la Historia, hagamos un Museo Nacional de la Mentira.
¿Se imaginan las posibilidades?
Sería muy interesante para nuestro pueblo, y altamente formativo, mostrarle didácticamente, con el uso de las tecnologías más avanzadas, la hipocresía y la capacidad de engaño que la oligarquía venezolana y sus servidores políticos e intelectuales han llegado a desarrollar, sobre todo a través de los medios de comunicación. Es para coger palco.
También sería muy atractivo para nuestros visitantes de otros países, a los cuales les ayudaría a entender lo que en Venezuela ocurre.
Material “museable” habrá de sobra, pues ellos producen una enorme cantidad de mentiras, tanto para el mercado nacional como para la exportación.
De modo que la propuesta va en serio. A ver si alguien por allí la recoge y la pone en práctica.
Farruco Sesto
jueves 1 de octubre de 2009
DE IGNACIO DE LOYOLA A LOS MUSEOS NACIONALES 1.10.09
DE IGNACIO DE LOYOLA A LOS MUSEOS NACIONALES
Caracas, 1 de octubre de 2009
Un amigo me preguntó estos días mi opinión acerca del uso de la metáfora militar en los ámbitos de la Cultura. Le contesté más o menos lo siguiente:
Esa metáfora funciona excelentemente muchas veces. Tal vez la utilización más famosa fuera del mundo castrense fue la que hizo Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús para nombrar su orden religiosa. (Primero la llamó Sociedad, luego Compañía, pero siempre se entendió este nombre en su sentido militar, como es fácil comprobarlo con la letra de su himno)
La metáfora militar suele indicar jerarquización muy clara, verticalidad y disciplina.
Chávez la ha sabido usar certera y exitosamente para la organización electoral, donde es bueno remarcar esas virtudes. Así lo hizo al darle nombre a las patrullas electorales, por ejemplo, con metas claras y precisas.
Pienso que en otras misiones del Gobierno Revolucionario también puede ser útil cuando se trata de resaltar, lo digo de nuevo, la jerarquización y la verticalidad.
No estoy muy seguro de que en el mundo de la Cultura sea una buena idea usar la metáfora bélica. Mejor dicho, pienso que es un grave error. Eso de constituir “pelotones” de los museos, puede resultar muy inconveniente. Mi experiencia de vida me dice que la Cultura no funciona así. Ella es orgullosa de su manera de ser muy particular, tiene sus ritmos, da sus vueltas, le cuesta adaptarse a la disciplina impuesta, sin renunciar por ello a la voluntad y el coraje, y permanentemente explora la creación de formas y de maneras nuevas de hacer las cosas. Eso que es propio del acto creativo, se le pide también a la gestión, porque ambas tienen mucha interrelación. Por eso preveo que va a generar incomprensión y a crear incomodidad.
Le dije a mi amigo: Fíjate que Mao Tse Tung, que era un gran estratega militar y escribió bastante sobre ello, para referirse a la Cultura usó la metáfora de la naturaleza: Que cien flores se abran y florezcan cien escuelas de pensamiento.
No, le dije a mi amigo, no creo que en verdad sea una buena idea.
Caracas, 1 de octubre de 2009
Un amigo me preguntó estos días mi opinión acerca del uso de la metáfora militar en los ámbitos de la Cultura. Le contesté más o menos lo siguiente:
Esa metáfora funciona excelentemente muchas veces. Tal vez la utilización más famosa fuera del mundo castrense fue la que hizo Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús para nombrar su orden religiosa. (Primero la llamó Sociedad, luego Compañía, pero siempre se entendió este nombre en su sentido militar, como es fácil comprobarlo con la letra de su himno)
La metáfora militar suele indicar jerarquización muy clara, verticalidad y disciplina.
Chávez la ha sabido usar certera y exitosamente para la organización electoral, donde es bueno remarcar esas virtudes. Así lo hizo al darle nombre a las patrullas electorales, por ejemplo, con metas claras y precisas.
Pienso que en otras misiones del Gobierno Revolucionario también puede ser útil cuando se trata de resaltar, lo digo de nuevo, la jerarquización y la verticalidad.
No estoy muy seguro de que en el mundo de la Cultura sea una buena idea usar la metáfora bélica. Mejor dicho, pienso que es un grave error. Eso de constituir “pelotones” de los museos, puede resultar muy inconveniente. Mi experiencia de vida me dice que la Cultura no funciona así. Ella es orgullosa de su manera de ser muy particular, tiene sus ritmos, da sus vueltas, le cuesta adaptarse a la disciplina impuesta, sin renunciar por ello a la voluntad y el coraje, y permanentemente explora la creación de formas y de maneras nuevas de hacer las cosas. Eso que es propio del acto creativo, se le pide también a la gestión, porque ambas tienen mucha interrelación. Por eso preveo que va a generar incomprensión y a crear incomodidad.
Le dije a mi amigo: Fíjate que Mao Tse Tung, que era un gran estratega militar y escribió bastante sobre ello, para referirse a la Cultura usó la metáfora de la naturaleza: Que cien flores se abran y florezcan cien escuelas de pensamiento.
No, le dije a mi amigo, no creo que en verdad sea una buena idea.
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