REGRESO A CASA
30 de junio de 2009
Después de haber dado una vuelta por ahí, por el mundo que es ancho y no tan ajeno, regresamos por fin a casa, es decir, a Venezuela.
Ya tenía ganas.
Ahora retomaré, entre otras, la grata tarea de escribir las notas para el blog. Me gusta. Es una de esas rutinas positivas que sirven de ejercicio para mayores aventuras.
De modo que los amigos que en algún momento quizás llegaron a pensar que lo había abandonado, pueden volver a conectarse cuando quieran con la seguridad de que me encontrarán.
Me siento con fuerzas renovadas y claridad de espíritu.
Hay muchas cosas para que las que vivamos y las pensemos en común.
martes 30 de junio de 2009
miércoles 24 de junio de 2009
UN POEMA AL AZAR, 23.6.09
UN POEMA, AL AZAR
23 de junio de 2009
Como ya estamos en Venezuela a pocos días del Festival Mundial de Poesía, anoto hoy aquí un poema gnóstico que encontré en el azar de mis lecturas.
Creo que viene de los siglos tres o cuatro y me pareció tan misterioso como lleno de hermosura.
Quiero desatar y quiero ser desatado.
Quiero salvar y quiero ser salvado.
Quiero ser engendrado.
Quiero cantar: cantar todos.
Quiero llorar: golpead todos vuestro pecho.
Quiero adornar y quiero ser adornado.
Soy lámpara para ti que me ves.
Soy puerta para ti que me golpeas.
Tú ves lo que yo hago, calla mis obras.
La palabra engañó a todos y no fui engañado del todo.
23 de junio de 2009
Como ya estamos en Venezuela a pocos días del Festival Mundial de Poesía, anoto hoy aquí un poema gnóstico que encontré en el azar de mis lecturas.
Creo que viene de los siglos tres o cuatro y me pareció tan misterioso como lleno de hermosura.
Quiero desatar y quiero ser desatado.
Quiero salvar y quiero ser salvado.
Quiero ser engendrado.
Quiero cantar: cantar todos.
Quiero llorar: golpead todos vuestro pecho.
Quiero adornar y quiero ser adornado.
Soy lámpara para ti que me ves.
Soy puerta para ti que me golpeas.
Tú ves lo que yo hago, calla mis obras.
La palabra engañó a todos y no fui engañado del todo.
lunes 22 de junio de 2009
¿QUÉ ES SER LIBRE? 13.6.09
¿QUÉ ES SER LIBRE?
13 de junio de 2009
Hablamos de libertad, pero, en definitiva, ¿qué es ser libre?
La respuesta es inmediata.
Ser libre consiste en vivir a plenitud una vida sin que nadie te oprima, te explote o te excluya por razones económicas, de clase, de casta, de género, de preferencia sexual, de cultura, de lengua, de nacionalidad, de capacidad intelectual o física, de edad o de raza.
Inmediatamente surge la necesidad de una nueva pregunta: ¿es posible la libertad individual en un mundo donde existan esas opresiones, explotaciones o exclusiones?
La respuesta también es rápida: no, no es posible.
Y añado: en todo caso, si la libertad fuera posible en esas condiciones, a mí personalmente no me interesaría para nada. Puesto que soy humano, nada humano me es ajeno.
13 de junio de 2009
Hablamos de libertad, pero, en definitiva, ¿qué es ser libre?
La respuesta es inmediata.
Ser libre consiste en vivir a plenitud una vida sin que nadie te oprima, te explote o te excluya por razones económicas, de clase, de casta, de género, de preferencia sexual, de cultura, de lengua, de nacionalidad, de capacidad intelectual o física, de edad o de raza.
Inmediatamente surge la necesidad de una nueva pregunta: ¿es posible la libertad individual en un mundo donde existan esas opresiones, explotaciones o exclusiones?
La respuesta también es rápida: no, no es posible.
Y añado: en todo caso, si la libertad fuera posible en esas condiciones, a mí personalmente no me interesaría para nada. Puesto que soy humano, nada humano me es ajeno.
ALMA COLECTIVA 12.6.09
ALMA COLECTIVA
12 de junio de 2009
Si el lugar de la ciudadanía es la polis, hoy día la polis es un espacio fundamentalmente cultural, un espacio espiritual, el espacio de la conciencia. Digamos que es el espacio del alma colectiva.
No hay buen o mal ciudadano. Hay ciudadano o no lo hay. Depende de si participa de ese espacio.
El ciudadano entonces no sólo se procura y cuida su espacio personal, sino que contribuye a la edificación de ese espacio común. Lo proyecta bello, verdadero y justo. Y luego lo construye.
El ciudadano revolucionario, además, entrega su vida entera a esa tarea.
Pienso en estas cosas ahora que tengo unas cuantas horas libres para disfrutar un alto en el camino.
12 de junio de 2009
Si el lugar de la ciudadanía es la polis, hoy día la polis es un espacio fundamentalmente cultural, un espacio espiritual, el espacio de la conciencia. Digamos que es el espacio del alma colectiva.
No hay buen o mal ciudadano. Hay ciudadano o no lo hay. Depende de si participa de ese espacio.
El ciudadano entonces no sólo se procura y cuida su espacio personal, sino que contribuye a la edificación de ese espacio común. Lo proyecta bello, verdadero y justo. Y luego lo construye.
El ciudadano revolucionario, además, entrega su vida entera a esa tarea.
Pienso en estas cosas ahora que tengo unas cuantas horas libres para disfrutar un alto en el camino.
MÁS SOBRE CIUDADANÍA Y LIBERTAD 11.6.09
MÁS SOBRE CIUDADANÍA Y LIBERTAD
11 de junio de 2009
Si la libertad está vinculada al ejercicio de la ciudadanía, ello, por otra parte, sólo es posible en condiciones de igualdad real.
Así, ciudadanos libres quiere decir ciudadanos iguales. Sin ellos no hay democracia.
No hay república si no hay republicanos, decía nuestro Simón Rodríguez.
Pero Aristóbulo Istúriz por su parte nos recuerda que ello es imposible sin la conciencia que es producto del conocimiento.
Conciencia personal y colectiva para un ejercicio personal y colectivo de la ciudadanía.
Ello no es posible en el capitalismo.
En nuestra experiencia hemos visto que en el capitalismo, el conocimiento profundo que sirve de base a la conciencia está impedido y alterado por la acción de ese Gran Hermano que son las empresas de comunicación, al servicio del poder económico. Su capacidad de influir en la percepción colectiva del mundo es realmente asombrosa.
De allí que, a falta de la posibilidad de un ejercicio colectivo de la libertad, en el capitalismo sobre es posible su ejercicio individual y ello únicamente en determinados espacios.
Uno de ellos es la política revolucionaria.
Otro es el arte, cuando ignora los cauces de la mercantilización.
Otro (aunque parece mentira, viendo a la nuestra) es la universidad cuya tarea por definición en la búsqueda libre de la verdad.
11 de junio de 2009
Si la libertad está vinculada al ejercicio de la ciudadanía, ello, por otra parte, sólo es posible en condiciones de igualdad real.
Así, ciudadanos libres quiere decir ciudadanos iguales. Sin ellos no hay democracia.
No hay república si no hay republicanos, decía nuestro Simón Rodríguez.
Pero Aristóbulo Istúriz por su parte nos recuerda que ello es imposible sin la conciencia que es producto del conocimiento.
Conciencia personal y colectiva para un ejercicio personal y colectivo de la ciudadanía.
Ello no es posible en el capitalismo.
En nuestra experiencia hemos visto que en el capitalismo, el conocimiento profundo que sirve de base a la conciencia está impedido y alterado por la acción de ese Gran Hermano que son las empresas de comunicación, al servicio del poder económico. Su capacidad de influir en la percepción colectiva del mundo es realmente asombrosa.
De allí que, a falta de la posibilidad de un ejercicio colectivo de la libertad, en el capitalismo sobre es posible su ejercicio individual y ello únicamente en determinados espacios.
Uno de ellos es la política revolucionaria.
Otro es el arte, cuando ignora los cauces de la mercantilización.
Otro (aunque parece mentira, viendo a la nuestra) es la universidad cuya tarea por definición en la búsqueda libre de la verdad.
CIUDADANIA Y LIBERTAD 10.6.09
CIUDANÍA Y LIBERTAD
10 de junio de 2009
Estos días le he estado dando vuelta al tema de la ciudadanía y, por lo tanto, al de la libertad, porque ambos van interesantemente juntos.
Por ello, una vez más, siguiendo el consejo de Alfredo, vuelvo la vista a la Atenas del siglo quinto.
No sé si Rubén Wisotzski se acordará de ello, pero Alfredo Maneiro, en los últimos años de su vida, insistió mucho en la necesidad de estudiar con especial atención a los antiguos griegos y, sobre todo, la puesta en práctica de sus ideas en la polis.
Entre una cosa y otra, alguien me ha comentado que en la tumba de Nikos Kazantzakis hay una piedra donde está escrito: no espero nada, no tengo miedo de nada, soy libre.
Esa frase me gusta mucho. Sobre todo viniendo de alguien que escribió Libertad o Muerte.
Pero como dije al principio, pienso que esa libertad está estrechamente ligada al ejercicio de la ciudadanía. De lo contrario no tiene sentido. Tal como Sócrates nos lo enseñó.
10 de junio de 2009
Estos días le he estado dando vuelta al tema de la ciudadanía y, por lo tanto, al de la libertad, porque ambos van interesantemente juntos.
Por ello, una vez más, siguiendo el consejo de Alfredo, vuelvo la vista a la Atenas del siglo quinto.
No sé si Rubén Wisotzski se acordará de ello, pero Alfredo Maneiro, en los últimos años de su vida, insistió mucho en la necesidad de estudiar con especial atención a los antiguos griegos y, sobre todo, la puesta en práctica de sus ideas en la polis.
Entre una cosa y otra, alguien me ha comentado que en la tumba de Nikos Kazantzakis hay una piedra donde está escrito: no espero nada, no tengo miedo de nada, soy libre.
Esa frase me gusta mucho. Sobre todo viniendo de alguien que escribió Libertad o Muerte.
Pero como dije al principio, pienso que esa libertad está estrechamente ligada al ejercicio de la ciudadanía. De lo contrario no tiene sentido. Tal como Sócrates nos lo enseñó.
viernes 5 de junio de 2009
SOBRE EL FANATISMO 5.6.09
SOBRE EL FANATISMO (Respuesta a un comentario)
5 de Junio de 2009.
A noventa y nueve grados el agua está muy caliente, pero sigue siendo agua. A los cien grados salta una barrera y comienza a convertirse en gas.
De tal manera la cantidad de algo, en un momento dado, puede afectar su cualidad, cambiar su naturaleza.
Así, una cosa es el entusiasmo, el apasionamiento, la convicción, el profundo compromiso con unas ideas y otra es el fanatismo.
En el fanatismo se saltó una barrera y se pasó a otro lado.
Un revolucionario pude tener un compromiso tal que le lleve no solo a dedicar su vida a unas ideas, sino, incluso, a conseguir la muerte en ello. Pero no puede ser fanático.
Al menos los revolucionarios que yo conozco no lo son.
¿Cómo se distingue a un fanático?
Hay dos señales bien importantes: la pérdida de contacto con la realidad situándose más allá de ella y la imposibilidad de confrontar ideas en una búsqueda sincera de la verdad.
Señales que nunca se ven en un revolucionario.
Un revolucionario en política trabaja con la realidad, desde ella, intentando, eso si, transformar esa realidad. Un fanático por el contrario, prescinde de la realidad o, mejor dicho, trata de encajarla en una idea preconcebida, no importan los “daños colaterales” que se produzcan.
Un revolucionario trabaja con ideas confrontables con otras. Le encanta debatir. Busca meterse en lo que Fidel llama la batalla de las ideas. A un fanático no le interesa realmente el debate. Le interesa su propio discurso, y cuando puede lo impone, pero no el debate, porque él ya se siente en posesión de una verdad absoluta.
Ser fanático es un insulto a la inteligencia y a la sensibilidad.
Hay razones para argumentar que Mario Vargas es un fanático neoliberal.
No creo que haya razones para pensar que yo lo sea.
5 de Junio de 2009.
A noventa y nueve grados el agua está muy caliente, pero sigue siendo agua. A los cien grados salta una barrera y comienza a convertirse en gas.
De tal manera la cantidad de algo, en un momento dado, puede afectar su cualidad, cambiar su naturaleza.
Así, una cosa es el entusiasmo, el apasionamiento, la convicción, el profundo compromiso con unas ideas y otra es el fanatismo.
En el fanatismo se saltó una barrera y se pasó a otro lado.
Un revolucionario pude tener un compromiso tal que le lleve no solo a dedicar su vida a unas ideas, sino, incluso, a conseguir la muerte en ello. Pero no puede ser fanático.
Al menos los revolucionarios que yo conozco no lo son.
¿Cómo se distingue a un fanático?
Hay dos señales bien importantes: la pérdida de contacto con la realidad situándose más allá de ella y la imposibilidad de confrontar ideas en una búsqueda sincera de la verdad.
Señales que nunca se ven en un revolucionario.
Un revolucionario en política trabaja con la realidad, desde ella, intentando, eso si, transformar esa realidad. Un fanático por el contrario, prescinde de la realidad o, mejor dicho, trata de encajarla en una idea preconcebida, no importan los “daños colaterales” que se produzcan.
Un revolucionario trabaja con ideas confrontables con otras. Le encanta debatir. Busca meterse en lo que Fidel llama la batalla de las ideas. A un fanático no le interesa realmente el debate. Le interesa su propio discurso, y cuando puede lo impone, pero no el debate, porque él ya se siente en posesión de una verdad absoluta.
Ser fanático es un insulto a la inteligencia y a la sensibilidad.
Hay razones para argumentar que Mario Vargas es un fanático neoliberal.
No creo que haya razones para pensar que yo lo sea.
miércoles 3 de junio de 2009
POESIA DEL MUNDO 3.5.09
POESÍA DEL MUNDO
3 de junio de 2009.
A finales de este mes comienza en Venezuela el Festival Mundial de Poesía. ¿Cuántos van ya, cinco o seis? Se dice rápido, pero ¡cuánto entusiasmo y cuánto esfuerzo hay detrás de su organización! Y qué buenos han sido, qué bien han ido resultando, cuanta felicidad nos han dado.
Cada año, en la semana que dura el Festival miles de personas acuden a las lecturas en todos los estados del país. Los poetas del mundo, que siempre son de algún pueblo, se mezclan con los poetas de nuestros pueblos que siempre lo son también del mundo.
Es una fiesta maravillosa.
Yo me estoy preparando para ella y llamo a todos a prepararse. Hay que afinar el alma.
¡Que viva la poesía!
Por cierto, hay unos documentales que se hicieron sobre las ediciones anteriores. Me acuerdo especialmente del de Carlos Azpúrua sobre el Primer Festival, que es excelente. Deberían comenzar a pasarlos en nuestros canales de TV, para ir creando el estado de ánimo necesario.
Tomen nota los responsables y vayan encendiendo las hogueras.
3 de junio de 2009.
A finales de este mes comienza en Venezuela el Festival Mundial de Poesía. ¿Cuántos van ya, cinco o seis? Se dice rápido, pero ¡cuánto entusiasmo y cuánto esfuerzo hay detrás de su organización! Y qué buenos han sido, qué bien han ido resultando, cuanta felicidad nos han dado.
Cada año, en la semana que dura el Festival miles de personas acuden a las lecturas en todos los estados del país. Los poetas del mundo, que siempre son de algún pueblo, se mezclan con los poetas de nuestros pueblos que siempre lo son también del mundo.
Es una fiesta maravillosa.
Yo me estoy preparando para ella y llamo a todos a prepararse. Hay que afinar el alma.
¡Que viva la poesía!
Por cierto, hay unos documentales que se hicieron sobre las ediciones anteriores. Me acuerdo especialmente del de Carlos Azpúrua sobre el Primer Festival, que es excelente. Deberían comenzar a pasarlos en nuestros canales de TV, para ir creando el estado de ánimo necesario.
Tomen nota los responsables y vayan encendiendo las hogueras.
martes 2 de junio de 2009
FIN DE LA TIERRA 2.6.09
FIN DE LA TIERRA
2 de junio de 2009.
Los romanos, llegados al punto más septentrional de Europa y viendo que más allá sólo había mar, llamaron a ese punto Finisterre.
Fisterra le dicen sus habitantes, fin de la tierra.
Es un paraje increíblemente hermoso, de obligada visita.
Allí, el mundo se acaba.
En realidad no termina, ya lo sabemos, pero es como si lo hiciera.
A mi me gusta pensar que, en ese lugar lo que se acaba es un mundo, arrugadito el pobre, que ya no da más de si, pero no por antiguo, sino por caduco, por absurdo, por autodestructor. Como una máquina que ya no funciona.
Si aguzamos la vista, y particularmente la del corazón, veremos (o sabremos) que más allá del impresionante océano que se extiende ante nosotros, se encuentra otro mundo que ahora es cuando está joven, activo, en plena disposición de sus fuerzas vitales.
Esperanza de muchos, cuando no de todos.
Pues más allá de la línea del horizonte está Venezuela.
2 de junio de 2009.
Los romanos, llegados al punto más septentrional de Europa y viendo que más allá sólo había mar, llamaron a ese punto Finisterre.
Fisterra le dicen sus habitantes, fin de la tierra.
Es un paraje increíblemente hermoso, de obligada visita.
Allí, el mundo se acaba.
En realidad no termina, ya lo sabemos, pero es como si lo hiciera.
A mi me gusta pensar que, en ese lugar lo que se acaba es un mundo, arrugadito el pobre, que ya no da más de si, pero no por antiguo, sino por caduco, por absurdo, por autodestructor. Como una máquina que ya no funciona.
Si aguzamos la vista, y particularmente la del corazón, veremos (o sabremos) que más allá del impresionante océano que se extiende ante nosotros, se encuentra otro mundo que ahora es cuando está joven, activo, en plena disposición de sus fuerzas vitales.
Esperanza de muchos, cuando no de todos.
Pues más allá de la línea del horizonte está Venezuela.
DON MARIO VARGAS, EL ESCRIBIDOR 1.6.09
DON MARIO VARGAS, EL ESCRIBIDOR
1 de Junio de 2009.
Los fanáticos, en su fanatismo, desconocen que son fanáticos.
Los obsesionados por una verdad no debatible (pues ¿qué sentido tiene para ellos debatir la verdad?) se alimentan de su propio discurso.
Están por encima.
Son perfectos. Iluminados. Gloriosos.
Se ven a si mismos como portadores de un credo revelado.
Pero no le dicen credo, ni dogma. Le dicen civilización.
Y si no, observen a Don Mario.
Ese punto fanático, completa su figura y lo hace un hombre sin par.
Porque además, todo el mundo lo sabe, ser rico es mejor que ser pobre.
Ser blanco es mejor que ser un pelabolas.
Ser famoso es mejor que ser del montón.cholo.
Ser europeo es mejor que ser latinoamericano.
Ser exitoso es mejor que ser un
Ser de derecha es mejor que comer candela.
Salir en Hola y en El Pais, es mejor que salir en Vea.
1 de Junio de 2009.
Los fanáticos, en su fanatismo, desconocen que son fanáticos.
Los obsesionados por una verdad no debatible (pues ¿qué sentido tiene para ellos debatir la verdad?) se alimentan de su propio discurso.
Están por encima.
Son perfectos. Iluminados. Gloriosos.
Se ven a si mismos como portadores de un credo revelado.
Pero no le dicen credo, ni dogma. Le dicen civilización.
Y si no, observen a Don Mario.
Ese punto fanático, completa su figura y lo hace un hombre sin par.
Porque además, todo el mundo lo sabe, ser rico es mejor que ser pobre.
Ser blanco es mejor que ser un pelabolas.
Ser famoso es mejor que ser del montón.cholo.
Ser europeo es mejor que ser latinoamericano.
Ser exitoso es mejor que ser un
Ser de derecha es mejor que comer candela.
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